Desalojo forzoso deja a 30 familias en la calle en Parque Avellaneda: críticas por falta de contención

En una jornada marcada por la indignación y la tristeza, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ejecutó el desalojo de unas 30 familias que habitaban un terreno precario en Avenida Olivera 726, a pasos de Directorio y con acceso por calle Ameghino, justo frente al vivero del Parque Avellaneda, en la Comuna 9. El comunero peronista Juan José Chaves, calificó el operativo como “una mañana desoladora” para el vecindario, al relatarlo en exclusiva a Transparencia Comunal.

El procedimiento, llevado a cabo el jueves por la madrugada, involucró a una delegación oficial liderada por la Guardia de Auxilio y Emergencias. Chaves cuestionó duramente su legalidad: se basó en una orden de clausura emitida por el mismo cuerpo de seguridad, sin pasar por una vía judicial impulsada por el GCBA. “Es un mecanismo dudoso que el Ejecutivo porteño repite en distintos puntos de la Ciudad, alegando riesgos de colapso estructural en el edificio abandonado”, denunció el dirigente.

Vale destacar que más de la mitad de estas familias radicaba allí desde hace tres décadas o más, en condiciones de extrema precariedad e inhabitabilidad. Sin embargo, eso no justifica, según Chaves, la forma en que se actuó: “Fue un operativo deshumanizado. Bajo una lluvia inclemente, vimos a niños con discapacidades, ancianos y embarazadas arrojados a la intemperie, sin el menor apoyo ni asistencia. Rozaba la inhumanidad”.

El comunero peronista subrayó la ausencia de coordinación con entidades clave de protección social. Al optar por la Guardia de Auxilio en lugar de un desalojo judicial, el gobierno de Jorge Macri elude la obligación de dialogar con el Ministerio Público Tutelar, la Defensoría del Pueblo o el Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. “Esta ruta evade los protocolos establecidos para salvaguardar derechos humanos y vulnera cualquier estándar de respeto a las familias afectadas”, insistió.

“Nos dejó atónitos y furiosos. Esas personas, con sus escasas posesiones empapadas, sin saber adónde ir. Cualquiera se conmovería ante tal crudeza”, expresó Chaves, visiblemente conmovido. A pesar del drama, informó que la mayoría recibió un censo oficial y un subsidio habitacional, que percibirán desde el lunes. Un problema de gravedad radica en el interim: “Estas familias deben arreglárselas por su cuenta hasta el lunes para encontrar un refugio temporal con ese dinero”.

El caso reaviva el debate sobre la política habitacional en CABA, donde desalojos express por “riesgo inminente” se multiplican en comunas como la 9. Vecinos de Parque Avellaneda exigen soluciones integrales, como urbanización de villas o programas de vivienda digna, en lugar de medidas que agravan la vulnerabilidad social. Autoridades porteñas aún no emitieron comentarios oficiales, pero el incidente pone en jaque la gestión de emergencias habitacionales en la ciudad.