Vecinos de Liniers protestan por intento de privatizar espacio público

Un numeroso colectivo de residentes se reunió de manera espontánea en la intersección de Acassuso y Murguiondo, en el corazón de Liniers, para rechazar la construcción ya en marcha de canchas de pádel impulsada por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La iniciativa, que promete espacios para usuarios generales pero incluye alquileres a privados, genera temor a que el predio quede vedado al público cuando esté reservado por terceros. Aunque no se prevé su venta, los manifestantes alertan sobre la pérdida de accesibilidad para la comunidad.

La protesta destapó una serie de supuestas falencias administrativas. Los vecinos cuestionaron la ausencia total de carteles informativos que detallen la autorización de la obra, su alcance y los responsables ejecutores. Además, denunciaron que la decisión sorteó por completo a la Junta Comunal 9 –integrada por siete comuneros elegidos por voto popular– y al Consejo Consultivo Comunal 9, el espacio voluntario de participación ciudadana que mejor conoce las demandas reales del barrio.

“Este predio es el pulmón verde de cientos de familias, y ahora lo convierten en un negocio privado disfrazado de deporte”, lanzó una de las organizadoras durante la concentración, que reunió a padres, docentes y deportistas locales. La bronca se centra en el impacto sobre casi mil niños que concurren a las colonias vacacionales: perderán la protección natural de los árboles talados y la extensión de césped, reemplazados por una improvisada media sombra para sus siestas.

Liniers, vive tensiones crecientes por la gestión de espacios públicos. Esta obra se suma a reclamos previos sobre urbanización acelerada que prioriza intereses privados sobre el bien común. Los autoconvocados exigen la paralización inmediata de los trabajos y una consulta vinculante con la comunidad, recordando que la Carta Orgánica porteña obliga a la transparencia en proyectos de esta envergadura.

Fuentes del Gobierno de la Ciudad defendieron la inversión como un aporte al deporte inclusivo, con horarios reservados para uso gratuito. Sin embargo, no respondieron públicamente a las acusaciones de opacidad ni al bypass de instancias comunales. Expertos en derecho urbanístico consultados por este medio advierten que la falta de cartelería viola normativas básicas de la Ley de Participación Ciudadana, abriendo la puerta a posibles amparos judiciales.

La movilización, que incluyó pancartas con lemas como “No al pádel privatizado” y “Verde sí, sombra plástica no”, refleja un malestar latente en barrios populares de CABA. En redes sociales, bajo hashtags como #NoAlPadelEnAcassuso y #DefendamosNuestroVerde, miles de usuarios comparten fotos del avance de la obra y testimonios de afectados. Mientras el Gobierno porteño acelera su agenda deportiva, los vecinos juran no bajar los brazos.