Cinco años sin justicia por el asesinato de una joven en el barrio de Liniers

El pasado 14 de diciembre se cumplieron cinco años, sin justicia en el caso de la joven asesinada en las proximidades de un puente en el barrio de Liniers. Se trataba de Paula Diaz de 20 años quien poco después de las 4 horas, volvía de un recital de Babasónicos con su novio, Hugo Carrizo, en una camioneta Jeep
Patriot Negra. Según la instrucción dirigida por la fiscal Estela Andrades, la pareja había ido al estadio Mandarine Park, en Costanera Norte, y luego a un bar de Palermo, donde no tuvieron discusiones ni peleas con nadie ni entre sí. El novio de Paula condujo por Juan B. Justo, cruzó por debajo el puente de General Paz, para luego retomar e ir hacia provincia. Al llegar a las paradas de colectivos, el joven oyó una detonación y pensó que le habían arrojado una piedra. Pero advirtió que la ventanilla trasera derecha estaba rota y que su novia estaba inconsciente y tenía la cabeza ensangrentada, por lo que bajó al destacamento policial apostado debajo del puente. La joven fue trasladada de urgencia al hospital Santojanni por el propio Carrizo, escoltado por los policías, ya que la ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) no concurrió al lugar. Como consecuencia del disparo, Paula quedó con muerte cerebral y sus padres decidieron al día siguiente donar sus órganos. El novio de la chica declaró que solo pudo ver el paso de una Volkswagen Suran blanca en el momento en que oyó el disparo, pero el vehículo nunca pudo ser identificado. Los efectivos e investigadores de la por entonces comisaría 44 analizaron las cámaras de seguridad instaladas en la zona por el Gobierno de la Ciudad, pero de las ocho existentes solo funcionaba una, y no captó el momento del disparo. La familia sigue exigiendo el exclarecimiento del caso y el castigo a los culpables{jcomments on}
