Parque Avellaneda: línea de colectivos 182 cambia recorrido

Una histórica línea de colectivos que une la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos del Conurbano bonaerense cambia para siempre. Se trata de la línea 182, que atraviesa zonas clave del AMBA y es utilizada a diario por miles de pasajeros que dependen de este servicio para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites. Con sus puntos extremos entre Parque Avellaneda (Rodó y Fernández) y José C Paz.

Un cambio drástico en el servicio de la línea 182 de colectivos, que une la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el Conurbano bonaerense, dejó a miles de usuarios varados y generó indignación en barrios como Haedo y El Palomar. La histórica ruta, con cabeceras en Parque Avellaneda (Rodó y Fernández) y José C. Paz, eliminó dos de sus tramos más demandados: los ramales Emaús y Villa. Solo sobrevive el ramal Rosales, que cubre parcialmente El Palomar y Haedo Norte, afectando la movilidad diaria de trabajadores, estudiantes y familias en el AMBA.

El recorrido principal de la línea 182 conecta José C. Paz con Parque Avellaneda, atravesando distintos municipios del Conurbano y barrios de la Ciudad de Buenos Aires, lo que la convierte en una de las líneas más importantes para el traslado diario entre ambas jurisdicciones.

Lo que comenzó con frecuencias cada vez más largas terminó en la eliminación del servicio de los ramales Emaús y Villa. De esta manera, solo continúa operativo el ramal Rosales, que presta servicio a los usuarios de la zona de El Palomar y Haedo Norte.

La histórica ruta, con cabeceras en Parque Avellaneda (Rodó y Fernández) y José C. Paz, eliminó dos de sus tramos más demandados: los ramales Emaús y Villa. Solo sobrevive el ramal Rosales, que cubre parcialmente El Palomar y Haedo Norte, afectando la movilidad diaria de trabajadores, estudiantes y familias en el AMBA.

El recorrido principal de la 182 serpentea por municipios clave del Gran Buenos Aires y barrios porteños, convirtiéndola en un pilar para el trasbordo entre CABA y el interior bonaerense. Sin embargo, lo que empezó con demoras crecientes en las frecuencias derivó en la supresión total de esos ramales, implementada hace días sin aviso previo. “La semana pasada estuve dos horas bajo el sol en la parada y nada; los mismos colectiveros nos confirmaron que Emaús y Villa ya no andan. ¿Cuándo van a volver?”, se quejó María Laura Gómez, una docente de Haedo que depende del servicio para llegar a su escuela.

Estos tramos eran vitales para conectar barrios obreros con instituciones esenciales: escuelas primarias y secundarias, centros de atención médica como el Hospital Posadas y estaciones de los trenes Sarmiento y San Martín. Residentes de El Palomar Norte y zonas aledañas ahora enfrentan caminatas extras o recurren a alternativas saturadas, agravando el caos vial en hora pico. “Sin la 182 completa, los chicos llegan tarde a clases y los turnos en el hospital se pierden”, alertó un vecino en redes sociales, donde la queja se viralizó rápidamente.

La medida, adoptada por la empresa operadora sin detalles oficiales sobre motivos –posiblemente recortes presupuestarios o reestructuración–, tomó por sorpresa a la comunidad. Usuarios habituales lanzaron una campaña de firmas online y presencial para exigir a la Provincia de Buenos Aires y al Ministerio de Transporte la restitución inmediata de los ramales. Hasta ahora, no hay respuesta concreta de las autoridades, aunque el petitorio suma cientos de adhesiones en pocas horas.