Chicago volvió al triunfo y se ilusiona con el Reducido
Nueva Chicago consiguió una victoria tan necesaria como esperada al derrotar por 2 a 0 a Chacarita Juniors en Mataderos, en un encuentro correspondiente a la Primera Nacional. El conjunto dirigido por Germán Lanaro logró cortar una racha adversa y volvió a sumar de a tres frente a su público, en una tarde que puede marcar un punto de inflexión en su campaña.
Los goles de Simón Pérez y Thiago Ocampo, ambos convertidos durante el segundo tiempo, le permitieron al Verdinegro quedarse con tres puntos fundamentales para seguir en la lucha por ingresar a los puestos de clasificación al Reducido por el segundo ascenso.
El triunfo fue celebrado con entusiasmo por los hinchas que acompañaron al equipo en el estadio de Mataderos, conscientes de la importancia que tenía este compromiso frente a uno de los rivales más competitivos de la categoría.
Durante la primera mitad, el encuentro se desarrolló con paridad. Tanto Nueva Chicago como Chacarita intentaron asumir el protagonismo, aunque las situaciones de riesgo fueron escasas y ninguno de los dos equipos logró imponer una superioridad clara.
El conjunto local apostó por una estructura ordenada, con líneas compactas y una fuerte presión en la mitad de la cancha para impedir que el visitante pudiera desarrollar su juego habitual. Chacarita tuvo mayor tiempo de posesión en algunos pasajes, pero encontró dificultades para vulnerar la solidez defensiva del equipo de Lanaro.
La disputa en el mediocampo fue una constante durante gran parte de la etapa inicial. Las marcas intensas y la escasez de espacios hicieron que el desarrollo fuera muy táctico, con pocas oportunidades frente a los arcos.
A pesar de la falta de emociones en los primeros 45 minutos, Chicago mostró señales positivas desde el aspecto colectivo. El equipo se mantuvo concentrado, redujo errores y logró sostener un funcionamiento equilibrado ante un adversario que llegaba con aspiraciones de seguir escalando posiciones.
La diferencia llegó en el complemento. A los 15 minutos de la segunda etapa, Simón Pérez apareció en el momento indicado para romper el cero y darle la ventaja al conjunto de Mataderos.
El gol modificó el escenario del partido. Con el resultado a favor, Chicago ganó confianza y comenzó a administrar mejor los tiempos del encuentro. La tranquilidad que otorgó la apertura del marcador permitió al Verdinegro manejar la pelota con mayor criterio y obligó a Chacarita a asumir riesgos en busca de la igualdad.
La visita adelantó sus líneas y dejó espacios que el local supo aprovechar. Con inteligencia táctica y disciplina defensiva, Chicago resistió los intentos del Funebrero y fue construyendo una victoria que comenzaba a tomar forma.
Cuando el partido ingresaba en sus minutos finales y Chacarita buscaba desesperadamente acercarse al empate, Nueva Chicago encontró la posibilidad de liquidar el encuentro.
Ya sobre el cierre, Thiago Ocampo capitalizó una de las últimas acciones ofensivas y definió con precisión para establecer el 2 a 0 definitivo. El segundo tanto desató el festejo de los simpatizantes verdinegros y confirmó una victoria que el equipo necesitaba tanto desde lo futbolístico como desde lo anímico.
El resultado reflejó la eficacia de un conjunto que supo aprovechar sus oportunidades y que mostró una imagen sólida en todas sus líneas.
Más allá de los tres puntos obtenidos, la victoria tiene una relevancia especial por el contexto en el que llegó. Chicago atravesaba semanas complicadas y necesitaba una reacción que le permitiera recuperar confianza y volver a posicionarse en la pelea por los puestos de clasificación.
Con este resultado, el conjunto de Mataderos se ubica en la novena posición de la Zona B de la Primera Nacional. Actualmente se encuentra fuera de los lugares de Reducido únicamente por diferencia de gol, aunque conserva una ventaja importante: tiene un partido pendiente que podría modificar el panorama de la tabla.
La lucha por ingresar a la etapa decisiva del campeonato continúa siendo muy pareja y cada fecha adquiere una importancia determinante. Por eso, el triunfo ante Chacarita representa mucho más que tres puntos: significa recuperar terreno en una competencia donde el margen de error es cada vez menor.
El calendario no da respiro y Chicago ya tiene la mirada puesta en su próximo compromiso. Este miércoles, desde las 15 horas, visitará a Gimnasia y Esgrima de Jujuy en el encuentro pendiente que había sido postergado por la participación del conjunto norteño en la Copa Argentina.
Será una prueba exigente para el equipo de Lanaro, que buscará aprovechar el impulso anímico generado por la victoria frente a Chacarita para seguir sumando y acercarse a los puestos de clasificación.
En Mataderos saben que aún queda mucho camino por recorrer, pero también que el triunfo conseguido el fin de semana puede transformarse en el punto de partida para una recuperación que les permita volver a ser protagonistas en la recta final de la temporada. Después de varias fechas sin alegrías, el Torito volvió a sonreír y renovó la ilusión de su gente.

