La Legislatura homenajeó al Centro de Formación Profesional N° 4 por sus 60 años

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una resolución para reconocer la trayectoria del Centro de Formación Profesional N° 4, una institución educativa que desde hace seis décadas forma a miles de estudiantes del sur porteño y promueve la capacitación laboral como herramienta de inclusión social. El homenaje contempla la colocación de una placa conmemorativa en su sede principal del barrio de Mataderos, en reconocimiento a su aporte sostenido a la educación pública y al desarrollo de la comunidad.

La iniciativa fue impulsada por la diputada Claudia Neira y quedó formalizada mediante la Resolución 196-2026, sancionada el pasado 18 de junio. El texto destaca el papel que el establecimiento ha desempeñado a lo largo de sus 60 años de historia, consolidándose como un espacio de formación, integración y promoción de oportunidades para jóvenes y adultos.

El Centro de Formación Profesional N° 4 nació en 1966 como una Escuela Técnica que funcionaba dentro del Instituto de Seguridad “Dr. Luis Agote”. Su objetivo inicial fue brindar formación en oficios y acompañamiento educativo a adolescentes y jóvenes. Con el paso del tiempo, la institución amplió su propuesta académica, incorporó nuevas especialidades y adaptó su oferta a las demandas del mercado laboral y de la sociedad.

Actualmente, su sede principal funciona en Carhué 2970, en el barrio de Mataderos, mientras que desde el año 2000 cuenta con un anexo en Soldado de la Frontera 5140, en Villa Lugano. Esta expansión permitió fortalecer su presencia en los barrios del sur de la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en zonas donde la formación profesional representa una herramienta clave para mejorar las posibilidades de inserción laboral.

En los fundamentos de la resolución, los legisladores remarcan que el Centro construyó una identidad institucional basada en valores como la inclusión, la solidaridad y el respeto por los derechos de las personas. Asimismo, subrayan que la institución capacitó a miles de vecinos, brindándoles conocimientos técnicos y herramientas concretas para acceder al empleo y desarrollar proyectos personales.

La oferta educativa actual abarca distintas modalidades. Además de la Escuela Profesional Secundaria con orientaciones en Energía Eléctrica, Gastronomía e Informática, la institución ofrece bachilleratos para estudiantes que cursan los últimos años del nivel medio, integrando la formación general con la capacitación profesional.

Uno de los principales objetivos del establecimiento es garantizar el acceso a la educación de adolescentes y jóvenes que, por diferentes circunstancias, no pudieron finalizar sus estudios secundarios dentro del sistema tradicional. De esta manera, combina la terminalidad educativa con la enseñanza de oficios certificados oficialmente, ampliando las posibilidades de inserción laboral.

Entre los cursos que se dictan se encuentran propuestas vinculadas con peluquería, maquillaje profesional, panadería, pastelería, electricidad, climatización, informática, instalaciones sanitarias, gas, construcción en seco y cerrajería, además de capacitaciones en marketing digital, herramientas informáticas, procesamiento de datos y desarrollo de aplicaciones, entre otras especialidades que responden a las necesidades actuales del mercado de trabajo.

Uno de los aspectos más valorados por la Legislatura es el modelo pedagógico que desarrolla el Centro de Formación Profesional N° 4, basado en proyectos interdisciplinarios que integran los conocimientos técnicos con otras áreas de aprendizaje. Entre las experiencias destacadas figuran el relevamiento territorial del barrio de Mataderos, la elaboración de un recetario colectivo de gastronomía latinoamericana y la instalación de paneles solares en la terraza del edificio como práctica profesionalizante.

Este último proyecto fue presentado en las ferias educativas INNOVA y Creá tu Futuro, además de contribuir al reconocimiento de la institución como Escuela Verde Lazo III durante 2023. A ello se suma el vínculo permanente con empresas privadas, que participan mediante charlas técnicas, capacitaciones y actividades destinadas a acercar a los estudiantes al ámbito laboral.

El compromiso social constituye otro de los pilares del establecimiento. La institución desarrolla tutorías, clases de apoyo y un seguimiento personalizado para estudiantes provenientes, en su mayoría, de barrios populares del sur porteño y del conurbano bonaerense. También mantiene articulaciones con centros de salud, hospitales y organismos especializados en derechos humanos, convivencia democrática y acompañamiento educativo.

Desde hace más de dos décadas, además, dicta cursos de formación profesional dentro del Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, permitiendo que personas en proceso de recuperación puedan capacitarse y adquirir herramientas para su futura reinserción laboral.

Durante la pandemia de COVID-19, el Centro volvió a demostrar su fuerte compromiso con la comunidad. Organizó la distribución de alimentos para las familias de los estudiantes, desarrolló un campus virtual propio para garantizar la continuidad pedagógica, realizó un seguimiento permanente de cada alumno y reparó más de 60 computadoras para facilitar el acceso a las clases. Asimismo, participó junto a otros centros de formación en la fabricación mediante impresión 3D de máscaras de protección destinadas a hospitales, centros de salud y comedores comunitarios.

Con este reconocimiento, la Legislatura porteña pone en valor el trabajo sostenido de una institución que, durante seis décadas, logró combinar educación, capacitación laboral y compromiso social, convirtiéndose en un referente para miles de vecinos de la Ciudad de Buenos Aires.