Más de tres cuadras de fila en Liniers para acceder a un puesto como chofer de colectivos

Cientos de personas esperaron durante horas bajo el frío para postularse a una vacante en la línea 109

La búsqueda de empleo volvió a dejar una imagen que refleja la compleja realidad del mercado laboral argentino. En el barrio porteño de Liniers, cientos de personas formaron una extensa fila de más de tres cuadras para postularse a puestos de trabajo como conductores de la línea de colectivos 109, soportando temperaturas bajas y varias horas de espera con la expectativa de conseguir un empleo estable.

La convocatoria, que rápidamente se viralizó a través de imágenes difundidas por distintos medios de comunicación, reunió a aspirantes con experiencia en el transporte de pasajeros, quienes acudieron con la documentación requerida para participar del proceso de selección.

Según trascendió, los postulantes debían presentar Documento Nacional de Identidad (DNI), licencia profesional habilitante, currículum vitae actualizado y acreditar experiencia previa como choferes de transporte público. Si bien no se informó oficialmente cuántas vacantes estaban disponibles, la cantidad de personas que se acercó superó ampliamente las expectativas.

Uno de los aspectos que llamó la atención fue la importante presencia de mujeres interesadas en ocupar los puestos. El salario inicial ofrecido rondaría los 1.300.000 pesos, además de viáticos y otros beneficios contemplados por la empresa.

Entre quienes aguardaban su turno se encontraba Silvia, una conductora con experiencia en el rubro, quien explicó que hace algunos meses perdió su empleo y desde entonces solo pudo acceder a trabajos temporarios.

“Trabajé varios años como chofer y sigo intentando volver a lo que siempre me gustó hacer. Mientras tenga el registro profesional vigente, voy a seguir presentándome a cada oportunidad que aparezca”, expresó.

La mujer aseguró que su principal objetivo es conseguir un empleo estable que le permita organizar la economía familiar y afrontar los gastos mensuales.

“Lo que busco es tener un trabajo fijo, saber que voy a cobrar todos los meses y poder cumplir con las obligaciones. Los trabajos eventuales sirven por un tiempo, pero después uno vuelve a empezar desde cero”, señaló.

Consultada sobre los riesgos que implica desempeñarse como chofer de colectivos, Silvia sostuvo que la inseguridad afecta a toda la sociedad y no únicamente a quienes trabajan en el transporte público.

“A cualquiera le puede pasar una situación de inseguridad, ya sea caminando por la calle, trabajando en un comercio o manejando un colectivo. Es una realidad que nos alcanza a todos”, afirmó.

También hizo referencia al contexto económico que atraviesa el país y aseguró que nunca había vivido una situación similar.

“Es un momento muy difícil. Tengo muchos años y jamás había atravesado una realidad como esta. Espero que las cosas mejoren porque cada vez cuesta más sostenerse”, comentó.

Silvia explicó que actualmente vive junto a su hija menor y su nieto de dos años, y que es la principal responsable de los gastos del hogar. Además, recordó que años atrás enfrentó dificultades adicionales por ser mujer al momento de buscar empleo como conductora.

“Cuando me quedé sin trabajo me presenté en varias convocatorias y directamente me decían que no tomaban mujeres. Ni siquiera me dejaban hacer la fila. Hoy, por suerte, esa realidad empezó a cambiar y eso también representa una oportunidad para muchas de nosotras”, relató.

La extensa fila registrada en Liniers volvió a poner en evidencia la alta demanda de empleo formal y la fuerte competencia que existe por acceder a puestos con salarios registrados y estabilidad laboral.

Las imágenes de cientos de aspirantes esperando durante horas en plena ola de frío se convirtieron en una de las postales más impactantes de la jornada y reflejan el interés que generan las convocatorias laborales vinculadas al transporte público, un sector que continúa demandando personal calificado pese al complejo escenario económico.