Jorge Macri inauguró el ciclo de formación policial y ratificó una política de seguridad más estricta en la Ciudad

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, encabezó el inicio del ciclo lectivo para los nuevos cadetes de las fuerzas de seguridad en el Instituto Superior de Seguridad Pública y reafirmó la estrategia de endurecimiento frente al delito en la Ciudad. Durante su discurso, dirigido a los futuros agentes que comienzan su formación, sostuvo que “la época del vale todo se terminó” y remarcó que el gobierno mantendrá una postura firme para garantizar el orden y el cumplimiento de la ley.

El acto se realizó en la sede del instituto ubicada en la intersección de las avenidas Santiago de Compostela y Fernández, en el barrio de Parque Avellaneda, dentro de la Comuna 9. Allí comenzaron sus estudios 2.152 cadetes de la Policía de la Ciudad y 197 aspirantes al Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires. De ese total, se estima que más de la mitad podrá egresar en julio y sumarse al servicio activo en las calles de Buenos Aires.

Durante su intervención en la Plaza de Armas del instituto, Macri afirmó que garantizar el orden público y proteger la vida y la propiedad privada constituye una decisión política central de su gestión. “Asegurar el cumplimiento de la ley en cada barrio es una prioridad. Quien cometa un delito debe saber que lo vamos a buscar, incluso fuera de la Ciudad si es necesario”, señaló el mandatario, al tiempo que mencionó que en el caso de delincuentes extranjeros se solicitará su expulsión del país.

El jefe de Gobierno también destacó que la seguridad representa uno de los ejes principales de la administración porteña. Para 2026, el área contará con el 15,4 % del presupuesto de la Ciudad, lo que equivale a unos 2,6 billones de pesos. Según explicó, estos recursos se destinan a reforzar el equipamiento, ampliar la presencia policial y fortalecer los sistemas de prevención.

Macri estuvo acompañado por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló; el director del instituto, Javier Martín López Zavaleta; el jefe del cuerpo de bomberos, Juan Carlos Moriconi, y la legisladora Laura Alonso.

El Instituto Superior de Seguridad Pública funciona en un predio de aproximadamente diez hectáreas y es considerado un centro de formación de referencia en la región. El establecimiento cuenta con infraestructura especializada para el entrenamiento de las fuerzas, incluido un Centro de Monitoreo Urbano destinado a la capacitación permanente.

La formación policial tiene una duración de dos años y otorga el título de Técnico Superior en Seguridad Pública. Durante el primer semestre los cadetes cursan clases teóricas y prácticas, mientras que luego atraviesan un período de internación en el instituto para completar su preparación como oficiales. En la etapa final combinan tareas en territorio con los últimos módulos académicos.

Desde 2017, el instituto ya graduó a más de 11.000 policías en trece promociones. En paralelo, la formación de bomberos contempla un año intensivo de internado para obtener el título de Bombero Calificado, con contenidos orientados a prevención de incendios, técnicas operativas y manejo de equipamiento especializado. Desde ese mismo año egresaron más de mil bomberos en nueve promociones.

Actualmente, la Policía de la Ciudad cuenta con más de 27.000 efectivos. Durante la actual gestión se incorporaron 3.839 nuevos oficiales, además de equipamiento adicional como patrulleros, motos, camionetas, cuatriciclos y bicicletas para tareas de patrullaje.

También se sumaron chalecos antibalas con geolocalización para el seguimiento en tiempo real de los agentes, armas de baja letalidad y nuevos puntos de contacto para emergencias distribuidos en distintos barrios. A esto se agregan más de 16.000 cámaras de videovigilancia que integran el sistema de monitoreo urbano.

En el caso del cuerpo de bomberos, la Ciudad incorporó recientemente trajes ignífugos de alta resistencia, nuevos cascos y un simulador de incendios que reproduce condiciones reales para mejorar la capacitación operativa.

Al cerrar el acto, Macri destacó el rol de las fuerzas de seguridad en la vida cotidiana de la ciudad. “Proteger la vida, la libertad y el orden requiere vocación de servicio, disciplina y compromiso. Siempre vamos a acompañar a quienes cumplen esta tarea”, concluyó ante los nuevos cadetes que iniciaron su formación profesional.