Una heladería de Mataderos fue distinguida con el mejor helado de América Latina
Una tradicional heladería del barrio de Mataderos obtuvo un importante reconocimiento internacional al consagrarse con el premio al mejor helado de América Latina. Se trata de Heladería Don Antonio, el local atendido por la familia Travaglini que desde hace años elabora helado artesanal en el oeste de la Ciudad de Buenos Aires y que recientemente fue distinguido por su crema de caramelo salado.
El negocio se encuentra sobre la avenida Emilio Castro al 7200, en una zona alejada de los circuitos gastronómicos más populares de la ciudad. Sin embargo, esa ubicación no impidió que su propuesta trascendiera las fronteras del barrio y lograra reconocimiento en el ámbito regional. La distinción posiciona a la heladería entre las referencias del helado artesanal latinoamericano.
El prestigio del local también fue destacado por la revista especializada Time Out Buenos Aires, que en septiembre de 2025 incluyó a Don Antonio dentro de su listado de las 21 mejores heladerías artesanales de la capital argentina. En ese ranking, el establecimiento fue señalado por encima de otros locales históricos y cadenas con mayor presencia en los barrios más concurridos de la ciudad.
La historia de Don Antonio se apoya en una tradición familiar que prioriza la calidad de los ingredientes y el cuidado en los procesos de elaboración. La familia Travaglini trabaja con maquinaria italiana y técnicas artesanales transmitidas de generación en generación. En lugar de apostar por modas pasajeras, el emprendimiento se enfocó en perfeccionar recetas y métodos de producción que sostienen su identidad desde hace años.
Dentro de su carta de sabores conviven clásicos del helado argentino, como el dulce de leche y el chocolate, con propuestas propias que se convirtieron en emblemas del local. Entre ellas se destaca la crema de caramelo salado, el gusto que recibió la medalla regional y que hoy es uno de los más solicitados por los clientes.
Además del sabor premiado, la guía gastronómica también menciona otras especialidades que forman parte de la oferta de la heladería. Entre ellas aparece el “Choco Black”, una variedad de chocolate intenso, y una creación más reciente que comenzó a ganar seguidores entre los habitués: el “Tiramistacho”, una combinación que mezcla el tradicional tiramisú con pistacho.
El reconocimiento a Don Antonio se produce en un contexto favorable para el helado artesanal porteño. Distintas publicaciones especializadas señalan que el sector atraviesa una etapa de crecimiento y sofisticación similar a la experimentada por otras industrias gastronómicas del país, como el vino o el café de especialidad.
En ese escenario, el premio obtenido por una heladería de barrio adquiere un significado particular. La distinción no solo resalta el trabajo de una familia dedicada al oficio, sino que también confirma que la excelencia gastronómica puede surgir lejos de los polos más conocidos de la ciudad.
Quienes deseen probar el sabor que recibió la medalla deberán acercarse personalmente al local de Mataderos. La heladería abre todos los días en su tradicional dirección de avenida Emilio Castro 7298 y mantiene una modalidad clásica de atención: no cuenta con servicio de delivery ni reservas online, por lo que la única forma de disfrutar sus helados es visitando el local.

