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El precipicio llega a Mataderos: Leonor Manso y Paloma Contreras frente a la vejez y la muerte

La obra de Sofía Wilhelmi, protagonizada por Leonor Manso y Paloma Contreras, tendrá seis funciones en el Cine Teatro El Plata luego de su paso por el Teatro San Martín. La propuesta aborda con humor y sensibilidad la vejez, la muerte y los vínculos familiares.

Después de su aclamado paso por la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, la obra El precipicio llega al Cine Teatro El Plata, ubicado en avenida Juan Bautista Alberdi 5765, en el barrio de Mataderos. La pieza, escrita y dirigida por Sofía Wilhelmi, tendrá seis únicas funciones durante octubre y estará protagonizada por las reconocidas actrices Leonor Manso y Paloma Contreras, en una propuesta que combina humor, emoción y una mirada profunda sobre una de las grandes cuestiones que atraviesan la vida: la cercanía de la muerte.

Las funciones se realizarán los sábados 10 y 17 de octubre y los domingos 11 y 18 de octubre, a las 18, mientras que las últimas dos presentaciones serán el sábado 24 y el domingo 25 de octubre, a las 17. Se trata de una oportunidad para acercarse a una obra que propone detenerse frente a aquello que habitualmente se intenta evitar: el paso del tiempo, la vejez, la muerte y aquello que queda de nosotros en los demás.

La dramaturgia de Wilhelmi parte de una versión libre de Un día fui yo, de Lucía Miranda y Miguel Cuerdo, y construye un encuentro entre dos mujeres que se encuentran en diferentes momentos de un mismo recorrido. Una comienza a asomarse al abismo; la otra ya lo tiene delante. Entre ambas se establece un diálogo que no busca ofrecer respuestas definitivas, sino abrir preguntas sobre la existencia, los vínculos y la manera en que cada persona enfrenta el final.

La vejez y la muerte aparecen en escena sin solemnidad excesiva, atravesadas por el humor, la lucidez y una particular sensibilidad femenina. La obra encuentra en la relación entre sus protagonistas un territorio para hablar de aquello que muchas veces permanece oculto: los miedos, los recuerdos, la herencia emocional y las marcas que dejan los vínculos a lo largo del tiempo.

El presente, en ese contexto, aparece como una forma de resistencia. También como una posibilidad de liberación. Las dos mujeres construyen un espacio en el que los límites entre realidad y ficción comienzan a desdibujarse y donde incluso aquello que provoca temor puede convertirse en materia teatral.

La puesta tiene una duración de 50 minutos y cuenta con un equipo creativo de amplia trayectoria. La escenografía está a cargo de Ariel Vaccaro y Paola Delgado, el diseño de vestuario corresponde a Mariana Seropian, la iluminación es de Facundo David y la música original y el diseño sonoro fueron realizados por Carmen Baliero.

La presencia de Leonor Manso y Paloma Contreras resulta además central para el espíritu de la propuesta. Ambas actrices aportan experiencia, sensibilidad y una particular capacidad para transitar momentos de gran intensidad sin perder el registro cotidiano que atraviesa la obra. El humor funciona como contrapunto de la gravedad del tema y permite que la reflexión sobre la muerte no se convierta en un ejercicio oscuro o distante.

La propia directora se pregunta qué sentido tiene asomarse al precipicio desde un escenario. Y encuentra precisamente en el teatro una posible respuesta: ese espacio donde es posible formular preguntas para las que la vida todavía no ofrece una respuesta definitiva.

Para Wilhelmi, acercarse a la muerte desde la escena también permite mirar de otra manera aquello que significa estar vivos. La ficción, sostiene la directora, puede mezclarse con la realidad hasta el punto de que ya no resulte tan importante establecer dónde termina una y comienza la otra. El escenario puede ser una casa, un ensayo, un juicio final o simplemente un lugar desde el cual dos personas se animan a mirar aquello que genera miedo.

En El precipicio, esa mirada está acompañada por la posibilidad de reír, emocionarse y compartir. La obra propone acercarse al final sin dejar de observar la belleza y la intensidad del presente, como si reconocer la fragilidad de la vida también permitiera valorar con mayor fuerza aquello que todavía está sucediendo.

Una directora con trayectoria

Sofía Wilhelmi nació en Lima, Perú, en 1983 y vive en Buenos Aires desde 1986. Es directora, dramaturga y autora. Licenciada en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes (UNA), comenzó su trayectoria en el teatro independiente como actriz y luego desarrolló una carrera vinculada con la escritura y la dirección escénica.

Entre sus trabajos teatrales se encuentran Baby Call, estrenada con apoyo de la Bienal de Arte Joven y nominada a los Premios Trinidad Guevara, además de Un nuevo continente y Clara. Sus obras fueron presentadas en distintos espacios culturales y participaron de festivales.

Su recorrido también se extendió al ámbito audiovisual. Wilhelmi fue creadora, guionista y productora de la serie Plan V, además de participar en la escritura de Días de gallos y Felices los seis, ambas reconocidas con premios de Argentores. También integró el equipo de la película Nahir.

Su producción continuará durante los próximos años con el estreno de Tiempo al tiempo y El amor es otra cosa, series de Netflix previstas para 2027 y de las que forma parte de los equipos autorales.

Mientras tanto, El precipicio propone una parada en Mataderos para mirar de frente uno de los grandes interrogantes de la existencia. Seis funciones, dos actrices frente a frente y una pregunta que permanece abierta: cómo mirar la muerte sin perder la hermosa inconsciencia de estar vivos.

Las entradas para las funciones en el Cine Teatro El Plata se encuentran disponibles a través de la plataforma del Complejo Teatral de Buenos Aires.

La Casona de los Olivera reune arte, memoria y creación colectiva en Parque Avellaneda

El espacio cultural de Parque Avellaneda presentó la muestra colectiva “Divino Tesoro”, una que se extenderá durante el mes corriente y noviembre, es una propuesta que combina distintas disciplinas y miradas sobre lo poético, la memoria y la capacidad de transformación. La programación también incluye cine, una muestra de arte infantil y una experiencia comunitaria.

La Casona de los Olivera, uno de los espacios culturales emblemáticos de Parque Avellaneda, volvió a convertirse en punto de encuentro para las artes visuales con una programación que reunió exposiciones, cine y actividades participativas. Durante las últimas semanas, el Centro de Exposiciones y Muestras de Arte Contemporáneo albergó la muestra colectiva “Divino Tesoro”, una propuesta que invitó a los visitantes a recorrer distintas formas de expresión y a detenerse en aquellos aspectos íntimos que, muchas veces, permanecen ocultos.

La exposición, que se desarrolla entre el 1 de octubre y el 13 de diciembre, reune trabajos atravesados por diferentes lenguajes y perspectivas. La propuesta tuvo como eje una exploración de lo poético y lo crítico, planteada como una suerte de expedición hacia los secretos individuales, aunque sin intentar descubrirlos o exponerlos de manera literal.

