Rechazo vecinal a la privatización del Polideportivo Santojanni: el 65% se opone según una encuesta local

Un relevamiento reciente realizado por el medio barrial Cosas de Barrio expuso con claridad el posicionamiento de los vecinos frente a la cesión de un sector del Polideportivo Santojanni a manos privadas. De acuerdo con los resultados, el 65% de los participantes manifestó su desacuerdo con la iniciativa que contempla la construcción de canchas de pádel en el predio, mientras que un 26% acompañaría el proyecto únicamente si se garantizara el acceso libre y gratuito. En tanto, solo un 9% se expresó a favor sin objeciones.

La encuesta, realizada a través del sitio web del medio, contó con la participación de 1.937 vecinos durante el último mes, lo que refleja un nivel significativo de involucramiento comunitario en un tema que genera creciente preocupación en Liniers.

El conflicto se remonta al 22 de diciembre pasado, cuando maquinaria y operarios ingresaron sin aviso previo al polideportivo, ubicado en la intersección de Murguiondo y Acassuso, e iniciaron trabajos para la instalación de cinco canchas de pádel en un sector hasta entonces destinado a espacio verde. La obra contemplaba la construcción de un contrapiso de gran extensión sobre una superficie aproximada de 1.200 metros cuadrados.

Desde ese momento, vecinos y vecinas comenzaron a organizarse para visibilizar la situación y exigir la revisión de la concesión otorgada por el Gobierno porteño. Las acciones incluyeron campañas informativas, movilizaciones y presentaciones en el ámbito judicial y administrativo, con el objetivo de frenar lo que consideran un avance sobre el uso público del predio.

El permiso en cuestión fue otorgado por la Dirección General de Concesiones y Permisos a partir de una solicitud impulsada por el secretario de Deportes, Fabián Turnes, con vigencia desde diciembre pasado y plazo previsto hasta noviembre de 2030. La iniciativa contemplaba la explotación de las instalaciones por parte de una empresa privada.

No obstante, el desarrollo del proyecto encontró obstáculos. A mediados de enero, las tareas quedaron suspendidas y, semanas más tarde, la Agencia Gubernamental de Control dispuso la clausura de la obra tras detectar irregularidades, entre ellas la ausencia de habilitaciones correspondientes. Desde entonces, no se registraron avances y solo permanece visible el contrapiso construido.

El debate también reavivó el valor histórico del predio. El terreno fue donado en 1929 por Francisco Santojanni con la condición expresa de que se destinara a parque de uso público, garantizando su carácter abierto y comunitario. Este antecedente es uno de los principales argumentos que sostienen los vecinos en su reclamo.

En ese marco, se presentó una medida cautelar para solicitar la anulación de la concesión. Fuentes vinculadas a la Secretaría de Deportes dejaron trascender que el Gobierno de la Ciudad evalúa dar marcha atrás con la iniciativa en el corto plazo, aunque hasta el momento no hubo una resolución oficial.

Mientras tanto, la preocupación persiste y la movilización vecinal continúa activa, en defensa de un espacio que consideran parte esencial de la vida social y comunitaria del barrio.