Vuelve el público visitante en la Primera Nacional y los hinchas de Nueva Chicago podrán viajar a Quilmes tras casi dos décadas

El fútbol argentino se encamina a una jornada que puede marcar un punto de inflexión. La Asociación del Fútbol Argentino confirmó que el próximo 19 de abril se habilitará, de manera parcial, el regreso del público visitante en la Primera Nacional, una medida largamente esperada por los hinchas y que se pondrá en marcha bajo estrictas condiciones de seguridad.

La decisión fue articulada junto al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires y la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe). En esta primera etapa, la prueba piloto se llevará a cabo en dos escenarios: el Estadio Centenario de Quilmes y el estadio de Colegiales, ubicado en Munro. Ambos encuentros formarán parte de la décima fecha del campeonato.

Uno de los datos que más llamó la atención es que los simpatizantes de Nueva Chicago estarán autorizados a trasladarse desde Mataderos para acompañar a su equipo en Quilmes. La elección no pasa inadvertida dentro del ambiente futbolero, dado que la institución de Mataderos quedó asociada a uno de los episodios más trágicos que derivaron en la prohibición del público visitante en las categorías de ascenso.

Para comprender la dimensión de esta decisión, es necesario remontarse al 25 de junio de 2007. Ese día, Nueva Chicago y Tigre disputaban una Promoción por un lugar en la Primera División. En un contexto de alta tensión, los incidentes se desataron cuando el resultado favorecía al conjunto de Victoria. Hubo invasión de campo de juego, enfrentamientos y escenas de violencia que luego se extendieron fuera del estadio.

En ese marco, perdió la vida Marcelo Cejas, un hincha de Tigre de 41 años que se retiraba del lugar junto a su sobrino. La agresión que sufrió, primero con un impacto en la cabeza y luego con golpes posteriores, derivó en su fallecimiento días después en el Hospital Santojanni. A raíz de ese hecho, y frente a la escalada de violencia, el 3 de julio de 2007 se resolvió impedir el ingreso de público visitante en el ascenso, una disposición que se extendió durante 19 años.

El anuncio actual, en consecuencia, no solo implica un cambio operativo, sino también un desafío en materia de organización y seguridad. Las autoridades remarcaron que se tratará de una experiencia controlada, con cupos limitados y operativos reforzados, con el objetivo de evaluar su viabilidad a futuro.

De este modo, el regreso de los hinchas visitantes a la Primera Nacional no solo recupera una postal tradicional del fútbol argentino, sino que también abre una nueva etapa que estará bajo observación. El comportamiento de las parcialidades y la efectividad de los dispositivos de seguridad serán determinantes para definir si esta medida puede consolidarse y extenderse al resto de las categorías.