Alerta en Santojanni: La Junta Comunal 9 denuncia privatización de canchas en polideportivo público

A días de arrancar la colonia de vacaciones que reúne a más de mil pibes de Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda, la Junta Comunal 9 levantó la voz en el Polideportivo Santojanni. Lorena Crespo, referente de La Cámpora y juntista, junto a Alberto Espiño y Juan Chaves, recorrió el predio y descubrió obras que, según vecinos, amenazan con entregar casi dos hectáreas de espacio público a manos privadas: canchas de paddle para negocio particular.

“Nos topamos con esta sorpresa justo cuando la colonia está por empezar”, disparó Crespo al salir del lugar, visiblemente indignada. El complejo, donado décadas atrás por Francisco Santojanni para uso comunitario exclusivo, ahora ve moverse máquinas en un sector clave. “No hallamos ni un papel que justifique esto; es tierra de todos, no para el lucro de unos pocos”, agregó la dirigenta, flanqueada por sus compañeros de junta.

El polideportivo, ícono de la Comuna 9 con sus canchas, pileta y salones para talleres, es refugio para miles de familias humildes. La colonia de verano, que arranca la próxima semana, espera a más de 1000 niños con natación, deportes y meriendas gratuitas. Pero las obras en marcha –vallas nuevas y bases de cemento– cortan acceso a zonas verdes que los chicos usan para jugar.

Vecinos de Liniers a metros del Santojanni, ya armaron revuelo en grupos de WhatsApp. “Estas canchas privadas van a cercar lo nuestro; ¿dónde van a correr los gurises?”, se quejó Rosa Martínez, abuela de tres nenas que van a la colonia desde hace años. La junta comunal denuncia opacidad: ni licitación pública ni aval legal en el Boletín Oficial. “Las donaciones como la de Santojanni son intocables; parques y deportes no se venden al mejor postor”, remató Crespo.

En la Comuna 9, con sus 170.000 mil habitantes, el Santojanni no es solo un gimnasio: es posta sanitaria, centro de jubilados y sede de torneos barriales. En 2024, recibió 150 mil visitas, per datos municipales. Ceder dos hectáreas –equivalente a dos cuadras– a paddle privado huele a negocio inmobiliario disfrazado, en medio de la crisis habitacional porteña.

No se quedan de brazos cruzados. “Vamos a pedir información pública urgente y mover todos los hilos para preservar el predio entero para la gente”, anunció Espiño, mientras Chaves repartía volantes a transeúntes. La movida incluye amparo judicial si no hay respuestas en 48 horas, más una asamblea vecinal el lunes próximo.

Este no es caso aislado: en 2023, vecinos de otro barrio porteño tambien frenaron un gimnasio pago en otro espacio público. “El bien común no negocia; los polideportivos son para sudar la camiseta, no para llenar bolsillos”, insistió Crespo, evocando el legado de Santojanni, médico que cedió las tierras en los ’60 para “el sano esparcimiento de la juventud”.