
La Legislatura Porteña realizó la audiencia pública para declarar Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires al mirador Salaberry, ubicado avenida de los Corrales 7494 a Metros de Avenida General Paz en el límite oeste de la ciudad con la provincia de Buenos Aires en el barrio de Mataderos de la Comuna 9.
La iniciativa fue impulsada por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el llamado a Audiencia Pública, es el paso previo a la sanción de una ley que declarare como Sitio Histórico del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, al mirador o atalaya de avenida de los Corrales, que perteneció a la familia de tamberos de apellido Salaberry, es un hito urbano referencial y se trata de la segunda construcción más antigua de Mataderos, levantada en el año1858. El Salón San Martín de la Legislatura porteña fue el sitio elegido para la realización de la Audiencia. La Ciudad aún conserva tres miradores entre los que se encuentra el Salaberry con una protección cautelar y grado de intervención 1 otorgada en 2003, la edificación estuvo en peligro de ser vendida por sus dueños y demolida por compradores hasta 2013, cuando la Legislatura sancionó su expropiación. Rodríguez Larreta explicó que la importancia de la normativa radica en que “Mirador Salaberry ha adquirido un amplio reconocimiento social y se destaca como un hito urbano referencial del barrio de Mataderos” y manifestó que “dicho barrio se ha destacado desde su origen por su constante identificación con las actividades pecuarias, y ello se encuentra comprobado por la repercusión social que adquiere domingo a domingo la denominada Feria de Mataderos y la presencia del Mercado de Hacienda de Liniers” y agregó “En estos términos, se destaca la importancia que adquiere este predio como referente de los valores de la tradición pecuaria en le ciudad, las particularidades de la cultura de los reseros así como la conservación de los referentes patrimoniales relativos al desarrollo de dichas actividades en Mataderos”: el histórico Mirador del Salaberry tiene una tipología arquitectónica propia de los cascos de estancia del siglo XIX y la torre mirador se erigió como puesto de vigilancia para la prevención de malones indígenas: Una Poco de historia sobre el Mirador que fue creado hacia la mitad del siglo XIX, la segunda construcción en la actual superficie del barrio de Mataderos; la primera fue la casa de los Moyano en la esquina de Av. del Trabajo (hoy Eva Perón) y Escalada, pero esa construcción ya no existe, mientras que ésta se yergue como un vigía, aunque ahora acompañada por edificios más altos que la van empequeñeciendo paulatinamente.
(…) En el año 1858 iniciar una construcción de esas características en plena “pampa” llamaba la atención; un edificio alto, en un descampado total, ante una interminable llanura apenas interrumpida por las lomas luego llamadas “del mirador” (…)3, no tendrían significado, pero los hermanos Salaberry, viejos tamberos de la zona de Las Heras, (…) pensaron que bien podría servir para otear el horizonte.
Los indios estaban lejos, había algunos por Lobos, otros más adentro de la provincia, pero un malón fue siempre un fundado temor para los habitantes de nuestras tierras y todas las previsiones parecían pocas; cien o doscientos kilómetros eran devorados rápidamente por la velocidad de los caballos que montaban en pelo las tribus indias, por eso poder distinguirlos desde un alto mirador, cuando aparecía en el horizonte la “polvadera”, era una posible salvación.
Pero los indios nunca llegaron a menos de 100 kilómetros de nuestra zona y el mirador tuvo otra finalidad; desde arriba de la terracita que tiene una dimensión de 3.30 x 1.80 m, aparte de poder contemplar macetas con vistosas flores, se ve la tapa de un enorme tanque de agua con una capacidad de 15.000 litros que ocupa toda la última planta de la torre disimulado por ventanas ficticias y cuya finalidad fue dar de abrevar a los animales que venían arreados por el “Camino de las Tropas”, la actual Av. General Paz, hacia su sacrificio en el cercano Mercado Nacional de Haciendas y Matadero Municipal de principios del siglo XX.
Para llegar hasta la terraza se sube por una escalera que en la parte interior tiene un total de 37 escalones; luego sale al exterior y la escalera caracol –de hierro original de la construcción-, tiene otros 27 escalones y al llegar arriba la vista abarca un panorama hermoso, pudiéndose distinguir por un largo trecho la Av. General Paz y prácticamente todas las casas que forman buena parte de la zona compuesta por el barrio de Mataderos y las de Villa Insuperable, Lomas del Mirador, Villa Madero, Tablada
Las paredes de esta construcción son de barro, como eran las de todas las construcciones que se realizaban en aquella época, pero tienen un espesor de 45 centímetros y entre ellas hay “cañerías” de aire lo que permite que no se conozca la humedad y la casa esté fresca en pleno verano y muy acogedora durante el invierno.
Hay todavía materiales originales; la familia Salaberry importó de Italia hasta el roble para las puertas y los ventanales y en la primitiva cocina aún se hallan empotradas en la pared, la ganchera donde eran colgados los cucharones, espumadera, etc. y algunas de las puertas interiores conservan aún las manijas originales, de hierro artístico ovalado.
De la planta baja se desciende al sótano, de reducidas dimensiones; allí hubo un hermoso aljibe, que ahora los ocupantes han convertido su brocal en algo útil; al levantar la tapa, se descubre el pozo totalmente seco, que debe tener una profundidad de unos 4 o 5 metros. Enfrente del aljibe aparece taponada con cemento la entrada a un túnel que fue la vía de escape prevista por el constructor ante el temor al malón. Según se dice, el túnel llegaba hasta el camino de Bonaparte, o actual diagonal calle Coronel Cárdenas.
Hoy el Mirador de Salaberry pertenece a una familia que lo ha ido embelleciendo en su parte interior. Su fachada es la misma desde hace más de 150 años y sigue siendo admirado por los vecinos y visitantes.{jcomments on}