“Divino Tesoro” propuso iluminar aquello que permanece en el interior de cada persona sin profanarlo, dejando que su dimensión simbólica pudiera generar nuevas interpretaciones y resonancias colectivas. El recorrido busca así establecer un diálogo entre las obras y el público, apelando a recuerdos, emociones y experiencias personales.

La exposición esta integrada por diferentes proyectos y núcleos de producción, entre ellos “Pequeñas Colecciones. Colección N° 12 Divino Tesoro”, “Proyecto Cofres”, “El Regreso de la Vida Hecha a Mano” y “La materia que nos guarda”. Cada una de estas propuestas aporta una mirada particular sobre los objetos, la memoria, las materialidades y los procesos de creación.

El concepto general de la muestra se vincula con la idea de que aquello que cada individuo guarda puede adquirir nuevos sentidos cuando entra en contacto con otros. La experiencia artística funcionó, de este modo, como un territorio de reconocimiento y transformación, donde los elementos personales podían adquirir una dimensión colectiva.

La apertura de la exposición se realizó el jueves 1 de octubre, entre las 16 y las 19, y estuvo acompañada por una programación especial. Ese mismo día, el microcine de la Casona fue escenario de una proyección de cortometrajes, que amplió la propuesta hacia el lenguaje audiovisual y permitió sumar otra forma de aproximación a los temas planteados por la muestra.

La programación también incorporó una experiencia destinada a los más chicos. La 23ª Muestra del Jardín de Infantes del Instituto Vocacional de Arte “J. Manuel de Labardén”, sede Pío Collivadino, se presentó en una de las salas de la Casona y pudo ser visitada hasta el domingo 18 de octubre.

La exposición infantil permitió conocer producciones realizadas desde una perspectiva vinculada con la exploración y el descubrimiento. El acercamiento temprano a las artes visuales volvió a ocupar un lugar destacado dentro de la programación, poniendo en valor los procesos creativos de los niños y las distintas maneras en que pueden construir imágenes y representar su entorno.

La jornada del jueves 8 de octubre incluye además una presentación especial de esta muestra, realizada a las 10 en la Sala 1 de la Casona de los Olivera. La actividad formó parte de una agenda que buscó ampliar el acceso a las producciones artísticas y generar vínculos entre las instituciones educativas y los espacios culturales públicos.

Otro de los momentos destacados de la experiencia artística comunitaria que se esta desarrollando incluye el domingo 18 de octubre, entre las 16 y las 18. La actividad invitó a los visitantes a dejar una posición meramente contemplativa para convertirse en participantes del proceso creativo.

La propuesta esta orientada a explorar distintas materialidades y diferentes maneras de crear imágenes artísticas. La coordinación estuvo a cargo de la ESEA en Artes Visuales “Rogelio Yrurtia”, Nivel Terciario, que propuso un espacio de experimentación abierto al público.

El encuentro permitió que personas de diferentes edades se acercaran a los materiales y probaran procedimientos sin necesidad de contar con conocimientos previos. La creación apareció como una experiencia compartida, basada en la exploración y no solamente en el resultado final de una obra.

Esta característica se vincula directamente con el espíritu general de “Divino Tesoro”, donde el arte fue presentado como una herramienta capaz de recuperar recuerdos, activar preguntas y generar nuevas formas de mirar aquello que forma parte de la vida cotidiana.

La programación desarrollada en la Casona de los Olivera vuelve a poner en valor el papel de Parque Avellaneda como uno de los polos culturales del sur de la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, la actividad del espacio no se limitó a la presentación de exposiciones, sino que incorporó propuestas destinadas a distintos públicos y edades.

Con la combinación de arte contemporáneo, producciones infantiles, cine y participación comunitaria, la agenda buscó acercar las artes visuales a los vecinos y visitantes desde diferentes perspectivas. La Casona funciona así no sólo como sala de exposición, sino también como lugar de encuentro, experimentación y construcción colectiva.

“Divino Tesoro” encontró en ese contexto un escenario acorde para desarrollar su propuesta: un espacio histórico de Parque Avellaneda transformado en centro de producción y circulación cultural. Entre objetos, imágenes, materiales y experiencias, la muestra plantea una invitación a mirar hacia adentro y, al mismo tiempo, a compartir aquello que puede adquirir un nuevo significado cuando se transforma en experiencia artística.

La programación deja como resultado una agenda diversa, abierta y participativa, en la que la creación individual convive con el trabajo colectivo y donde el público tiene la posibilidad de acercarse al arte desde diferentes lenguajes.

Rock, barrio y solidaridad: el Club Rock Festival volvió a llenar de música a Sol de Mayo

La nueva edición del Club Rock Festival se realizó el sábado 3 de octubre en el Club Sol de Mayo de Mataderos. La iniciativa reunió a músicos, familias, artesanos y vecinos con un objetivo concreto: recaudar fondos para que 80 chicos puedan participar de un torneo interprovincial en Gualeguaychú.

El rock volvió a encontrarse con el barrio y la solidaridad en Mataderos. El sábado 3 de octubre se realizó una nueva edición del Club Rock Festival, una propuesta impulsada desde el Club Sol de Mayo que tuvo como principal objetivo reunir fondos para una causa concreta: lograr que 80 chicos y chicas de la institución puedan viajar a Gualeguaychú para participar de un torneo interprovincial y representar los colores del club.

La jornada combinó música, encuentro comunitario y compromiso con una institución que tiene una característica particular: Sol de Mayo es un club recuperado por sus propios vecinos, autogestivo y sostenido por una Comisión Directiva voluntaria. En ese contexto, cada actividad adquiere una dimensión que va mucho más allá de lo recreativo, porque los recursos obtenidos vuelven directamente a la institución y permiten sostener proyectos para sus socios y, especialmente, para los chicos que forman parte de sus actividades deportivas.

El Club Rock Festival nació precisamente con esa mirada. La propuesta buscó acercar el rock al club de barrio, recuperando el espíritu de los encuentros culturales y musicales como una herramienta para fortalecer la vida comunitaria. En lugar de pensar el recital solamente como un espectáculo, la iniciativa lo convirtió en una forma de colaborar con una institución que pertenece a los vecinos.

En esta edición, el objetivo fue claro desde el comienzo: reunir el dinero necesario para trasladar a 80 chicos y chicas hasta Gualeguaychú, donde tendrán la posibilidad de participar de un torneo interprovincial. Para quienes integran el club, el viaje representa mucho más que una competencia deportiva. Es también una experiencia de integración, compañerismo y representación de la institución fuera de su barrio.

