Crece el rechazo por el recorte de la Línea 7 en Parque Avellaneda
La decisión de modificar el recorrido de la Línea 7 de colectivos continúa generando un fuerte rechazo entre los vecinos de Parque Avellaneda. La eliminación del tramo final del Ramal A despertó una ola de reclamos, reuniones barriales y una campaña de recolección de firmas para exigir la restitución del recorrido histórico, al considerar que la medida perjudica la conectividad de uno de los sectores más transitados de la Comuna 9.
El cambio implica la supresión de nueve paradas ubicadas en la zona de Parque Avellaneda, una modificación que afecta de manera directa a cientos de usuarios que diariamente utilizan esta línea para trasladarse hacia centros educativos, hospitales, dependencias públicas, comercios y otros puntos de la Ciudad de Buenos Aires.
La preocupación comenzó a extenderse cuando los propios pasajeros conocieron que la empresa operadora NUDO S.A. había solicitado la modificación del recorrido el 6 de mayo de este año. Según la presentación realizada por la concesionaria, la decisión respondió a una presunta disminución en la cantidad de pasajeros que utilizan ese tramo del servicio.
Posteriormente se abrió una instancia de consulta pública digital entre el 18 de mayo y el 1 de junio. Sin embargo, vecinos de la zona cuestionaron la escasa difusión del proceso, lo que derivó en una participación mínima. Apenas seis personas intervinieron en la consulta y cinco de ellas manifestaron su rechazo a la propuesta.
Finalizado ese procedimiento administrativo, la Secretaría de Transporte porteña dictó la Resolución Nº 134/SECT/26, mediante la cual quedó oficializada la modificación del recorrido del Ramal A.
A partir de la nueva disposición, el colectivo ya no completa el circuito que históricamente realizaba alrededor del Parque Avellaneda. En sentido hacia el barrio, las unidades circulan por Laguna, José Bonifacio, Lacarra, José Enrique Rodó y avenida Olivera hasta su intersección con avenida Directorio. En tanto, en dirección al centro porteño, el recorrido comienza en Olivera y Directorio, continúa por Lacarra, General Eugenio Garzón y Martínez Castro para luego retomar el trayecto habitual sobre avenida Eva Perón.
La resolución también autorizó un espacio de regulación para las unidades bajo la Autopista Perito Moreno, sobre la calle Tandil, donde podrán permanecer estacionados hasta dos colectivos mientras esperan retomar el servicio.
Para quienes viven en el barrio, el cambio representa mucho más que una modificación técnica. Afirman que el recorrido eliminado constituía un vínculo fundamental entre distintos sectores de Parque Avellaneda y facilitaba el acceso a establecimientos educativos, centros de salud, entidades bancarias, oficinas públicas y espacios recreativos sin necesidad de realizar combinaciones.
El Parque Nicolás Avellaneda ocupa una extensa superficie dentro del barrio y funciona como una barrera urbana que limita las conexiones internas del transporte público. Precisamente por esa razón, sostienen los vecinos, el recorrido histórico de la Línea 7 permitía unir ambos lados del parque y resolver traslados cotidianos con un único pasaje.
Con la implementación del nuevo esquema operativo, numerosos usuarios deberán recurrir a dos o incluso tres líneas de colectivos para completar recorridos que hasta hace pocos días podían realizarse de manera directa. La situación impacta especialmente en adultos mayores, estudiantes, personas con movilidad reducida y trabajadores que utilizan diariamente el transporte público.
En paralelo con las manifestaciones vecinales, el conflicto llegó a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Legisladores de distintos bloques presentaron iniciativas para solicitar explicaciones al Poder Ejecutivo sobre los fundamentos de la medida y reclamar la revisión de la decisión.
Uno de los proyectos consiste en un pedido de informes para conocer cuáles fueron los criterios técnicos utilizados para autorizar el recorte, qué estudios de demanda respaldaron la modificación y cuáles fueron las acciones implementadas para garantizar una adecuada participación ciudadana durante la consulta pública. Además, solicita precisiones sobre las denuncias realizadas por usuarios respecto de las frecuencias del servicio.
A su vez, otro proyecto propone que la Legislatura exprese formalmente su preocupación por una decisión que, según sus autores, afecta la accesibilidad y el derecho a la movilidad de miles de vecinos de la Comuna 9.
Mientras tanto, las organizaciones barriales continúan reuniendo adhesiones y desarrollando distintas acciones para lograr que la Ciudad revierta la medida. Entre los principales reclamos figuran la restitución inmediata del recorrido histórico de la Línea 7, un mayor control sobre el cumplimiento de las obligaciones de la empresa concesionaria y mejoras en las frecuencias y en el estado de las unidades.
Los vecinos sostienen que el transporte público constituye un servicio esencial y advierten que cualquier modificación en los recorridos debe contemplar el impacto social que genera sobre quienes dependen diariamente del colectivo para acceder al trabajo, la educación, la salud y otros servicios básicos. Por ese motivo, anticipan que mantendrán el estado de movilización hasta obtener una respuesta de las autoridades y recuperar el trayecto que, durante décadas, formó parte de la vida cotidiana de Parque Avellaneda.

