Navidad sin hambre: oración ecuménica y solidaridad en Parque Avellaneda
Una convocatoria plural de vecinos y organizaciones sociales invita a compartir una jornada de fe y solidaridad en Parque Avellaneda, bajo el lema de “una Navidad sin hambre, sin excluidos ni perseguidos”. La actividad propone combinar oración, gesto comunitario y acompañamiento concreto a las familias del barrio que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
El próximo sábado 20 de diciembre de 2025, desde las 17.30, se realizará un encuentro ecuménico en la intersección de las avenidas Lacarra y Directorio, frente al Parque Avellaneda, en la Ciudad de Buenos Aires. La cita buscará reunir a creyentes de distintas tradiciones religiosas y a vecinos sin adscripción confesional, convocados por la preocupación compartida ante el avance del hambre y la exclusión en amplios sectores del pueblo argentino.
La jornada comenzará con un espacio de bienvenida y recepción de donaciones, para luego dar paso, a las 18, a una oración conjunta animada por el sacerdote Jorge Romero y el pastor evangélico Gustavo Gómez. El eje será pedir por una Navidad vivida en comunidad, sin discriminaciones ni persecuciones, y reafirmar el compromiso de las iglesias con los derechos humanos, la dignidad del trabajo y la justicia social.
Durante el acto se invitará a los presentes a acercar sus intenciones personales y comunitarias, que serán depositadas simbólicamente en un espacio común de oración por la paz, el pan y el techo para todas las familias. La propuesta se enmarca en los llamados de la pastoral social de la Iglesia a acompañar especialmente a quienes sufren la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades en tiempos de crisis económica.
El espíritu del encuentro retoma mensajes de Francisco, quien en distintos discursos ha insistido en que la esperanza se sostiene cuando nadie se resigna a que los más vulnerables queden al margen y todos se esfuerzan por construir “una civilización del amor” donde nadie sea descartado. Con esa inspiración, los organizadores remarcan que la fe sólo cobra sentido cuando se traduce en gestos concretos de solidaridad y organización comunitaria.
Al finalizar la celebración religiosa se realizará la entrega de viandas y cenas navideñas para compartir en familia, además de canastas con alimentos típicos de las fiestas destinadas a los hogares que más lo necesitan. Se sumará también una propuesta pensada para las infancias del barrio, con regalos, sorpresas y actividades recreativas, con el objetivo de que ningún niño o niña quede fuera del clima de alegría propio de la Navidad.
Las organizaciones convocantes subrayan que este tipo de iniciativas buscan trascender lo asistencial y reforzar vínculos entre vecinos, militantes sociales, comunidades religiosas y espacios culturales. En un contexto de creciente desigualdad, invitan a acercarse con donaciones de alimentos, juguetes o el simple gesto de compartir la oración y el abrazo fraterno, como forma de sostener la esperanza colectiva de un país más justo e inclusivo.