El festival convocó a músicos, familias, artesanos, vecinos y colaboradores, que participaron de una jornada en la que la música funcionó como punto de encuentro. La respuesta de la comunidad permitió sostener una iniciativa que tiene detrás una lógica sencilla: generar actividades que puedan aportar recursos y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos entre quienes forman parte de la institución.

El carácter autogestivo de Sol de Mayo ocupa un lugar central en este tipo de propuestas. La institución es coordinada y sostenida por una Comisión Directiva voluntaria, y los recursos que ingresan tienen como destino el propio club. Esa modalidad de funcionamiento hace que cada evento, cada colaboración y cada aporte tengan un impacto directo sobre las actividades que se desarrollan durante el año.

La jornada del sábado volvió a poner en escena esa forma de construir comunidad. El festival no fue solamente una sucesión de presentaciones musicales. También implicó una importante tarea colectiva detrás del escenario: personas encargadas de preparar el espacio, recibir a los asistentes, montar y desmontar equipos, atender las distintas necesidades y colaborar para que todo pudiera desarrollarse.

Familias enteras participaron de la convocatoria, mientras que los artesanos también ocuparon un lugar dentro de la propuesta. De esta manera, el encuentro sumó distintas expresiones de la vida barrial y permitió que quienes se acercaron pudieran disfrutar de una jornada que combinó cultura, deporte y solidaridad.

Desde la organización expresaron un especial agradecimiento a quienes participaron y colaboraron con el evento. Músicos, familias, artesanos y cada una de las personas que ayudaron en el armado, el desmontaje, el cuidado del espacio y la organización fueron parte fundamental de la jornada.

Ese reconocimiento tiene un significado especial en una institución donde gran parte del trabajo cotidiano se sostiene de manera voluntaria. El funcionamiento de un club de barrio requiere no solamente recursos económicos, sino también tiempo, esfuerzo y compromiso. En ese sentido, cada festival representa una oportunidad para fortalecer una red comunitaria que se construye a partir de la participación.

El objetivo deportivo que motivó esta edición del Club Rock Festival le dio además un sentido particular a la convocatoria. Detrás de cada entrada, cada colaboración y cada actividad hubo una meta concreta: que 80 chicos puedan viajar a competir y vivir una experiencia junto a sus compañeros.

El viaje a Gualeguaychú se convirtió así en el horizonte de una jornada que tuvo al rock como protagonista, pero que encontró su razón de ser en una necesidad del club. La música permitió reunir a personas que quizás no participan habitualmente de las actividades deportivas y acercarlas a una institución que tiene en sus vecinos uno de sus principales motores.

La experiencia también mostró el valor que pueden tener los espacios culturales dentro de los clubes. El rock, lejos de quedar limitado a los escenarios tradicionales, encontró en Sol de Mayo un lugar para mezclarse con la vida cotidiana del barrio y contribuir directamente con un proyecto comunitario.

Para Mataderos, este tipo de iniciativas representan además una manera de mantener vivo el espíritu de los clubes de barrio como espacios de encuentro. Son lugares donde conviven generaciones, disciplinas deportivas, actividades culturales y vínculos que muchas veces trascienden el ámbito estrictamente institucional.

La edición del sábado 3 de octubre dejó así una postal que excedió a la música: un club recuperado y sostenido por sus vecinos, una comunidad reunida y un objetivo compartido en torno a los chicos que representan a la institución.

Con el eco de las guitarras todavía presente y el viaje a Gualeguaychú como próxima meta, el Club Rock Festival volvió a demostrar que una banda, una familia, un artesano, un vecino o un voluntario pueden formar parte de una misma causa. En Sol de Mayo, el rock volvió a sonar, pero esta vez con una finalidad concreta: que el esfuerzo colectivo se transforme en una oportunidad para 80 chicos y chicas de Mataderos.

Nueva Chicago perdió en Mataderos y quedó al borde del abismo en la Primera Nacional

El Torito cayó 1-0 ante Deportivo Maipú por un gol de Juan Pablo Gobetto y quedó a apenas tres puntos de la zona de descenso. A cuatro fechas del final, el panorama se complicó y la última jornada tendrá un partido decisivo ante Chacarita.

Nueva Chicago dejó pasar una oportunidad que podía resultar determinante en su pelea por mantener la categoría. El Torito perdió 1-0 frente a Deportivo Maipú en Mataderos, por una nueva fecha de la Primera Nacional, y quedó todavía más comprometido en la zona baja de la tabla. El equipo mendocino consiguió el triunfo sobre el tramo final del partido, aprovechó una de las pocas situaciones claras que tuvo y se llevó tres puntos que, además, le permitieron meterse en zona de playoffs.

Para Chicago, en cambio, la derrota tuvo un peso mucho mayor que el de un simple resultado negativo. El conjunto de Mataderos no pudo hacer valer la localía en un encuentro clave y terminó la jornada apenas tres puntos por encima de la zona de descenso, cuando restan solamente cuatro fechas para el cierre del campeonato.

La situación se volvió todavía más delicada por los resultados que se dieron en la misma jornada. El triunfo de Chacarita frente a Patronato permitió que el conjunto de San Martín recortara distancias en la lucha por la permanencia y dejara a Chicago cada vez más cerca de una zona que hasta hace algunas fechas parecía algo más lejana.

El partido ante Deportivo Maipú tuvo un desarrollo cerrado, con pocas oportunidades claras frente a los arcos y con dos equipos que sabían lo que estaba en juego. Chicago necesitaba sumar de a tres para tomar oxígeno, mientras que el conjunto mendocino buscaba una victoria que le permitiera fortalecer sus aspiraciones de ingresar a los playoffs.

El Torito tuvo una ocasión inmejorable para ponerse en ventaja, pero la pelota terminó encontrando el palo. Lucas Ambrogio apareció en una posición favorable y conectó un cabezazo cuando el arco parecía quedar a disposición, aunque el remate no terminó en la red. Esa jugada pudo haber cambiado la historia de un encuentro que, hasta ese momento, se mantenía equilibrado.

Chicago no consiguió transformar esa oportunidad en ventaja y el partido comenzó a entrar en su tramo decisivo con la tensión propia de dos equipos que tenían objetivos diferentes, pero necesitaban sumar. El reloj avanzaba y el empate parecía encaminarse como resultado, hasta que Deportivo Maipú encontró el espacio para dar el golpe.

A los 34 minutos del segundo tiempo, Juan Cruz Giacone protagonizó una buena acción por la banda y envió un centro al área. Allí apareció Juan Pablo Gobetto, quien aprovechó la oportunidad y definió ante Facundo Masuero para establecer el 1-0. El delantero mendocino no perdonó y convirtió una de las situaciones más importantes del partido en el gol que terminó inclinando la balanza.

