Mugica, presente: realizarán una marcha de antorchas en homenaje al sacerdote villero
A 52 años del asesinato del Padre Carlos Mugica, organizaciones sociales, religiosas y vecinos volverán a reunirse en el barrio de Mataderos para recordar la figura del histórico sacerdote comprometido con los sectores populares. El próximo lunes 11 de mayo se llevará adelante un acto conmemorativo y una marcha de antorchas que culminará con una misa en su memoria.
La convocatoria fue impulsada por la Comisión Permanente de Homenaje al Padre Carlos Mugica y comenzará a las 18 horas en la Plaza Salaberry, lugar emblemático donde el sacerdote murió tras ser atacado a balazos por integrantes de la Triple A luego de salir de la Iglesia San Francisco Solano, ubicada en la intersección de Zelada y White.
Desde allí, los participantes marcharán con antorchas hasta el templo donde se celebrará, a las 20 horas, una misa oficiada por integrantes del movimiento de Curas en Opción por los Pobres, espacio que continúa reivindicando el legado pastoral y social del sacerdote asesinado en 1974.
El homenaje se desarrollará en un contexto social complejo y busca no sólo mantener viva la memoria de Mugica, sino también renovar el debate sobre la desigualdad, la pobreza y el compromiso social de la Iglesia en los barrios populares. Los organizadores señalaron que el recuerdo del sacerdote sigue vigente por su permanente trabajo junto a los sectores más vulnerables y su prédica en favor de la justicia social.
Carlos Mugica fue una de las figuras más representativas del movimiento de sacerdotes del Tercer Mundo en Argentina. Proveniente de una familia acomodada, eligió dedicar gran parte de su vida a trabajar en villas y barrios humildes, especialmente en la Villa 31 de Retiro, donde desarrolló tareas pastorales y comunitarias junto a cientos de familias.
Su cercanía con los sectores populares y su fuerte compromiso político y social lo convirtieron en una figura admirada, pero también perseguida en una etapa marcada por la violencia política. El 11 de mayo de 1974 fue asesinado al salir de una misa en la parroquia San Francisco Solano. Las investigaciones históricas atribuyen el crimen a la organización parapolicial Triple A, que durante aquellos años llevó adelante una feroz persecución contra dirigentes sociales, militantes y referentes populares.
Con el paso de las décadas, la figura del Padre Mugica trascendió el ámbito religioso y se convirtió en símbolo de solidaridad, militancia social y defensa de los más humildes. Su nombre permanece ligado a numerosas organizaciones barriales, espacios comunitarios y movimientos sociales que continúan reivindicando su legado.
La marcha de antorchas prevista para este año buscará reeditar ese espíritu de memoria colectiva. Los organizadores remarcaron que el acto será abierto a toda la comunidad y convocaron a participar “para mantener presentes los valores de entrega, compromiso y lucha por un país más justo”.
En cada aniversario de su muerte, miles de personas recuerdan al sacerdote como uno de los referentes más importantes de la Iglesia comprometida con los pobres en Argentina. Su prédica a favor de la dignidad humana y su cercanía con quienes menos tenían continúan siendo citadas como ejemplo por distintos sectores sociales y religiosos.
La actividad del lunes volverá a convertir a Mataderos en escenario de un homenaje cargado de simbolismo histórico, donde la memoria del Padre Carlos Mugica se unirá nuevamente al reclamo por justicia social y solidaridad en tiempos de profundas dificultades económicas y sociales.

