“Un pisoteo a la participación vecinal” durísima editorial de Cosas de Barrio

Ya desde el vamos surge un error de concepto. Resulta al menos insostenible convocar a un encuentro que pretende apoyarse en la participación vecinal, a las 5 de la tarde de un día laborable. Así y todo, una veintena de vecinos se acercó con expectativas el miércoles 1° de noviembre a la sede del Centro de Jubilados
“Volver a Vivir”, de Reservistas Argentinos 452. El resto de los asistentes que completaban el medio centenar -como tantas otras veces- eran empleados y punteros políticos del PRO, invitados para la ocasión.
¿El convite? El dilatado encuentro semestral que –por ley- obliga a los integrantes de la Junta Comunal a presentar ante los vecinos su informe de gestión en la reunión mensual del denominado Consejo Consultivo Comunal, órgano de participación vecinal directa, cuya función es discutir y elaborar proyectos y soluciones a las distintas problemáticas que se presentan en el ámbito barrial. Reuniones que, como quedó dicho, lejos de cumplir esa misión, suelen ser dominadas por punteros políticos del oficialismo con la intención de vaciarlas de participación vecinal y así evitar conflictos y allanar la ¿gestión? de la Junta, liberándola de los reclamos y el control de los ciudadanos.
Este encuentro debía haberse realizado en el mes de julio, ya que comprendía el resumen de lo hecho en la primera mitad del año. Sin embargo, una vez más, la campaña política se adueñó de un espacio vecinal y logró que fuera postergándose en reiteradas ocasiones.
De los siete comuneros que integran la Junta Comunal 9 -que agrupa a los barrios de Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda- sólo se hicieron presentes tres: su presidenta, Analía Palacios, Stella Maris Martellotta (ambas del PRO) y María Báez (UCR). Tanto ellas como sus asistentes y entorno se mostraron presurosas para arrancar cuanto antes la reunión y concluirla a la mayor brevedad.
Luego de darle la bienvenida a los presentes, Palacios se disculpó por la demora en la elaboración y la presentación del informe semestral. “Tuve algunos problemas personales”, argumentó, y dijo que una vez concluido el encuentro quien quisiera podía retirar el sobre con lo hecho por la Junta en la primera parte del año, que no fue comentado en la reunión, pero que días más tarde fue subido al sitio web de la Comuna 9.
Luego oficializó la designación de los flamantes cuatro nuevos gerentes de la Comuna 9, que fueron designados por Palacios y que, de acuerdo a lo estipulado en el Anexo de la Resolución Conjunta 1863/17, cobrarán un sueldo mensual de 66.300 pesos. Ellos son: María del Carmen Bruno (hasta entonces asistente y mano derecha de Palacios), Manuel Sangiorgi, Pamela Digiorgio y Agustina Marchetta. Bruno estará a cargo de la Gerencia Administrativa de la Comuna 9, es decir, la que va a administrar el presupuesto. El resto de los cargos jerárquicos están pensados para mediar entre los juntistas y los vecinos.
Estas polémicas designaciones, que rompen con la lógica de la elección directa de las autoridades por parte de los vecinos y la injerencia de éstos en las decisiones de la Junta, rigen para las quince comunas porteñas y ya tienen un Pedido de Informes presentado en la Legislatura.
Ante la sorpresa de los vecinos, el paso siguiente -con la intención de dar por terminado el encuentro a la mayor brevedad- fue designar la sede para la próxima reunión mensual del Consejo. Fue entonces cuando una vecina levantó la mano e hizo público su reclamo por la esquina de Reservistas Argentinos y Francisco de Viedma, que desde hace años permanece tomada por un grupo de indigentes. “Es responsabilidad del Ejecutivo, no de la Comuna”, fue la lacónica respuesta de las juntistas. Entonces agradecieron y dieron por levantada la reunión, que duró apenas media hora. Una verdadera vergüenza que deja al descubierto la desidia de la Junta Comunal que, lejos de intentar mantener un vínculo estrecho con los vecinos, parece estar empecinada en darles la espalda.
Lic. Ricardo Daniel Nicolini{jcomments on}