El tanto fue un golpe duro para Nueva Chicago. El equipo necesitaba reaccionar, pero el tiempo restante no alcanzó para encontrar el empate. La derrota dejó al conjunto de Mataderos con las manos vacías justamente en uno de los partidos que aparecían como fundamentales para tomar distancia de la zona de riesgo.

Con este resultado, Chicago quedó 15° en la Zona B, con 36 puntos, apenas por encima de Patronato, que suma 34. Más abajo aparecen Chacarita, con 33, y Güemes, con 23. La diferencia con el conjunto de San Martín, que ocupa uno de los lugares comprometidos, es de solamente tres unidades.

El escenario obliga al Torito a mirar no solamente su propia campaña, sino también lo que sucede con los equipos que pelean por permanecer en la categoría. Cada punto comienza a tener un valor especial y cualquier tropiezo puede modificar rápidamente la parte baja de la tabla.

La preocupación aumenta porque Nueva Chicago tendrá que enfrentar a Chacarita en la última fecha del campeonato, en un partido que podría adquirir una enorme trascendencia dependiendo de cómo lleguen ambos equipos. El duelo en San Martín aparece desde ahora como uno de los encuentros que pueden definir buena parte del futuro inmediato del Torito.

Pero antes de llegar a esa instancia, Chicago todavía tendrá tres jornadas para intentar recuperar terreno y evitar que la definición del torneo lo encuentre obligado a jugarse la permanencia en un solo partido. Para eso deberá mejorar su producción futbolística, recuperar confianza y, sobre todo, empezar a sumar.

La caída frente a Deportivo Maipú volvió a instalar un clima de preocupación en Mataderos. El Torito necesitaba una victoria para tomar aire y terminó recibiendo un golpe que lo dejó demasiado cerca del descenso, justo cuando el campeonato entra en su etapa definitiva.

Del otro lado, el equipo mendocino festejó una victoria que vale doble: le permitió avanzar hacia la zona de playoffs y, al mismo tiempo, profundizó la incertidumbre de un rival que pelea por no perder la categoría.

Para Nueva Chicago comienza ahora una cuenta regresiva. Quedan cuatro fechas, 12 puntos en juego y apenas tres unidades de diferencia con Chacarita. El margen de error es cada vez más pequeño y el Torito deberá encontrar respuestas rápidamente si quiere llegar al cierre del campeonato con la permanencia en sus propias manos.

El Ministerio Público de la Defensa lleva asesoramiento sobre derecho educativo a Mataderos

El organismo judicial porteño desplegará un operativo territorial el próximo jueves en la Plaza Los Perales. Vecinos podrán consultar y canalizar reclamos por vacantes, becas, transporte y comedores escolares.

El Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (MPD) continuará esta semana con su programa de atención comunitaria itinerante. El objetivo central de la iniciativa es descentralizar la atención jurídica y garantizar el acceso a los derechos fundamentales en las distintas comunas de la Capital Federal. En esta oportunidad, el dispositivo territorial se instalará en el barrio de Mataderos, con un enfoque prioritario en brindar orientación y acompañamiento ante las diversas problemáticas vinculadas con el derecho a la educación.

La jornada de atención pública se llevará a cabo el próximo jueves 8 de octubre en la Plaza Los Perales, ubicada en la calle Cosquín 3100. El horario estipulado para la recepción de consultas será de 15:30 a 17:30 horas. Durante estas dos horas, un equipo interdisciplinario de profesionales del organismo judicial recibirá de forma directa las inquietudes de los ciudadanos, en un espacio de acceso libre y gratuito que no requiere turno previo.

Fuentes del organismo explicaron que el foco del operativo estará puesto en abordar las complejidades que suelen enfrentar las familias en el ámbito escolar. Entre los principales ejes de acción del encuentro se destacan las consultas y reclamos sobre el sistema de inscripción escolar, la asignación de vacantes y la tramitación de pases entre establecimientos educativos. Esta asistencia cobra una relevancia particular de cara a la planificación del ciclo lectivo venidero, ofreciendo ayuda técnica y orientación específica para la inscripción escolar del año 2027.

Asimismo, el personal del Ministerio Público de la Defensa asesorará sobre el acceso a beneficios esenciales que impactan directamente en la continuidad pedagógica de los alumnos. Se recibirán demandas vinculadas a la cobertura del transporte escolar, solicitudes y demoras en el otorgamiento de becas alimentarias y estudiantiles, y situaciones edilicias o de funcionamiento en los comedores escolares de la zona.

La propuesta institucional también contempla la terminalidad educativa y la inserción en el nivel superior. En ese sentido, se brindará información sobre los programas disponibles para cursar la Educación Primaria y Secundaria para personas adultas, como así también las pautas para la inscripción a institutos terciarios de la Ciudad. Desde la organización remarcaron que el asesoramiento abarca todos los niveles y modalidades del sistema, buscando derribar las barreras administrativas que muchas veces restringen el ingreso o la permanencia en las aulas.

Para aquellos vecinos que no puedan acercarse de manera presencial a la Plaza Los Perales el próximo jueves, el MPD recuerda que mantiene activos sus canales de comunicación habituales para la atención de consultas generales. Los ciudadanos pueden comunicarse de forma gratuita a la línea telefónica de la defensa 0800-33-336-337 (DEFENDER). A su vez, se encuentra habilitada la línea de mensajería instantánea WhatsApp a través del número 11-2816-6266, donde es posible identificar la sede del ministerio más cercana al domicilio del consultante. También se reciben inquietudes mediante los perfiles oficiales en redes sociales bajo el usuario @MPDefensaCABA o ingresando a la plataforma web institucional mpdefensa.gob.ar.

 

Peregrinación a Luján: la Defensoría porteña acompañó a los peregrinos durante la 52ª edición

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo de asistencia durante la tradicional caminata al santuario de la Virgen de Luján. Hubo puestos de hidratación, atención médica e información para los participantes en Liniers y General Rodríguez.

La tradicional Peregrinación Juvenil a pie al Santuario de la Virgen de Luján volvió a reunir a una multitud a lo largo del camino que une la Ciudad de Buenos Aires con la localidad bonaerense de Luján. En el marco de la 52ª edición de la movilización religiosa, la Defensoría del Pueblo porteña volvió a desplegar un operativo destinado a acompañar a quienes participaron de la extensa caminata y brindar asistencia durante el recorrido.

De acuerdo con los datos difundidos por la institución, 2,7 millones de personas participaron de esta edición de la peregrinación, que tuvo como punto de partida tradicional el barrio porteño de Liniers y como destino final el Santuario de la Virgen de Luján. A lo largo de la jornada, miles de personas se incorporaron al recorrido en distintos puntos, mientras los equipos de asistencia se mantuvieron atentos a las necesidades de los peregrinos.

El operativo de la Defensoría comenzó durante las primeras horas de la mañana en Liniers, específicamente en la zona de avenida Rivadavia y Cuzco, uno de los sectores de referencia para quienes se preparan para iniciar la caminata desde la Ciudad de Buenos Aires.

