Dolor en Parque Avellaneda por la muerte de Mario “Lalo” Grafigna, histórico administrador del espacio verde
La comunidad de Parque Avellaneda atraviesa días de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Mario “Lalo” Grafigna, quien se desempeñaba como administrador del espacio verde y era una figura ampliamente reconocida por su compromiso con la gestión participativa del lugar. Su partida generó múltiples muestras de afecto entre vecinos, trabajadores y organizaciones vinculadas al parque.
En señal de duelo, las autoridades informaron que la Casona de los Olivera permanecerá cerrada durante el fin de semana y sin actividades programadas. Además, la bandera central del parque fue izada a media asta como gesto simbólico de despedida. En tanto, el resto de los edificios continuará con su funcionamiento habitual en articulación con las áreas de Cultura y Educación.
Grafigna ocupaba el rol de administrador en el marco de lo establecido por la Ley 1153 de la Ciudad de Buenos Aires, normativa que reconoce a Parque Avellaneda como una unidad ambiental y promueve un modelo de gestión basado en la participación ciudadana. En ese sentido, su tarea principal consistía en coordinar la implementación del Plan de Manejo del parque junto a la Mesa de Trabajo y Consenso, un ámbito abierto en el que confluyen representantes del Estado y de la comunidad.
A lo largo de su gestión, “Lalo” Grafigna se destacó por su cercanía con los vecinos y su predisposición al diálogo. Su presencia fue constante en reuniones, actividades culturales y jornadas de trabajo colectivo, consolidándose como un articulador clave entre los distintos actores que forman parte de la vida del parque.
También le tocó atravesar momentos complejos, como los reclamos por el funcionamiento del Centro de Capacitación Ambiental, una problemática que generó preocupación en la comunidad y que fue parte de las discusiones dentro de la Mesa de Trabajo. Aun en ese contexto, sostuvo su rol con vocación y compromiso, buscando alternativas y promoviendo instancias de intercambio.
Uno de los hitos de su gestión fue su participación en la conmemoración de los 25 años de la Ley 1153, ocasión en la que se puso en valor el modelo de gestión participativa como una herramienta central para la preservación y el desarrollo del parque.
La noticia de su fallecimiento fue comunicada por la propia comunidad de Parque Avellaneda, que lo recordó no solo por su función institucional, sino también por su calidad humana. Compañeros de trabajo y vecinos coincidieron en destacar su calidez, su disposición permanente y su identificación con el proyecto colectivo del parque.
La despedida de Mario “Lalo” Grafigna deja un vacío difícil de llenar en un espacio donde supo construir vínculos y sostener una tarea que excedía lo administrativo. Su legado, aseguran quienes lo conocieron, seguirá presente en cada instancia de participación y en la memoria de quienes comparten el compromiso por el cuidado y la vida comunitaria de Parque Avellaneda.

