Mataderos: la Ciudad recuperó 1.000 propiedades usurpadas
El operativo número mil se realizó en una galería y un predio de Cafayate al 1600, ocupados ilegalmente desde hacía 15 años. El Gobierno porteño destacó el avance de su política de restitución de inmuebles y aseguró que los procedimientos permitieron devolver a sus legítimos dueños propiedades valuadas en más de 500 millones de dólares.
La Ciudad de Buenos Aires alcanzó las 1.000 propiedades recuperadas y restituidas a sus legítimos dueños, en el marco de una política de desalojo de inmuebles usurpados que tiene como objetivo recuperar viviendas, edificios y predios ocupados ilegalmente. El anuncio fue realizado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante un encuentro en Parque Patricios con propietarios que atravesaron largos procesos judiciales para recuperar sus bienes.
El operativo que marcó el número mil se llevó adelante en una galería y un predio anexo ubicados en Cafayate 1642, en el barrio de Mataderos, a metros de la avenida Juan Bautista Alberdi. Los inmuebles permanecían ocupados desde hacía 15 años y fueron desalojados por la Policía de la Ciudad el viernes.
La intervención se produjo luego de reiteradas denuncias de vecinos, que señalaban la presencia de personas vinculadas con la venta de drogas, robos y situaciones de intimidación. Según los reclamos, incluso alumnos de una escuela cercana habían sido víctimas de hurtos y arrebatos.
Durante el anuncio, Jorge Macri defendió la política de recuperación de inmuebles y advirtió que el Gobierno porteño continuará avanzando contra las ocupaciones ilegales.
“A quienes creen que pueden usurpar una propiedad sin consecuencias se les terminó la impunidad. Los vamos a encontrar y les vamos a caer con todo el peso de la ley”, afirmó.
El mandatario también sostuvo que detrás de algunas usurpaciones existen organizaciones que lucran con la necesidad de otras personas y que pueden estar relacionadas con actividades delictivas. En ese sentido, aseguró que la gestión busca poner fin a situaciones que afectan tanto a los propietarios como a la convivencia y la seguridad de los barrios.
Un mapa de inmuebles recuperados
El millar de propiedades restituidas comprende situaciones muy diferentes, desde viviendas particulares hasta edificios enteros, hoteles, fábricas y predios públicos.
Entre los casos mencionados por el Gobierno porteño figuran talleres textiles clandestinos en Flores y Parque Chas, donde trabajaban 17 menores; inmuebles estatales ocupados por organizaciones sociales, como un predio de San Telmo; y sectores de bajos autopistas en Villa Luro utilizados por cartoneros.
También se recuperaron hoteles que, según las denuncias, eran utilizados para actividades vinculadas con la prostitución, la venta de drogas y otros delitos, como ocurrió en Constitución.
Otro de los casos destacados corresponde a una antigua fábrica que estuvo a punto de convertirse en una villa bajo techo. A esa lista se suman edificios ocupados durante décadas, con más de 30 departamentos intrusados en Manuela Pedraza al 1800, en Núñez, donde los inmuebles permanecían sin servicios básicos como luz y gas.
En cuanto a la distribución territorial de los desalojos, Balvanera encabeza el listado con 130 propiedades recuperadas, especialmente en la zona de Once. Le siguen La Boca, con 63; Almagro, con 53; Constitución, con 52; y Flores, con 43.
Cómo se organizan los operativos
La recuperación de inmuebles requiere la intervención coordinada de distintas áreas del Gobierno porteño, la Policía de la Ciudad y los organismos judiciales que emiten las órdenes correspondientes.
El procedimiento suele comenzar con el pedido de los propietarios o las denuncias de vecinos. También se reciben reclamos durante las reuniones que Jorge Macri y su Gabinete mantienen en los barrios.
Uno de los casos que surgió de esa modalidad fue el de Luis Villa, un vecino de Parque Patricios que logró recuperar su vivienda de Atuel 255, luego de que la ocupación ilegal fuera planteada durante un encuentro con funcionarios.
Además de la fuerza policial, en los procedimientos participan la Guardia de Auxilio, Emergencias, la Agencia Gubernamental de Control y distintas áreas vinculadas con el ordenamiento urbano y el espacio público.
La Red de Atención interviene para relevar la situación de las personas que ocupan los inmuebles y evaluar las alternativas de asistencia disponibles. Cuando hay menores de edad, también participa el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
La coordinación busca garantizar que los desalojos se realicen con las medidas necesarias, en cumplimiento de las órdenes judiciales y contemplando las situaciones sociales que puedan presentarse durante los procedimientos.
Inmuebles emblemáticos y patrimonio
Entre las propiedades recuperadas hay edificios de valor arquitectónico, histórico y patrimonial, además de inmuebles que tenían un impacto significativo en la vida cotidiana de los barrios.
El Gobierno porteño mencionó la Casa Blaquier, en el casco histórico; la denominada “Galería del Terror”, en Nueva Pompeya; y el conocido “Elefante Blanco”, ubicado en Olazábal 3432, en Belgrano.
Este último es un edificio de 12 pisos y tres cuerpos, donde Jorge Macri anunció el desalojo número 500 en noviembre del año pasado.
La restitución de estos espacios también abre la posibilidad de recuperar sectores urbanos que durante años permanecieron deteriorados, con problemas de seguridad y sin un uso adecuado.
El impacto económico de las restituciones
Según las cifras difundidas por la gestión porteña, las propiedades recuperadas representan un valor superior a los 500 millones de dólares.
El Gobierno sostiene que la política de restitución apunta a defender el derecho de los propietarios, recuperar inmuebles y llevar tranquilidad a los vecinos que conviven con situaciones de ocupación ilegal.
El anuncio del operativo número mil en Mataderos marca un nuevo punto en esa estrategia, que combina denuncias, procedimientos judiciales y despliegues policiales en distintos barrios de la Ciudad.
Para los propietarios que participaron del encuentro en Parque Patricios, el número representa también el final de años de espera, trámites y conflictos para volver a disponer de sus viviendas o bienes.
La gestión porteña, por su parte, busca mostrar la recuperación de inmuebles como una de sus principales políticas de seguridad y ordenamiento urbano, con la promesa de continuar los operativos contra las ocupaciones ilegales.