En ese punto se instalaron puestos destinados a ofrecer hidratación, atención médica e información, con el objetivo de acompañar a los participantes antes de emprender o continuar el trayecto. La asistencia estuvo orientada especialmente a brindar herramientas y recomendaciones vinculadas con el cuidado durante una caminata que, por su extensión y por la cantidad de personas que participan, requiere una planificación especial.

La presencia institucional continuó durante la tarde y la noche. A partir de las 19, el operativo se trasladó a General Rodríguez, donde los equipos de la Defensoría se instalaron sobre el bulevar Bernardo de Irigoyen, entre Deán Funes y Ferré.

La elección de ambos puntos permitió acompañar a los peregrinos en distintos momentos del trayecto y mantener una presencia de asistencia a medida que la columna avanzaba hacia Luján. La caminata implica recorrer varias decenas de kilómetros y atravesar diferentes localidades, en muchos casos durante horas de la noche, por lo que las recomendaciones vinculadas con la hidratación, el descanso y la atención ante eventuales malestares adquieren especial importancia.

Desde la Defensoría señalaron que el operativo tuvo como propósito acompañar y brindar asistencia a quienes participaron de la peregrinación, procurando que la experiencia pudiera desarrollarse de manera segura y cuidada.

Además de la atención médica y la provisión de agua, los equipos brindaron información y recomendaciones a las y los peregrinos, en una jornada marcada por la concentración masiva de personas y por el carácter comunitario de la tradicional caminata.

La Peregrinación Juvenil a Luján constituye desde hace décadas una de las expresiones religiosas y populares de mayor convocatoria del país. Cada año, grupos de jóvenes, familias, organizaciones religiosas y personas que participan individualmente emprenden el camino hacia el santuario para cumplir promesas, agradecer, pedir por sus seres queridos o simplemente compartir una experiencia de fe junto a otros peregrinos.

En ese contexto, la asistencia durante el recorrido ocupa un lugar central. La extensa distancia, las condiciones climáticas, el cansancio y la concentración de personas hacen necesario contar con puntos de atención y espacios donde los peregrinos puedan hidratarse, recibir orientación o ser atendidos ante una eventual dificultad.

La presencia de la Defensoría del Pueblo porteña se concentró así en dos momentos estratégicos de la jornada: primero, en Liniers, donde se inició el acompañamiento desde la Ciudad; y posteriormente, en General Rodríguez, ya avanzada la marcha hacia el destino final.

El despliegue buscó también reforzar una serie de pautas de cuidado para quienes decidieron realizar la caminata. La recomendación de hidratarse, prestar atención a las señales del cuerpo, realizar pausas y recurrir a los puestos de asistencia ante cualquier malestar forma parte de las medidas básicas para afrontar un recorrido de estas características.

Con millones de participantes y una movilización que atraviesa buena parte del oeste del área metropolitana, la peregrinación volvió a mostrar la dimensión que conserva esta tradición. Para muchos de los participantes, el esfuerzo físico forma parte de una experiencia que combina fe, encuentro, solidaridad y comunidad.

En ese escenario, la Defensoría destacó su presencia en el recorrido como parte del acompañamiento a los ciudadanos que participaron de la jornada. Los puestos instalados en Liniers y General Rodríguez funcionaron como espacios de asistencia, información e hidratación para quienes avanzaron hacia Luján, en una nueva edición de una de las peregrinaciones más multitudinarias del calendario religioso argentino.

La jornada volvió a poner en escena, además, la importancia de los dispositivos de prevención y atención en eventos de gran convocatoria. Con una participación estimada en 2,7 millones de personas, la coordinación y la presencia de equipos preparados para responder ante las distintas necesidades de los peregrinos resultaron elementos centrales para acompañar el desarrollo de la caminata.

Miles de fieles caminaron desde Liniers hasta Luján en la 52ª Peregrinación 

Bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, jóvenes, familias y comunidades religiosas recorrieron los 60 kilómetros entre el barrio porteño de Liniers y la Basílica de Luján. La tradicional manifestación de fe atravesó siete municipios bonaerenses y tuvo un operativo especial de transporte para facilitar el regreso de los peregrinos.

Una vez más, las calles que unen la Ciudad de Buenos Aires con Luján se transformaron en un extenso corredor de fe, encuentro y esfuerzo. Este sábado 3 de octubre comenzó la 52ª Peregrinación Juvenil a Pie a Luján, una de las expresiones religiosas más convocantes del país, que reúne cada año a miles de personas dispuestas a caminar durante horas para llegar hasta el santuario de la patrona de los argentinos.

La convocatoria tuvo como punto de partida el Santuario de San Cayetano, en Cuzco 150, Liniers, desde donde comenzaron a avanzar las primeras columnas de peregrinos. La salida formal estuvo prevista para las 10 de la mañana, aunque, como ocurre tradicionalmente, la peregrinación no tiene un único momento de inicio: los fieles se van incorporando durante toda la jornada en distintos puntos del recorrido.

El lema elegido para esta edición fue “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, una consigna que acompañó el recorrido y que buscó poner el acento en la fraternidad y el encuentro. Con mochilas, botellas de agua, imágenes religiosas, banderas y elementos de identificación de distintas parroquias y comunidades, los peregrinos emprendieron una marcha que combina momentos de oración con el esfuerzo físico propio de una caminata de aproximadamente 60 kilómetros.

El trayecto atraviesa una parte importante del oeste del Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde Liniers, las columnas ingresan al territorio bonaerense y pasan por Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez, antes de alcanzar la ciudad de Luján.

A lo largo del camino, iglesias, puestos de asistencia y espacios preparados por voluntarios se convierten en lugares de descanso para quienes necesitan recuperar fuerzas. La solidaridad entre los propios peregrinos también forma parte de una jornada en la que el cansancio aparece como uno de los grandes desafíos, especialmente durante las horas de la noche y la madrugada.

La llegada a Luján representa el momento esperado después de varias horas de marcha. Los peregrinos confluyen en los alrededores de la Plaza Belgrano, frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, donde se concentra el tramo final de la celebración.

El momento central de la peregrinación estaba previsto para el domingo a las 7 de la mañana, cuando se celebraría la tradicional misa al aire libre. Allí se reunirían quienes completaron todo el recorrido y también aquellos que llegaron a Luján por otros medios para participar de la celebración.

Pero la multitudinaria movilización no sólo implica un desafío religioso y organizativo. El traslado de miles de personas durante el regreso requiere un dispositivo especial de transporte. En ese sentido, Trenes Argentinos dispuso un operativo extraordinario sobre la Línea Sarmiento, con el objetivo de acompañar el movimiento de peregrinos una vez finalizada la actividad principal.

