Jornada de protesta con piquetes y la instalación de “mil ollas populares”

Habrá “cortes parciales” en varios puntos de la Ciudad. Imagen de archivo (Télam)

Organizaciones sociales  encabezadas por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la Corriente Clasista y Combativa el Frente de Organizaciones en Lucha y el Frente Popular Darío Santillán  manifestarán este jueves con la instalación de mil ollas populares y cortes en las principales 

 

ciudades del país para reclamar la aplicación plena de la Ley de Emergencia Social y la sanción de una normativa que establezca la Emergencia Alimentaria. Se prevén más de 100 cortes y un día de muchos contratiempos y complicaciones para desplazarse por la Ciudad. Las actividades comenzaron a las 7 de la mañana y se extenderán durante toda la jornada.  En un extenso documento las organizaciones que participan de la masiva protesta de este jueves expresan: Organizaciones sociales iniciamos un plan de lucha escalonado con el objetivo de pelear contra el hambre y la pobreza de nuestro pueblo, contra la represión y por más trabajo y salarios dignos. Ante la grave situación que viven miles de familias en nuestro país decidimos confluir en un plan de lucha en unidad y de forma escalonada para darle batalla a las políticas de ajuste y hambre del gobierno Macrista.  Continúan expresando en el documento que este jueves  20 de julio a las 10 horas realizaran la primera jornada de manifestación hacia Plaza de Mayo donde instalaran cientos de ollas populares para visibilizar el hambre al que nos están condenando. La ofensiva contra el pueblo trabajador continua: la desocupación  alcanzó a 7,1 millones de personas, mientras que vemos como día a día se suman más despidos tanto en sectores fabriles como en áreas del Estado. Esta grave situación tiene su consecuencia en el número alarmante de pobres, que hoy alcanza a 12.5 millones de personas, es decir el 30,3% de la población; 6 de cada 10 niños viven bajo la pobreza, no pudiendo satisfacer necesidades básicas como una alimentación adecuada, acceso a la vivienda, la vestimenta y la educación. Más de 1 millón de jóvenes ni estudia ni trabaja y debido a no cumplir con el requisito del estudio el gobierno ha quitado recientemente 232 mil Asignaciones Universales por Hijo a las familias que más lo necesitan. A esto se le suma que el pasado 27 de junio el gobierno impuso por decreto, y desconociendo las multitudinarias manifestaciones, un aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil vergonzoso que se encuentra muy lejos de la canasta básica familiar. Peor aún, nos encontramos las y los trabadores de la economía popular que con este ínfimo aumento del Salario Mínimo percibiremos un ingreso de $4.440 pesos mensuales a través de los programas de empleo, es decir ni siquiera alcanzamos los $5.798,57 de la canasta básica alimentaria que establece el nivel de indigencia. Mientras tanto, la CGT después del paro del 6 de abril no dio continuidad a la lucha y le permitió al gobierno retomar la iniciativa. Hoy ante una situacion peor las centrales postergan medidas ante las elecciones, lo cuál es inadmisible en los tiempos que corren si tenemos en cuenta la escandalosa flexibilización laboral aprobada en Brasil por el Congreso. El ministro de Trabajo Jorge Triaca reconoció que el gobierno de Mauricio Macri tiene en carpeta avanzar en el mismo sentido. Por todas estas razones salimos a la calle en unidad para golpear todos juntos y dejar bien en claro que no nos quedaremos de brazos cruzados frente a la injusticia, la miseria y el hambre de nuestras familias. Seguiremos dando la batalla organizadxs y en pie de lucha, porque sabemos que esa es nuestra principal herramienta para combatir la pobreza a la que quieren condenarnos.{jcomments on}