Reclaman una solución urgente por los obradores abandonados del soterramiento del Sarmiento

El Juntista de la Comuna 9, Alberto Espiño, presentó junto a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad un pedido de informes para exigir definiciones concretas sobre el estado de los obradores del soterramiento del ferrocarril Sarmiento ubicados en Liniers. Los predios, situados sobre la calle Cuzco al 200, permanecen sin actividad desde hace años y se han convertido en un foco de preocupación creciente para los vecinos de la zona.

El deterioro de estos espacios no solo impacta en el orden del entorno urbano, sino que también plantea riesgos sanitarios y ambientales. La acumulación de agua estancada y la falta de mantenimiento generan condiciones propicias para la proliferación de focos infecciosos, lo que agrava la situación para quienes viven en las inmediaciones. Este escenario refuerza el reclamo por una intervención inmediata que permita revertir el abandono.

En medio de esta problemática, persiste una falta de claridad en torno a las responsabilidades institucionales. Desde la administración porteña señalan que la obra corresponde al Gobierno nacional, mientras que desde Nación sostienen que el predio ya fue transferido a la Ciudad. Esta superposición de competencias evidencia dificultades de coordinación entre ambas jurisdicciones, que hasta el momento no lograron avanzar en una solución definitiva.

De acuerdo con información oficial, en el lugar se estarían llevando adelante tareas vinculadas al cierre del obrador y al retiro de estructuras. Sin embargo, no se han establecido plazos concretos para la finalización de estos trabajos, lo que incrementa la incertidumbre y el malestar en el barrio. La ausencia de definiciones claras prolonga una situación que los vecinos consideran insostenible.

Espiño remarcó la necesidad de avanzar con medidas concretas para recuperar el área. Según expresó, la reducción de estos obradores y la puesta en valor del espacio permitirían ordenar el entorno y dar respuesta a un reclamo histórico de la comunidad. En ese sentido, insistió en la importancia de una acción articulada entre los distintos niveles del Estado.

Mientras tanto, los habitantes de Liniers continúan conviviendo con un predio degradado, sin precisiones sobre su destino. La falta de resolución no solo afecta la imagen urbana, sino también la calidad de vida en el barrio, que espera una respuesta urgente para recuperar un espacio clave dentro del tejido local.