El esquema contempla formaciones adicionales en el ramal Moreno-Mercedes, además de servicios eléctricos especiales durante la madrugada del domingo con destino hacia Liniers. La medida apunta a facilitar el regreso de quienes, después de completar la caminata, necesitan emprender el retorno hacia distintos puntos de la Ciudad y del oeste del Conurbano.

La peregrinación vuelve así a mostrar una de sus características centrales: la capacidad de reunir a personas de diferentes edades y procedencias en una misma marcha. Jóvenes que participan por primera vez, familias que mantienen una tradición y grupos parroquiales que llegan organizados comparten el mismo camino y la misma meta.

A lo largo de los 60 kilómetros, la peregrinación convierte una ruta cotidiana del oeste del Gran Buenos Aires en un escenario de encuentro colectivo. La imagen de los caminantes avanzando durante el día y la noche, acompañados por puestos de asistencia y voluntarios, se repite año tras año y forma parte ya del paisaje de octubre.

La llegada a la Basílica de Luján marca el cierre de un recorrido que para muchos no se limita a una prueba física. Para los peregrinos, la caminata representa también un espacio de reflexión personal, agradecimiento y renovación de la fe.

Con la primera luz del domingo y las columnas todavía llegando al santuario, la 52ª edición volverá a completar una tradición que lleva más de cinco décadas. Miles de pasos, una misma dirección y una consigna que sintetiza el espíritu de la jornada: “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.

Parque Avellaneda: piden aclarar qué destino tiene un inmueble de Eva Perón y Lacarra

Un proyecto presentado en la Legislatura porteña busca determinar la situación dominial y el uso actual de un predio que figura oficialmente como “Plazoleta”. También se consulta por un mural de mayólica donado hace dos décadas, el eventual cercamiento del lugar y la presencia de una persona en el inmueble.

La situación de un inmueble ubicado en una de las esquinas más transitadas de Parque Avellaneda volvió a quedar bajo la lupa de la Legislatura porteña. Un proyecto de resolución presentado en el Parlamento de la Ciudad solicita al Gobierno porteño información precisa sobre el predio situado en Avenida Eva Perón 3989, en la intersección con Lacarra, identificado como Parcela 28A y registrado bajo la matrícula FR 1-80374.

El pedido apunta, fundamentalmente, a conocer qué carácter tiene actualmente el inmueble, quién lo administra y cuál es el destino que la Ciudad prevé para ese espacio. La iniciativa fue presentada por el legislador Emmanuel Ferrario, con la coautoría de Edgardo Alifraco y Guadalupe Tagliaferri, y quedó registrada bajo el expediente 3099-D-2026, ingresado el 1 de octubre.

Uno de los puntos centrales de la presentación está relacionado con la situación dominial del terreno. De acuerdo con los antecedentes oficiales incorporados al proyecto, el inmueble pertenece a la Ciudad de Buenos Aires y había sido expropiado originalmente en el marco de la planificación de la traza de la denominada AU6. Sin embargo, posteriormente esa normativa fue derogada y el predio quedó en una situación que, según surge de la documentación citada, no tendría un destino claramente definido.

A esa particularidad se suma otro dato que motivó el pedido de informes: el Plano Índice vigente identifica al inmueble como “Plazoleta”. La denominación plantea interrogantes sobre el uso efectivo del espacio y sobre si existe una correspondencia entre esa identificación administrativa y la situación actual del predio.

Por ese motivo, los legisladores buscan que el Poder Ejecutivo precise si el terreno integra el dominio público o privado de la Ciudad, qué organismo tiene actualmente a su cargo la administración y custodia del lugar y cuál es el destino que se le asignó. También se pretende conocer si existe algún proyecto para su utilización, recuperación, puesta en valor o incorporación efectiva al espacio público.

El mural de mayólica, otro de los interrogantes

El expediente incorpora además una consulta vinculada con un elemento artístico que tiene antecedentes legislativos. Se trata de un mural realizado en mayólica cuya donación fue aceptada por la Ley 2.084 en 2006, con destino a la plazoleta ubicada en Avenida Eva Perón y Lacarra.

La Legislatura pretende saber si esa obra fue efectivamente emplazada en el inmueble identificado como Parcela 28A y, en caso afirmativo, cuál es actualmente su estado de conservación y qué organismo tiene responsabilidad sobre ella.

La pregunta adquiere relevancia porque, de acuerdo con los antecedentes citados, el espacio fue pensado y reconocido administrativamente como una plazoleta, pero la documentación disponible no permitiría establecer con claridad cuál fue la evolución posterior del predio ni si se concretaron todas las intervenciones previstas.

El pedido de informes también avanza sobre cuestiones vinculadas con la utilización cotidiana del inmueble. Entre otros aspectos, solicita información sobre la existencia de un eventual cercamiento, las tareas de vigilancia y custodia y la posible permanencia de una persona en el lugar.

En ese sentido, se busca determinar si existe alguna autorización formal que explique la ocupación o utilización del terreno. El Ejecutivo deberá informar, según plantea la iniciativa, si fueron otorgados permisos, comodatos, concesiones, autorizaciones de uso u otros instrumentos jurídicos que habiliten a particulares u organizaciones a permanecer o desarrollar actividades dentro del predio.

Un terreno de la Ciudad cuyo uso genera dudas

El caso vuelve a poner en discusión una cuestión habitual en distintos sectores de la Ciudad: qué sucede con los inmuebles que fueron afectados a proyectos urbanos que finalmente no se concretaron y que permanecen durante años bajo una situación administrativa poco clara.

En este caso, el antecedente de la expropiación vinculada con la AU6 constituye uno de los elementos que explican el origen de la propiedad pública. La posterior derogación de esa normativa, sin embargo, abrió un interrogante respecto del destino que debía tener el terreno.

La identificación como “Plazoleta” en el Plano Índice agrega otro elemento al expediente. Para los autores del proyecto, conocer la situación actual permitiría determinar si el inmueble mantiene efectivamente ese carácter, si forma parte del sistema de espacios públicos de la Ciudad y bajo qué condiciones se encuentra actualmente.

El pedido no implica, por sí mismo, una modificación del destino del predio ni establece una intervención concreta sobre el inmueble. Se trata de un requerimiento de información dirigido al Poder Ejecutivo para reconstruir su situación jurídica, administrativa y física.

De acuerdo con lo establecido en la iniciativa, el Gobierno de la Ciudad deberá responder en un plazo máximo de 30 días. A partir de esa respuesta, la Legislatura podrá contar con información oficial sobre la titularidad, administración, uso y condiciones actuales de un terreno que, pese a encontrarse identificado como plazoleta en los registros, mantiene abiertos varios interrogantes sobre su presente y su futuro.

