Archives abril 2026

Vélez avanza hacia la autonomía energética con la instalación de paneles solares en el estadio Amalfitani

En línea con las tendencias globales en materia de sustentabilidad y eficiencia, el Club Atlético Vélez Sarsfield dio un nuevo paso en su estrategia institucional al iniciar la instalación de una planta solar fotovoltaica en el Estadio José Amalfitani. El proyecto busca reducir el impacto ambiental, optimizar el consumo energético y avanzar hacia un esquema de mayor autosuficiencia.

La iniciativa contempla la colocación de paneles solares en la terraza del estadio, lo que permitirá al club generar energía limpia destinada al autoconsumo. De este modo, la institución no solo apunta a disminuir su huella de carbono, sino también a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y reducir costos operativos a mediano plazo.

El sistema instalado cuenta con una potencia máxima de 120 kWp en corriente continua y una capacidad nominal de 100 kW en corriente alterna, operando a 380 voltios. Está compuesto por 210 módulos bifaciales de 570 Wp, desarrollados por la firma Trina Solar, una tecnología que permite captar tanto la radiación solar directa como la reflejada, incrementando de manera significativa el rendimiento energético.

La operación de la planta estará a cargo de un inversor inteligente que regula de forma automática la conversión de energía, garantizando un funcionamiento eficiente y con bajo requerimiento de mantenimiento. Este tipo de soluciones tecnológicas se ha vuelto cada vez más frecuente en instituciones deportivas que buscan modernizar su infraestructura.

En el marco de la Ley 27.424 de Generación Distribuida, Vélez podrá asumir el rol de usuario-generador. Esto implica que, además de abastecerse con la energía producida, tendrá la posibilidad de inyectar los excedentes a la red de la empresa distribuidora Edesur, generando así un esquema más eficiente desde el punto de vista económico.

Uno de los aspectos técnicos destacados del proyecto es que el sistema fue diseñado con una cantidad de paneles superior a la capacidad del inversor. Esta decisión permite sostener niveles cercanos al máximo rendimiento incluso en condiciones climáticas desfavorables, como jornadas nubladas o con baja radiación solar.

Con todas las condiciones de seguridad estructural y eléctrica contempladas, se estima que la planta alcanzará una producción anual de 176,44 MWh, lo que representa un aporte significativo en el proceso de transición energética del club.

La obra comenzó a principios de marzo de 2026 y tiene un plazo estimado de ejecución de aproximadamente dos meses desde la llegada de los principales equipos al estadio. Con este avance, Vélez no solo se posiciona a la vanguardia en materia de gestión sustentable dentro del fútbol argentino, sino que también refuerza su compromiso con el desarrollo responsable y el cuidado del ambiente.

El Club Liniers celebró su centenario con un homenaje oficial y reafirma su rol social en el barrio

El histórico Club Liniers atraviesa un año especial al cumplirse el centenario de su fundación, ocurrida el 25 de enero de 1926. En ese marco, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó la Resolución 402-2025, mediante la cual se dispuso rendir homenaje a la institución y colocar una placa conmemorativa en su sede ubicada en Palmar 7035, en el barrio porteño de Liniers.

La distinción quedó formalizada en la sesión del 27 de noviembre pasado y se materializó el viernes 27 de marzo con el descubrimiento de la placa, que recuerda los cien años de trayectoria del club con la inscripción alusiva a su aniversario.

El acto contó con la presencia de integrantes de la actual Comisión Directiva, socios y socias, así como autoridades y referentes políticos y sociales. Participaron el legislador Juan Modarelli, impulsor de la iniciativa, los comuneros Juan José Chaves, Alberto Espiño y Lorena Crespo —quien promovió el reconocimiento—, además de representantes de otras instituciones barriales como los clubes Sol de Mayo y Larrazábal. También asistieron figuras vinculadas a la historia de la entidad, entre ellas Carlos Paker y la exlegisladora Delia Bisutti.

Durante la ceremonia, tomaron la palabra el vicepresidente del club, Luciano Polimeni, el propio Modarelli y el presidente de la institución, Omar Dolz, quienes destacaron el recorrido del club y su vigencia como espacio de contención social, deportiva y cultural.

De acuerdo con los fundamentos del proyecto aprobado, el Club Liniers constituye una referencia ineludible en la vida del barrio. Desde su origen, fue concebido por un grupo de vecinos como un ámbito de encuentro comunitario, orientado a fomentar la integración y el desarrollo social a través del deporte y las actividades recreativas.

En sus primeras décadas, la institución impulsó disciplinas tradicionales como la pelota paleta y las bochas, prácticas profundamente arraigadas en la vida social de la época. Un punto de inflexión se produjo en 1951 con la inauguración de su natatorio, que permitió ampliar significativamente la oferta deportiva y brindar acceso a la enseñanza de la natación a generaciones de jóvenes.

El crecimiento continuó con la construcción de nuevas instalaciones, entre ellas una cancha polideportiva ubicada en el segundo piso, destinada a la práctica de básquet, fútbol y vóley. Con el paso del tiempo, se incorporaron nuevas disciplinas, destacándose la gimnasia artística y deportiva, que alcanzó proyección nacional, así como actividades como taekwondo, boxeo y entrenamiento físico.

Más allá del deporte, el Club Liniers se consolidó como un espacio cultural y social. Su buffet y salón comedor han sido escenario de encuentros comunitarios, celebraciones, propuestas teatrales y espectáculos musicales, fortaleciendo el tejido social del barrio.

En la actualidad, la institución cuenta con más de 800 socios y socias que participan activamente en diversas actividades, entre ellas fútbol, básquet, vóley, natación, gimnasia, boxeo y musculación. A cien años de su nacimiento, el Club Liniers mantiene vigente el espíritu con el que fue creado: ser un punto de encuentro para la comunidad y un motor de integración en el barrio.