Inspector de colectivos atropellado en Liniers
En un episodio que generó pánico en la dársena de la línea 34 de Liniers, un inspector quedó atrapado bajo un colectivo que retrocedía sin advertir su presencia, pero salió ileso gracias a su rápida reacción y los gritos de los testigos. El incidente, ocurrido el jueves pasado por la mañana en la calle Francisco de Viedma, cerca de la estación ferroviaria, se viralizó rápidamente en redes sociales, avivando el debate sobre la seguridad en las paradas del Metrobús porteño.
Todo comenzó en un día de rutina en la terminal de Liniers, una zona de alto tránsito donde los inspectores coordinan el flujo de unidades para evitar demoras. El trabajador, de espaldas al vehículo mientras saludaba a un chofer colega, no vio venir la maniobra de marcha atrás que realizaba un interno de la línea 34 para reacomodarse en la parada. Las cámaras de otro colectivo captaron la secuencia: el ómnibus embistió al inspector por detrás a baja velocidad, lo derribó y el paragolpes quedó sobre su cuerpo, en un instante que congeló a los presentes.
En medio del caos, el hombre mostró temple: se giró boca arriba y empezó a golpear con fuerza la carrocería, mientras testigos corrían despavoridos gritando “¡Pará, pará, lo pisaste a un tipo!”. Esa desesperada alerta colectiva hizo que el conductor frenara a tiempo, evitando un desenlace trágico. Fuentes cercanas confirmaron que no requirió atención del SAME, ya que no presentó heridas graves, aunque el shock emocional fue inevitable en una escena que recuerda los riesgos diarios de estos operarios.
El video del atropello en Liniers explotó en plataformas como Twitter y Facebook, sumando miles de vistas y comentarios que exigen más controles en las dársenas porteñas. Usuarios destacaron la suerte del inspector, pero también la vulnerabilidad de los trabajadores expuestos a maniobras impredecibles en espacios congestionados. Expertos en tránsito porteño señalan que incidentes similares se repiten por falta de espejos adecuados o sistemas de alerta en los colectivos, sobre todo en el Metrobús donde el volumen de unidades complica la visibilidad.
Autoridades de la Ciudad aún no emitieron un comunicado oficial, pero el caso podría derivar en una investigación interna de la línea 34 para revisar protocolos de retroceso. Mientras, el inspector volvió a su puesto sin mayores secuelas, convirtiéndose en símbolo de resiliencia en un barrio donde el transporte público es arteria vital.