La información que entregue el Ejecutivo permitirá determinar, además, qué ocurrió con el destino original del predio, qué sucedió con el mural de mayólica y bajo qué condiciones se encuentra actualmente ocupado o custodiado el inmueble de Eva Perón y Lacarra. En Parque Avellaneda, una esquina incorporada a los registros de la Ciudad como espacio público vuelve así a quedar en el centro de la discusión legislativa.

Octubre Rosa: el Santojanni se suma a la campaña para prevenir el cáncer de mama

El Hospital Donación Francisco Santojanni, ubicado en Liniers, forma parte de la red de hospitales públicos porteños que durante octubre refuerzan las acciones de prevención y detección temprana del cáncer de mama. Habrá controles, mamografías, jornadas informativas y actividades abiertas para acercar el diagnóstico a las vecinas de la Ciudad.

El color rosa vuelve a ocupar un lugar destacado durante octubre y, con él, una campaña que busca poner en primer plano una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de muerte por tumores en mujeres. En ese marco, el Hospital Donación Francisco Santojanni, de Liniers, se suma a las actividades de Octubre Rosa, la iniciativa internacional destinada a generar conciencia sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer de mama.

La propuesta es impulsada por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, que durante este mes intensifica las acciones en los hospitales públicos porteños con controles gratuitos, jornadas de atención, charlas informativas y acceso a estudios de diagnóstico. El objetivo es facilitar que más mujeres puedan realizar sus controles periódicos y detectar eventuales lesiones en etapas tempranas.

El cáncer de mama constituye una de las principales enfermedades oncológicas que afectan a las mujeres y, de acuerdo con los datos difundidos en el marco de la campaña, alcanza aproximadamente a una de cada ocho mujeres a nivel global. Un aspecto especialmente importante es que más del 75% de las pacientes diagnosticadas no presenta antecedentes familiares previos. Por eso, los especialistas remarcan que la ausencia de antecedentes no significa que una persona esté exenta de realizar los controles correspondientes.

En este escenario, el Santojanni adquiere un papel central para los vecinos de Liniers y de distintos barrios del sudoeste porteño, al integrar la red pública que ofrece atención especializada en patologías mamarias. Su ubicación permite acercar las herramientas de prevención y diagnóstico a una zona densamente poblada y con una importante demanda de servicios sanitarios.

La mamografía, una herramienta clave

Uno de los principales mensajes de Octubre Rosa está relacionado con la necesidad de sostener los controles aun cuando no existan síntomas. La mamografía permite detectar alteraciones muy pequeñas antes de que puedan ser palpadas, lo que brinda mayores posibilidades de realizar un tratamiento temprano.

Las recomendaciones difundidas por las autoridades sanitarias porteñas indican realizar controles mamarios periódicos y, en particular, mamografías a partir de los 40 años con frecuencia anual, aunque la indicación puede variar de acuerdo con los antecedentes y las características de cada persona. En aquellas mujeres que tengan familiares directos con antecedentes de cáncer de mama, se aconseja realizar una consulta médica para determinar si resulta conveniente comenzar los estudios a una edad más temprana.

La detección temprana constituye uno de los factores determinantes frente a la enfermedad. Cuando una lesión es identificada en una etapa inicial y presenta un tamaño reducido, las posibilidades de curación pueden alcanzar hasta el 90%, de acuerdo con la información difundida por las autoridades sanitarias.

Pero la prevención no se limita a la realización de una mamografía. También es importante prestar atención a cambios que puedan aparecer en las mamas. La aparición de un bulto o nódulo, modificaciones en la textura de la piel, retracciones del pezón o secreciones anormales son algunas de las señales que justifican una consulta médica.

El autoexamen puede contribuir al conocimiento del propio cuerpo y ayudar a reconocer cambios, pero no reemplaza los estudios indicados por los profesionales. Una mujer puede no presentar ninguna alteración perceptible y, aun así, tener una lesión que solamente pueda identificarse mediante una mamografía u otro estudio de diagnóstico.

Una red especializada en hospitales públicos

La campaña también pone en valor la existencia de Unidades de Mastología acreditadas por la Sociedad Argentina de Mastología (SAM) dentro de la red pública porteña. Se trata de equipos especializados que permiten abordar de manera integral las distintas etapas relacionadas con el cáncer de mama, desde la detección y el diagnóstico hasta el tratamiento y el seguimiento.

Entre los hospitales que forman parte de esta red se encuentran el Hospital Dr. Carlos G. Durand, en Caballito; el Hospital Dr. Juan A. Fernández, en Palermo; el Hospital Dr. José M. Penna, en Parque Patricios; el Hospital Donación Francisco Santojanni, en Liniers; y el Hospital Parmenio Piñero, en Flores.

Para los vecinos de la Comuna 9, la presencia del Santojanni dentro de esta estructura representa una alternativa cercana para acceder a servicios vinculados con la salud mamaria. El hospital, ubicado en Pilar 950, es uno de los establecimientos sanitarios de referencia de la zona y recibe diariamente a pacientes de Liniers, Mataderos, Parque Avellaneda y otros sectores del sudoeste de la Ciudad.

Octubre como oportunidad para volver a hablar de prevención

Las actividades de Octubre Rosa buscan que la concientización no quede limitada a una fecha puntual. El 19 de octubre, establecido por la Organización Mundial de la Salud como el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, concentra buena parte de las acciones, aunque la recomendación médica es sostener los controles durante todo el año.

La campaña apunta especialmente a derribar una idea frecuente: que los estudios solamente son necesarios cuando existen síntomas. El diagnóstico temprano justamente busca encontrar alteraciones antes de que aparezcan signos evidentes, cuando las posibilidades terapéuticas suelen ser mayores.

En ese sentido, las jornadas impulsadas por los hospitales públicos porteños pretenden acercar información y facilitar el acceso a los estudios. Charlas abiertas, espacios de orientación, atención espontánea y turnos para mamografías forman parte de una estrategia destinada a reducir las barreras que muchas veces postergan una consulta.

Para las mujeres de Liniers y barrios cercanos, Octubre Rosa también representa una oportunidad para acercarse al Santojanni, consultar sobre los controles correspondientes y conocer qué estudios resultan adecuados de acuerdo con su edad y antecedentes.

El mensaje de la campaña es sencillo pero contundente: no esperar a tener síntomas para ocuparse de la salud mamaria. Un control realizado a tiempo puede marcar una diferencia decisiva frente a una enfermedad que, detectada de manera temprana, presenta altas posibilidades de tratamiento y curación.

Advierten por la posible eliminación de las líneas 136 y 163: impacto en Liniers y el Oeste

La Secretaría de Transporte de la Nación abrió un proceso participativo para analizar el pedido del Grupo Metropol de dejar de operar las líneas 136 y 163. El proyecto tiene impacto directo sobre Liniers y distintos barrios y localidades del oeste bonaerense, donde miles de pasajeros utilizan diariamente estos servicios.

