Parque Avellaneda rinde tributo a Túpac Katari: resistencia indígena en el corazón porteño
El Espacio La Wak’a, enclavado en el Parque Avellaneda, acogerá una emotiva conmemoración dedicada a Túpac Katari, el emblemático caudillo aimara que encarna la férrea oposición de los pueblos originarios al yugo colonial sudamericano. Impulsada por líderes de comunidades nativas y accesible para todos los vecinos, la iniciativa convoca a sumarse a ceremonias ancestrales y propuestas lúdicas que exaltan la memoria de Julián Apaza, el nombre bautismal de este héroe, cruelmente ajusticiado en 1781 tras encabezar una gesta contra la dominación española.
La programación se despliega en tres momentos clave, fusionando tradición y cotidianidad para atraer a familias y entusiastas de la cultura originaria. De 11:00 a 12:00, las canchas del parque bullirán con una liga futbolera que teje lazos entre participantes, recordando cómo el deporte siempre ha sido puente de hermandad en barrios como este. Seguidamente, entre las 12:00 y las 14:00, un ámbito de arteterapia compartido con un almuerzo colectivo abrirá puertas a la introspección y la creatividad, invitando a redescubrir raíces mediante expresiones artísticas sanadoras.
De 19:00 a 19:30 en la ceremonia de legados, donde flamearán emblemas como la wiphala, símbolo multicolor de la unidad andina. Este ritual no solo evoca las hazañas de Túpac Katari —quien asedió La Paz por 184 días con miles de seguidores—, sino que reafirma su legado en el calendario gregoriano de 2026, alineado con tradiciones aymaras que trascienden fechas convencionales.
Túpac Katari, nacido alrededor de 1750 en Ayoayo, Bolivia, se alzó como profeta y estratega contra el virreinato, articulando una rebelión que inspiró futuras independencias. Su ejecución —desmembrado por caballos en la plaza de La Paz— no apagó su voz; al contrario, su profecía “Volveré y seré millones” resuena en movimientos indígenas contemporáneos, desde el altiplano hasta los parques de Buenos Aires.

