Detuvieron en Mataderos a un hombre condenado por abuso sexual que permanecía prófugo desde 2025
Un hombre de 37 años fue detenido en el barrio porteño de Mataderos luego de haber permanecido prófugo durante casi un año tras ser condenado por abuso sexual agravado. El arresto se produjo cuando el acusado fue identificado al salir de la vivienda de su padre, en un operativo llevado adelante por efectivos de la Policía Federal.
La causa se originó a partir de la denuncia presentada por la familia de la víctima, un menor de edad que era sobrino de la expareja del imputado. Según la investigación judicial, los hechos ocurrieron entre 2014 y 2018, período en el cual el agresor convivió con el niño y habría cometido múltiples ataques.
Con el avance de la causa y la recolección de pruebas, la Justicia logró acreditar los abusos y elevó el expediente a juicio oral. En esa instancia, el tribunal dictó una condena de diez años de prisión. Sin embargo, tras la presentación de un recurso de casación por parte de la defensa, el acusado permaneció en libertad hasta que la sentencia quedó firme en noviembre de 2025, momento en que se ordenó su inmediata detención.
A partir de entonces, el hombre se mantuvo prófugo, lo que dio lugar a un operativo de búsqueda coordinado inicialmente por la Policía de la Ciudad. Ante la falta de resultados, la investigación fue derivada a la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal, que intensificó las tareas de inteligencia y seguimiento.
Los investigadores lograron establecer que el sospechoso podría frecuentar el domicilio de su padre, ubicado en la calle Corvalán al 1700, en el barrio de Mataderos. Con esa información, se montó un discreto operativo de vigilancia en la zona. Finalmente, el jueves pasado, los agentes lograron identificarlo cuando salía de la vivienda, momento en el que procedieron a su detención sin que se registraran incidentes.
Tras su captura, el condenado quedó a disposición de la Justicia para el cumplimiento de la pena impuesta. El caso vuelve a poner en foco la importancia de las denuncias y el seguimiento judicial en delitos de abuso sexual, así como el trabajo coordinado de las fuerzas de seguridad para garantizar que las condenas se hagan efectivas.