La red de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa una nueva etapa de cambios y ahora dos recorridos que tienen a Liniers como uno de sus principales puntos de conexión quedaron en el centro de una discusión que podría modificar la movilidad cotidiana de miles de pasajeros. La Secretaría de Transporte de la Nación inició un proceso participativo para analizar la solicitud de la empresa Sargento Cabral SAT, perteneciente al Grupo Metropol, para eliminar las líneas 136 y 163.

La medida todavía no está definida. El procedimiento abierto por el organismo nacional busca recoger opiniones y analizar los argumentos vinculados con la continuidad de ambos servicios. De avanzar la propuesta, se produciría una nueva reducción de líneas nacionales de colectivos, en el marco de una reestructuración del sistema que viene desarrollándose desde 2023.

Para los usuarios de Liniers, la discusión adquiere una importancia particular. El barrio funciona como uno de los principales nodos de transporte del oeste porteño y concentra conexiones ferroviarias y numerosas líneas de colectivos que vinculan a la Ciudad de Buenos Aires con localidades bonaerenses. En ese esquema, la línea 136 tiene una presencia histórica y conecta distintos puntos del oeste, mientras que la 163 también tiene circulación vinculada con ese corredor.

Según la documentación técnica elaborada por Transporte, la empresa operadora justificó su pedido a partir de una caída de aproximadamente 30% en la cantidad de pasajeros transportados, que habría afectado la ecuación económica de ambas prestaciones. La compañía también señaló la disminución general de la demanda del transporte automotor y, en el caso de la 136, la fuerte competencia que representa el Ferrocarril Sarmiento, cuya traza corre en buena parte en paralelo.

Sin embargo, los propios informes oficiales introducen distintos matices respecto de los argumentos empresarios.

La línea 136 y su vínculo con Liniers

El análisis de Transporte indica que la línea 136 tiene una movilidad predominantemente provincial: alrededor del 74% de los desplazamientos se realizan íntegramente dentro de la provincia de Buenos Aires, mientras que aproximadamente el 23% corresponde a viajes entre la Ciudad y la provincia.

El informe también detectó problemas en la prestación del servicio. Entre ellos, se menciona que la empresa no estaría realizando el servicio expreso autorizado y que la línea funciona con un parque automotor inferior al mínimo establecido en determinados períodos. Además, fueron identificadas prestaciones irregulares y desvíos respecto de los recorridos autorizados.

Otro aspecto señalado es la superposición con otras alternativas de transporte. La 136 comparte distintos corredores con líneas de colectivos y, particularmente, con el Ferrocarril Sarmiento. La documentación oficial sostiene que buena parte de la cobertura podría ser reemplazada por otros servicios, entre ellos las líneas 322, 153, 392, 336, 182 y 96, además del tren.

Pero existe un punto que genera especial atención: el tramo comprendido entre Liniers y Marcos Paz. De acuerdo con el análisis oficial, allí la eventual desaparición de la línea requeriría evaluar alternativas para garantizar la conectividad.

En ese sentido, Transporte plantea que podría estudiarse una reestructuración de la línea 153, con una eventual prolongación hacia el corredor Ituzaingó-Merlo. El objetivo sería reforzar una zona en la que el transporte ferroviario tampoco ofrece una conexión directa entre Liniers y Marcos Paz.

Para los vecinos de Liniers, esta discusión excede la continuidad de un número de línea. El barrio es utilizado diariamente como punto de combinación por trabajadores, estudiantes y pasajeros que llegan desde distintos sectores del oeste. Cualquier modificación de las líneas que tienen cabecera, paso o conexión en la zona puede repercutir sobre los tiempos de viaje y las alternativas disponibles.

Qué ocurre con la línea 163

La situación de la 163 presenta diferencias. Según el informe, alrededor del 82% de sus viajes son íntegramente provinciales, mientras que cerca del 15% corresponde a desplazamientos entre la Ciudad y la provincia.

En este caso, los técnicos oficiales cuestionaron parcialmente el argumento de la empresa sobre una caída sostenida del 30% de pasajeros. El análisis señala que los datos disponibles no permiten comprobar esa afirmación para todo el período estudiado.

Al mismo tiempo, el organismo detectó problemas en la prestación. La línea habría funcionado en distintos momentos con una flota inferior al mínimo autorizado y se registraron recorridos por fuera de los parámetros establecidos. También se identificaron servicios con origen o destino en José C. Paz, localidad que no figura entre las cabeceras autorizadas para los recorridos de la línea.

Otro dato destacado por Transporte es que la reducción de pasajeros se produjo conjuntamente con una disminución de la oferta efectivamente prestada. Esto significa que el menor número de usuarios no necesariamente puede analizarse de manera aislada de las modificaciones y restricciones registradas en el servicio.

A pesar de las observaciones, el organismo considera que el eventual cese de la 163 no produciría vacíos significativos de cobertura territorial, debido a la existencia de otras alternativas, entre ellas las líneas provinciales 303, 461 y 462, las nacionales 96 y 153 y el Ferrocarril Sarmiento.

Una transformación profunda del sistema

Si finalmente se aprueba la eliminación de ambas líneas, serían nueve los servicios que dejaron de funcionar o fueron encaminados hacia su supresión desde diciembre de 2023, aunque en varios casos las prestaciones fueron absorbidas parcialmente por otras líneas mediante fusiones o ramalizaciones.

Entre las modificaciones registradas aparecen las líneas 5, 6, 23, 75, 90 y 99, mientras que la 154 también se encuentra bajo un proceso de reestructuración. Paralelamente, hubo extensiones, recortes, fusiones y cambios de recorrido en numerosas líneas nacionales y porteñas.

El proceso tiene una particular incidencia en los corredores del oeste, donde Liniers conserva un papel estratégico como puerta de entrada y salida entre la Ciudad y el conurbano. Por esa razón, cualquier modificación en las líneas que llegan al barrio puede terminar trasladándose a otras prestaciones, estaciones ferroviarias y puntos de combinación.

Por ahora, la eliminación de la 136 y la 163 es una propuesta en análisis y no una decisión definitiva. El proceso participativo permitirá incorporar observaciones antes de que las autoridades adopten una resolución.

Mientras tanto, para los pasajeros de Liniers y del oeste bonaerense, la discusión plantea una pregunta concreta: qué alternativas quedarán disponibles si los recorridos dejan de circular y, especialmente, cómo se garantizará la conexión con aquellos sectores donde el colectivo cumple una función que el tren no puede reemplazar de manera directa.

En un sistema de transporte que atraviesa una de sus mayores transformaciones en décadas, el futuro de las líneas 136 y 163 vuelve a poner en debate el equilibrio entre la sustentabilidad económica de los servicios, la reorganización de las trazas y las necesidades cotidianas de quienes dependen del colectivo para movilizarse.