Reclaman informes por el estado de obradores en Liniers

La situación de varios obradores instalados sobre la calle Cuzco al 200, en el barrio porteño de Liniers, volvió a generar preocupación entre vecinos y referentes comunales, quienes advierten sobre el deterioro del espacio, la acumulación de residuos y la falta de mantenimiento en la zona. En ese contexto, el comunero Alberto Espiño, integrante de Unión por la Patria en la Comuna 9, junto a la legisladora porteña Bárbara Rossen, impulsaron un pedido de informes dirigido al Gobierno de la Ciudad para exigir precisiones sobre las condiciones en las que funcionan esos predios y las medidas previstas para su control.

La presentación fue realizada mediante un proyecto de resolución ingresado en la Legislatura porteña, con el objetivo de obtener respuestas oficiales respecto del estado actual de los obradores ubicados en esa zona de Liniers y las acciones previstas para garantizar el mantenimiento y el orden del espacio público.

Según señalaron desde el espacio político que promovió la iniciativa, desde hace tiempo vecinos y vecinas del barrio vienen manifestando inquietud por el presunto abandono de los predios, la falta de limpieza y el impacto negativo que la situación genera en la vida cotidiana de quienes residen o circulan por el sector.

Entre las principales preocupaciones aparecen la acumulación de residuos, el deterioro del entorno urbano y las condiciones de seguridad e higiene en inmediaciones de los obradores. Los habitantes de la zona sostienen que la falta de mantenimiento no solo perjudica la imagen del barrio, sino que además complica la circulación peatonal y afecta las condiciones ambientales.

“El Estado tiene que dar respuestas claras y garantizar condiciones de seguridad, limpieza y cuidado del espacio público para toda la comunidad”, remarcaron Alberto Espiño y Bárbara Rossen al fundamentar el pedido presentado ante las autoridades porteñas.

El reclamo apunta a que el Ejecutivo de la Ciudad informe cuál es el estado administrativo y operativo de esos espacios, qué empresas o áreas están a cargo de su funcionamiento y qué controles se realizan actualmente para asegurar el cumplimiento de las normas vigentes. Asimismo, solicitaron detalles sobre posibles planes de saneamiento o intervenciones destinadas a mejorar las condiciones del lugar.

Desde el entorno de los dirigentes señalaron que resulta indispensable que el Gobierno porteño intervenga para evitar que la problemática continúe agravándose y genere mayores inconvenientes para los vecinos del barrio. También sostuvieron que el mantenimiento adecuado de los obradores y espacios vinculados a obras públicas forma parte de las responsabilidades esenciales del Estado.

La problemática relacionada con obradores y predios en desuso suele repetirse en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, especialmente cuando se extienden situaciones de abandono o falta de control. En muchos casos, los vecinos advierten que la ausencia de mantenimiento favorece la acumulación de basura y genera focos de contaminación que afectan la convivencia diaria.

En Comuna 9, integrada por los barrios de Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda, los reclamos vinculados al ordenamiento urbano y al cuidado del espacio público forman parte habitual de la agenda comunal. Las demandas vecinales suelen centrarse en cuestiones relacionadas con higiene urbana, infraestructura y seguridad.

Mientras esperan una respuesta oficial, tanto Alberto Espiño como Bárbara Rossen insistieron en la necesidad de avanzar con medidas concretas que permitan recuperar el entorno y brindar mayor tranquilidad a quienes viven en la zona. El pedido también busca reforzar el debate sobre la importancia de profundizar los mecanismos de supervisión y control de los espacios utilizados como obradores dentro de la Ciudad.