Colegio Yrurtia: Cuidar la educación en la pandemia o ¿por qué luchamos lxs docentes?

A continuación, compartimos una carta elaborada por la comunidad educativa del colegio Rogelio Yrurtia alusiva al rol de la educación, el trabajo docente y en el actual contexto de pandemia, de Coronavirus.

Carta a lxs estudiantes, familiares y comunidad educativa del Yrurtia

Como es sabido por todes, el trabajo docente durante estos meses continuó; eso significó sufrir jornadas laborales extenuantes sin descanso, adaptar ad-hoc programas y planes a la modalidad virtual desde cero, financiar de nuestro bolsillo todo el equipamiento necesario e inventar formas novedosas vincularnos con lxs estudiantes como piso para construir un vínculo pedagógico para “seguir enseñando”.

Asimismo, conocemos el esfuerzo enorme que significó para lxs estudiantxs y sus familias la elaboración de las actividades en soledad para “seguir aprendiendo”. La escuela en casa trastocó la vida cotidiana produciendo situaciones dificultosas y angustiantes, combinadas a los efectos de la crisis económica y sanitaria. Por eso, sostuvimos la entrega y provisión de canasta de alimentos y útiles escolares en las escuelas, a partir de la solidaridad de las comunidades educativas, las cooperadoras escolares, y xadres autoconvocadxs; y reclamamos la ampliación de presupuestaria y alternativas a las desnutridas entregas quincenales de refrigerios del GCBA, la necesidad de mejores becas estudiantiles, la provisión de dispositivos y acceso a conectividad gratuitas en todo el país.

Sin embargo, a pesar del retraso salarial -inflación de precios mediante- y de los mayores requisitos y sobrecarga del teletrabajo, el gobierno no sólo se desentendió de la realidad de lxs estudiantes, sino que congeló la paritaria docente promoviendo pagos en cuotas del aguinaldo, bonos y sumas fijas totalmente insuficientes. No conforme con atacar nuestro sustento pretende avanzar en contra las condiciones laborales con modificaciones de los regímenes estatutarios y académicos, instalando la virtualidad en la educación como alternativa a la presencialidad, por ejemplo.

Por otro lado, en el caso de retomar las clases presenciales somos conscientes que cualquier protocolo de cuidado de nuestra salud necesitará de grandes inversiones públicas para la ampliación y mejora de infraestructura y equipamientos, el aumento de cursos y docentes y la provisión de material de bioseguridad y capacitación sanitaria. Las presiones crecientes para la vuelta al aula de las autoridades sumadas a los incontables improvisaciones, incumplimientos y avasallamientos que lo caracterizan nos mantienen alertas: cuidarnos dependerá más que nunca de la fortaleza y la unidad de las comunidades educativas.

Por lo antedicho, lxs trabajadorxs de la educación hemos realizado un paro y cese de actividades virtuales -entre otras medidas- visibilizando el soslayamiento del derecho a la educación de niñxs y adolescentes; derecho que se garantiza generando polìticas para condiciones de acceso igualitario, adecuada infraestructura y condiciones laborales dignas. Trabajadores y docentes de la ESEA AV Rogelio Yrurtia