Jorge Macri quiere su mercado central propio en la Ciudad

El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, impulsa un ambicioso proyecto para transformar el antiguo Mercado de Hacienda de Liniers, en el barrio de Mataderos, en un moderno centro de abastecimiento similar al Mercado Central actual. Esta iniciativa busca aliviar la sobrecarga logística en La Matanza y fortalecer la economía local porteña. El predio, que abarca 30 hectáreas y permanece inactivo desde 2022, podría integrarse al patrimonio de CABA mediante un canje con la Nación.

La propuesta surge en un contexto de tensiones financieras entre el Gobierno nacional y el porteño. Según fuentes oficiales, el traspaso de estos terrenos formaría parte del pago de una deuda acumulada por 350 mil millones de pesos que el Estado central mantiene con la Ciudad. “No se trata solo de este espacio; el Gobierno de CABA aspira a gestionar otros inmuebles estatales para potenciar el desarrollo urbano y comercial”, indicaron voceros cercanos a Macri.

El Mercado de Hacienda de Liniers operó durante décadas como principal punto de suministro de ganado para frigoríficos de CABA y la provincia de Buenos Aires. Su cierre se postergó a pesar de la existencia de una ordenanza legislativa que prohibía el ingreso de ganado en pie a la ciudad. con el fin de mitigar los olores nauseabundos que afectaban a los vecinos de Mataderos. Intentos previos por reubicarlo en La Matanza o Ezeiza fracasaron, y las operaciones se trasladaron finalmente a Cañuelas.

Diversas gestiones para reconvertir el sitio también naufragaron. Se barajó destinar un 35% del terreno a desarrollos inmobiliarios y el resto a atractivos turísticos, pero ninguna prosperó. Hoy, bajo la gestión de Macri, la idea gana tracción: erigir un Mercado Central porteño que descentralice el flujo de frutas, verduras, carnes y otros productos esenciales, reduciendo tiempos de traslado y costos para comerciantes y consumidores.

El predio, ubicado en el corazón de Mataderos –un barrio con fuerte identidad gaucha y tradición ganadera–, yace abandonado, lo que genera inquietud en el Gobierno porteño. Autoridades temen invasiones o deterioro irreversible si no se actúa con rapidez. “Es una oportunidad única para revitalizar Mataderos, generar empleo y mejorar la cadena de abastecimiento en toda el AMBA”, enfatizó un funcionario consultado.

Este proyecto no solo impactaría en la logística alimentaria, sino también en la dinámica barrial. Mataderos, conocido por su Feria de las Artesanías y el carnaval, podría convertirse en un polo comercial clave, atrayendo inversiones y turismo. Expertos en urbanismo destacan que un nuevo mercado impulsaría la economía circular, fomentando la producción local y la sostenibilidad.

La negociación con la Nación avanza en silencio, pero enfrenta obstáculos presupuestarios. Mientras tanto, el Gobierno porteño acelera estudios de factibilidad técnica y ambiental. Si se concreta, el Mercado Central de Mataderos podría inaugurarse en los próximos años, marcando un hito en la historia de la Ciudad.