Chicago volvió a ganar y tomó aire
Nueva Chicago derrotó 1-0 a Quilmes en Mataderos y puso fin a una racha de cinco derrotas consecutivas. Thiago Ocampo marcó el único gol de la noche. El partido terminó envuelto en polémica por dos decisiones del árbitro Juan Pafundi que perjudicaron al conjunto visitante, incluida la anulación de un gol en el último minuto de descuento.
Nueva Chicago consiguió algo más que tres puntos en la noche de Mataderos. El equipo verdinegro volvió a ganar después de una extensa seguidilla negativa y logró tomar aire en una campaña que venía complicándose fecha tras fecha. Con un ajustado 1-0 sobre Quilmes, el conjunto dirigido por Gastón Lotitto cortó una racha de cinco derrotas consecutivas, todas ellas sin poder convertir, y consiguió alejarse de los últimos puestos de la Zona B de la Primera Nacional.
El encuentro correspondiente a la fecha 28 tuvo un desarrollo cerrado, con pocas diferencias entre dos equipos que llegaron al estadio República de Mataderos necesitados de una victoria. Tanto Chicago como Quilmes arribaron al partido con 32 puntos y con la obligación de sumar para evitar que la parte baja de la tabla comenzara a convertirse en una amenaza todavía mayor.
La diferencia terminó apareciendo en el primer tiempo. A los 11 minutos, Thiago Ocampo encontró el camino hacia el gol y puso en ventaja al conjunto local. El tanto le permitió a Chicago afrontar el resto del encuentro con la tranquilidad que necesitaba después de una serie de resultados adversos que había generado preocupación entre sus hinchas.
Pero la ventaja mínima obligó al equipo de Mataderos a sostener el resultado hasta el final. Quilmes buscó el empate y tuvo sus oportunidades, aunque no consiguió transformar sus avances en el gol que le permitiera rescatar al menos un punto. El partido se hizo cada vez más tenso y terminó con una serie de acciones que dejaron al árbitro Juan Pafundi en el centro de todas las miradas.
La primera jugada cuestionada ocurrió cuando transcurrían 40 minutos del segundo tiempo. El delantero Bruno Palazzo protagonizó una acción dentro del área sobre Aaron Spetale que, de acuerdo con el relato del encuentro, debió ser sancionada como penal para Quilmes. Pafundi dejó seguir y el conjunto visitante protestó por una decisión que pudo haber modificado el desarrollo de los minutos finales.
Sin embargo, la situación más controvertida llegó prácticamente sobre el cierre. Quilmes consiguió marcar lo que parecía ser el empate, luego de un centro de Agustín Bindella que encontró a Spetale en posición para enviar la pelota al fondo del arco. Los jugadores del equipo visitante festejaron el tanto y todo parecía indicar que el partido terminaría 1-1.
La celebración duró apenas unos segundos. Pafundi decidió anular la conquista al sancionar una supuesta infracción de Spetale sobre el arquero Facundo Masuero. La decisión generó fuertes reclamos de los futbolistas de Quilmes, que entendieron que no había existido falta.
La particularidad de la jugada fue que Masuero terminó en el piso después de un choque con un compañero, situación que dejó todavía más dudas sobre la infracción señalada por el árbitro. Quilmes consideró que el gol había sido legítimo y que la decisión del juez le impidió alcanzar un empate que, por el desarrollo del encuentro, parecía estar al alcance.
El final fue entonces a pura discusión y protesta. Mientras los jugadores visitantes reclamaban por la decisión arbitral, los futbolistas de Chicago defendían una victoria que, más allá de las polémicas, significó un verdadero alivio después de varias semanas de malos resultados.
Para Nueva Chicago, el triunfo tiene un valor especial por el contexto. El equipo llevaba cinco derrotas consecutivas y no había logrado convertir durante esa serie, una situación que había generado preocupación por su ubicación en la tabla. Los tres puntos conseguidos frente a Quilmes le permitieron alcanzar los 35 y subir hasta el decimoquinto puesto de la Zona B.
La victoria también le permitió tomar distancia de los equipos que actualmente ocupan las posiciones de descenso. Chicago consiguió despegarse de Chacarita, que suma 27 unidades, y de Güemes de Santiago del Estero, que acumula 23. Aunque todavía resta un tramo importante del campeonato, el resultado conseguido en Mataderos representa una bocanada de aire para un equipo que necesitaba recuperar confianza.
El panorama es diferente para Quilmes. El Cervecero, que también llegó a este compromiso con 32 puntos, sufrió su tercera derrota consecutiva y quedó nuevamente obligado a reaccionar para evitar que la irregularidad complique sus aspiraciones en el torneo.
Más allá de los números, la derrota dejó un sabor especialmente amargo para el conjunto quilmeño por la forma en que terminó el encuentro. La falta no sancionada dentro del área y, fundamentalmente, el gol anulado en el último minuto de descuento quedaron como las imágenes centrales de una jornada en la que las decisiones arbitrales terminaron teniendo un peso considerable.
Para Chicago, en cambio, el análisis será necesariamente diferente. El equipo necesitaba ganar y lo consiguió. No le sobró nada y tuvo que resistir hasta el último instante, pero finalmente pudo celebrar una victoria que llevaba varias fechas buscando. En un campeonato en el que cada punto puede resultar determinante, el 1-0 ante Quilmes vale tanto por la posición en la tabla como por el golpe anímico que puede significar.
El calendario no da demasiado tiempo para festejos. Nueva Chicago volverá a presentarse este sábado, desde las 15, cuando visite a Colegiales por la 29ª fecha de la Primera Nacional. Será una nueva oportunidad para comprobar si el triunfo ante Quilmes representa un punto de quiebre o simplemente un alivio momentáneo.
Quilmes, por su parte, tendrá la posibilidad de recuperarse ante su público. El Cervecero recibirá el mismo sábado a San Martín de San Juan, desde las 17, con la necesidad de cortar la serie de tres derrotas consecutivas.
Así, la fecha 28 dejó sensaciones contrapuestas. Chicago volvió a sonreír, cortó una racha preocupante y consiguió separarse de la zona de descenso. Quilmes se fue de Mataderos con una nueva derrota y con el enojo por dos decisiones arbitrales que, especialmente en el tramo final, terminaron marcando el partido. En un torneo tan parejo, ambos saben que deberán recuperarse rápidamente.

