
Así lo expresó el Dr. Sergio Auger, Director general de Hospitales de Ministerio de Salud porteño y ex titular del hospital Santojanni del barrio de Liniers en una nota realizada por el periódico barrial Cosas de Barrio. Para fines de este año o comienzos de 2018, el hospital Santojanni va a contar con un resonador
magnético”, anticipó el Dr. Sergio Auger en su visita al programa “Comunas, un desafío”, que se emite los sábados a las 14 por AM 690, con la conducción de Alberto Espiño y la colaboración de Juan Carlos Cárdenas y Gregorio Martín. De acuerdo a lo adelantado por el actual director general de Hospitales del Ministerio de Salud porteño –y ex titular del Santojanni- el hospital de Liniers será próximamente, junto al Argerich y al Fernández, “uno de los tres hospitales de altísima complejidad” de la Ciudad de Buenos Aires. “Desde hace un año y medio venimos trabajando para llegar al 2030 con una serie de cambios muy importantes, para que todos los hospitales estén dotados de, por lo menos, un tomógrafo computado, y que puedan mejorar así en las diferentes especialidades que ya tienen, además de optimizar la atención y el otorgamiento de turnos”, precisó el cardiólogo de 53 años, vecino de Liniers de toda la vida.
Actualmente la red de salud del Gobierno de la Ciudad atiende alrededor de diez millones de consultas externas anuales en los hospitales públicos. El Dr. Auger atribuye esta cifra tan contundente a la situación de vulnerabilidad de un importante sector de la población y al aumento en el costo de las obras sociales. “La cantidad de gente que se atiende en los hospitales públicos –sostuvo el funcionario- ha crecido notoriamente en los últimos años, no sólo en las guardias sino también en consultorios externos. Por eso no es casual que el presupuesto no alcance, no obstante lo primero que hemos hecho fue observar las falencias que tenían los hospitales públicos para ir solucionándolas, trabajando con los directores de los hospitales en una comunicación permanente”.
En ese sentido reconoció las diversas falencias edilicias que presentan los hospitales públicos. “En su mayoría son edificios centenarios que se están remodelando, pero todo eso lleva un tiempo y obviamente no es fácil, porque hay que ir haciendo obras mientras se sigue atendiendo, porque no se puede cerrar un hospital por reformas. Hoy, por ejemplo, de los trece hospitales generales de agudos, diez se están remodelando y están las guardias funcionando. Por eso, al no contar con el espacio suficiente, muchas veces la demanda supera a la oferta, entonces la gente se queja porque se la atiende en los pasillos, pero tiene que entender que se están mejorando esas guardias para lograr una mejor atención”.
El Dr. Auger subrayó además que desde su asunción en enero del año pasado –luego de dejar la dirección del Santojanni en manos del Dr. Federico Charabona- el Ministerio de Salud porteño está reforzando la atención de los 45 CeSac (Centros de Salud y Acción Comunitaria). Allí, además de dotarlos de mayor personal y presupuesto, se está llevando adelante un interesante trabajo de prevención en las zonas más vulnerables. Dentro del área programática del Santojanni, se abrió el Cesac 7 en Villa Lugano, que cubre la zona de Piedrabuena, Ciudad Oculta, Lugano l y ll, y los barrios Inta y General Savio. “Teníamos uno viejo con escasas prestaciones y ahora lo llamamos ‘hospitalito’ porque puede brindar mejor calidad de atención”, enfatizó el director, y aseguró que está proyectada la apertura de otros centros similares. “Pero lo más importante –explicó- es que dentro de lo que es la atención primaria, creamos equipos de profesionales en cada centro de salud que se van a proyectar hacia la sociedad, para ir a esos barrios vulnerados. Primero tratamos de fortalecer el área sur, porque es allí donde hay mayor cantidad de gente en situación de vulnerabilidad, con necesidades insatisfechas, gran cantidad de embarazos adolescentes, gente que carece de obra social, con patologías típicas de la pobreza, como la tuberculosis o las enfermedades infecto contagiosas”.
