Muestra interactiva de juguetes reciclados invita a jugar en Parque Avellaneda este verano
En el corazón del Parque Avellaneda, se prepara una propuesta para fomentar la creatividad y el divertimento familiar: la muestra abierta “Hacer Jugar”, dedicada a juegos y juguetes armados con materiales reciclados. Este centro lúdico, que lleva el nombre del parque mismo, se convierte en un polo de experimentación divertida accesible a grandes y chicos, sin distinción de edades ni condiciones.
La actividad se montará en la histórica Casona de los Olivera, ubicada en Lacarra y Directorio, durante tres días intensos: viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de febrero, de 17 a 19 horas, organizada por el Ministeriode Desarroollo Humano del GCBA. Se trata de una iniciativa totalmente gratuita que no se interrumpe por lluvia, ideal para disfrutar del verano porteño incluso en días nublados. Los organizadores destacan que el objetivo es promover el “juego como derecho universal”, invitando a las familias de Chacra de los Remedios y barrios aledaños a participar activamente: no solo observar, sino construir y probar creaciones hechas con botellas plásticas, cartones, telas descartadas y otros desechos cotidianos.
En un contexto donde la sostenibilidad gana terreno en la agenda porteña, esta propuesta resuena con fuerza. “Queremos mostrar que el ocio creativo no necesita presupuestos altos ni productos industrializados; con lo que tiramos a la basura, se pueden generar horas de risas y aprendizaje”, explican desde el equipo del centro lúdico, que ya ha sumado adeptos en ediciones previas de las juegotecas barriales. Niños y adultos podrán armar pelotas caseras, circuitos de obstáculos o títeres ecológicos, estimulando la imaginación y sensibilizando sobre el reciclaje. Es parte de una red de espacios comunitarios que revitalizan el Parque Avellaneda, un pulmón verde de 85 hectáreas con historia desde fines del siglo XIX, conocido por sus ferias artesanales y eventos culturales.
Para los padres y educadores interesados en alternativas al consumo masivo de juguetes, esta muestra ofrece un modelo práctico. Imaginen un taller donde un pallet viejo se transforma en un sube y baja, o latas en xilófonos rítmicos: todo bajo la premisa del juego libre, sin reglas rígidas, que favorece el desarrollo motor y social.
No hace falta inscripción previa; solo concurrir con ganas de experimentar. Esta edición veraniega refuerza el compromiso del espacio con la inclusión: adaptado para personas con discapacidad, familias monoparentales y grupos multigeneracionales. En tiempos de cambio climático, donde Buenos Aires impulsa políticas de economía circular, eventos como “Hacer Jugar” demuestran cómo el entretenimiento local puede educar mientras divierte.