Cada uno de esos equipos de salud está conformado por un médico generalista, un asistente social y un enfermero, para que va a comenzar a salir a la comunidad para ir a buscar, por ejemplo, a una mujer embarazada que está faltando a sus atenciones. “Detectamos que muchas veces la gente no se acerca al hospital o al centro de salud y luego hay que asistirla con patologías desarrolladas sin ningún tipo de prevención”, contó Auger. Para eso, lo primero que se ha hecho en el Santojanni y en el Álvarez fue informatizar las guardias, para que cuando el paciente va a atenderse ya quede empadronado, de esa forma la información pasa automáticamente de la historia clínica del hospital al centro de salud y se puede realizar un seguimiento de cada paciente. “Y si un día estaba citado y no vino, entonces sale el equipo a buscarlo”, enfatiza.
Otro avance en materia de salud ha sido la interacción entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. “Desde el punto de vista de la emergencia –contó- se está trabajando a partir de lo que se conoce como la Red del AMBA, donde Lanús, Avellaneda o Tres de Febrero ya se integraron y están funcionando con el SAME Provincia, trabajando en forma coordinada para la atención de casos de emergencia. Todavía falta muchísimo para lograr una buena interrelación, pero es un avance importante”.
-¿Ese proyecto va de la mano con la intención de descongestionar la atención de los hospitales porteños?
– En parte sí. Se están mejorando los hospitales de la Provincia, pero todavía hay mucho por hacer, por eso nosotros tenemos que estar preparados para recibir esa demanda y no nos quejamos de recibirla. Con todas las falencias que pueden llegar a tener un sistema de salud que atiende diez millones de personas al año sólo en consultas externas, estamos en condiciones de hacerlo. No soy de los que piensan que si son de la Provincia o de países limítrofes no los deberíamos atender. En general en los hospitales públicos la atención a ciudadanos extranjeros es de alrededor de un 5 por ciento, así que es un mito eso de que vienen contingentes, claro que hay hospitales que lógicamente atienden un porcentaje mayor de gente que viene de los países limítrofes, el Santojanni es un ejemplo, y eso tiene que ver con que hay una gran colonia boliviana instalada en Liniers, con que tenemos una central de micros a diez cuadras del hospital, donde muchas veces los problemas de salud que no son resueltos en otros países vienen a atenderse a nuestro país y el hospital público los atiende. Hay gente que se queja y dice que les damos turnos a pacientes de otros países y no a los argentinos, pero en realidad nosotros abrimos las puertas del hospital y le damos turnos a todos, a veces lo consigue primero el paciente que viene de otro país y a veces no, atendemos a todos por igual, porque en nuestro juramento hipocrático no podemos dejar de atender a una persona extranjera, por una cuestión de convicción y profesionalismo.
No obstante, en ese sentido Auger recordó que cuando estuvo al frente del Santojanni se contactó en más de una oportunidad con las embajadas para pedirles colaboración, por ejemplo, con algún paciente de su país, “y siempre nos han cerrado las puertas”, recalcó, y luego sostuvo “es una realidad que debería trabajarse para lograr una América Latina unida, pero lamentablemente en otros países se cobra la atención y en Argentina no. Justamente en un Congreso que tuvimos hace poco decíamos que, así como la Argentina atiende igual a cualquier ciudadano de cualquier parte del mundo, si somos una América unida, en cualquier país de Latinoamérica un argentino debería ser atendido en iguales condiciones. Creo que esa es la apertura y la unión que hay que buscar, y se debe comenzar por la salud y la educación, porque así como la universidad y las escuelas municipales son gratuitas y reciben gente de otros países, lo mismo debería pasar en el resto de Latinoamérica con los argentinos”.
Auger insistió en la importancia de mejorar los hospitales de la Provincia, para que empiecen a funcionar adecuadamente. “No puede ser que tenga que venir un paciente de Lujan a atenderse al Santojanni. Deberían tener un hospital allá que los contenga y que no tengan que hacer semejante viaje para una urgencia”, remarcó.
Auger también se refirió a otro tema polémico, el de los turnos. “Es verdad que todavía hay largas colas en los hospitales –reconoció- pero estamos tratando de solucionar ese tema. Por ejemplo en el Santojanni no estaba habilitado el teléfono 144 para pedir turnos, y ahora se va a habilitar. Además, ya se lograron informatizar los 45 centros de salud y cada guardia de hospital va a tener un tótem, que es una computadora donde la gente se acerca y saca el ticket de turno para atenderse en la especialidad que corresponde. Este sistema reconoce la ubicación territorial del paciente. Es importante saber si el Santojanni atiende el 70 por ciento de la Provincia y el 30 por ciento de la Ciudad, porque hay que ir a buscar a esos pacientes cuando no se presenten al hospital para ver cómo siguen, y ahí hay que interactuar con la Provincia”.
-Mucha gente se acerca de madrugada a los hospitales para conseguir turnos…
– Sí, parece haberse instalado la idea de que para conseguir turnos en los hospitales hay que hacer colas desde temprano, pero la gente se olvida de que hay turnos matutinos y también vespertinos. Y en general, por una cuestión de costumbre, la gente trata de tomar los turnos matutinos y suele ocurrir que a la tarde el área de consultorios externos está inactiva porque no hay turnos pedidos. En el Santojanni, por ejemplo, hay días que hay gente a las 4 de la mañana, pero si vas más tarde podés conseguir el turno y si no se consigue se puede atender por guardia, si la demanda lo requiere, sobre todo en esta época de bronquiolitis, donde no se admiten dilaciones. Tal vez en el Álvarez, que es más céntrico que el Santojanni, a las 7 de la mañana se consiguen turnos, lo mismo en el Vélez Sarsfield, porque la accesibilidad desde Provincia es más dificultosa. Digamos que el gran peso de la atención de la Provincia de Buenos Aires está en el Santojanni, el Piñero y el Argerich.
Respecto a las demoras en la finalización de las obras de hospital Cecilia Grierson, de Lugano, el Dr. Auger dijo que “actualmente es un centro asistencial porque el año pasado se le ha abierto una guardia en la que trabajan veintidós profesionales que atienden las 24 horas, que cuenta prácticamente con todas las especialidades y que va a ser referente en los Juegos Olímpicos de la Juventud del 2018. No es un hospital porque todavía no cuenta con las camas de internación. Ahora se está construyendo todo el área de laboratorio, internación, radio imagen, radio diagnóstico, para una mejor atención del paciente”. Sin embargo reconoció que actualmente “hay dos días donde no hay Pediatra de guardia, y no es que no se quieran nombrar, ya se han hecho cinco concursos de los cuales tres fueron abiertos, quiere decir que podían presentarse médicos de Provincia, de Capital o del interior, y sin embargo no se han cubierto las vacantes. Ocurre que hay especialidades que pasaron a ser críticas para conseguir recursos humanos, y una de ellas es Pediatría, donde muchos profesionales no quieren trabajar en zona sur y prefieren ir a otros hospitales. Nos cuesta conseguir pediatras por concurso para el Santojanni, el Piñero y el Grierson, donde la vulnerabilidad de la población es mayor”.
Otra carencia hospitalaria suelen ser los medicamentos. Al respecto el Dr. Auger precisó “no hubo problemas en la Ciudad con el HPV (Virus del Papiloma Humano), si han faltado en algún momento medicamentos oncológicos y en algunos casos de HIV, pero se solucionó rápidamente porque faltaban en el Banco Nacional de Drogas. Inclusive los planes de vacunación, se están llevando adelante en toda la red del sistema público, hasta en las plazas, en los comedores comunitarios y en las villas”.
Tampoco escapó a la charla el tema de la violencia, un drama que preocupa a todos los profesionales que se desempeñan en los hospitales públicos. “Hemos lanzado planes de capacitación para administrativos, para técnicos, y para los médicos –explicó- sobretodo en el trato con el paciente, porque hoy en día los médicos encuentran una sociedad diferente a la que teníamos nosotros hace treinta años y tienen que estar preparados para ese tipo de atención. Muchas veces las personas vienen muy violentas y agresivas, porque ha crecido la droga, y hay que saber actuar y contenerlas. Para nosotros es muy importante el trato con el paciente”.
Sobre el final de la entrevista, el médico oriundo de Liniers se refirió a la gente en situación de calle. “Suelen venir a dormir a las guardias –dijo- se los lleva a los paradores y después vuelven al hospital porque prefieren estar en determinada zona. Pero el 80 por ciento de esas personas quiere laburar, ganarse la vida y tener su casa como cualquiera. Hay que hacer un trabajo bien profundo y tratar de darle empleo a esa gente, para dignificarlos y que los hijos vean que el padre tuvo su jornada de trabajo y pudo darles de comer”.{jcomments on}