La CD de Nueva Chicago pidió disculpas por el descenso y anunció una semana de autocrítica
Tras perder 2-0 ante Chacarita y consumar su regreso a la Primera B Metropolitana después de 12 años, la comisión directiva reconoció el fracaso deportivo y asumió la responsabilidad por los errores en la conducción del fútbol profesional. Además, adelantó que la próxima semana comunicará las primeras medidas.
El descenso de Nueva Chicago a la Primera B Metropolitana abrió una etapa de incertidumbre en Mataderos. Un día después de la derrota por 2-0 frente a Chacarita, resultado que sentenció la pérdida de la categoría, la comisión directiva del club difundió un comunicado en sus redes sociales oficiales para pedir disculpas a los socios e hinchas y reconocer su responsabilidad por el desenlace deportivo.
El mensaje estuvo atravesado por el dolor y la autocrítica. Los dirigentes admitieron no haber estado a la altura de las expectativas de la gente y calificaron lo ocurrido como un “fracaso deportivo”, al tiempo que reconocieron los errores cometidos durante la conducción del fútbol profesional.
“Sabemos cuánto significa Chicago en la vida de cada uno de ustedes y de nosotros”, expresaron desde la institución. En ese sentido, manifestaron su pesar por haber fallado y no haber respondido al esfuerzo que realizan los socios y las familias que sostienen cotidianamente al club.
La derrota ante Chacarita tuvo consecuencias deportivas e institucionales. El equipo de Mataderos perdió la categoría después de 12 años y deberá afrontar una nueva temporada en la tercera división del fútbol argentino. El desenlace, además, estuvo acompañado por incidentes en las inmediaciones del estadio del Verdinegro una vez finalizado el encuentro, en un clima de profunda frustración por una campaña que terminó de la peor manera.
La dirigencia asumió la responsabilidad
En el comunicado, la comisión directiva no esquivó las críticas y reconoció que deberá dar explicaciones ante los socios y simpatizantes. “Comprendemos la bronca, respetamos las críticas y nos corresponde dar las explicaciones que nuestros socios e hinchas merecen”, señalaron.
La conducción también hizo referencia a las decisiones tomadas durante la temporada y a los errores que contribuyeron al desenlace. La intención, según plantearon, es iniciar un proceso de revisión que permita identificar las responsabilidades y establecer los cambios necesarios para afrontar el nuevo escenario.
“Estamos transitando un momento de autocrítica y replanteos”, sostuvieron. En ese marco, adelantaron que durante la próxima semana comenzarán a comunicar las primeras decisiones y medidas, con el compromiso de priorizar los intereses de Nueva Chicago por encima de cualquier consideración personal.
El pronunciamiento representa el primer posicionamiento público de la dirigencia después de una caída que golpeó especialmente a una institución con una fuerte identificación barrial y una hinchada que acompañó al equipo durante toda la temporada. El reconocimiento de los errores y el pedido de disculpas aparecen, así, como el punto de partida de una etapa en la que los dirigentes deberán responder a los reclamos y explicar cómo proyectan la reconstrucción futbolística.
El club seguirá funcionando con normalidad
La comisión directiva también buscó llevar tranquilidad respecto de la actividad cotidiana de la institución. A pesar del descenso, aseguró que las disciplinas deportivas, las actividades sociales y culturales y el trabajo de las divisiones formativas continuarán desarrollándose con total normalidad.
“El club está de pie, ordenado y en pleno funcionamiento”, afirmaron, al destacar el crecimiento institucional alcanzado en los últimos años. Se trata de un aspecto que la conducción buscó diferenciar de la situación del fútbol profesional, cuyo rendimiento terminó en una de las frustraciones más importantes de la historia reciente de la entidad.
Desde la dirigencia agradecieron, además, las muestras de lealtad y acompañamiento de los hinchas, especialmente durante los momentos más complicados de la campaña. La referencia no es menor: Chicago deberá volver a empezar desde una categoría que no disputa desde hace más de una década, con el desafío de reorganizar su estructura futbolística y recuperar la competitividad.
El comunicado intenta marcar una primera hoja de ruta frente al malestar que dejó el descenso. Sin embargo, las disculpas no cierran la discusión. En Mataderos, la expectativa ahora está puesta en conocer quiénes continuarán al frente del proyecto deportivo, qué cambios se implementarán y cuál será el plan para intentar regresar a la Primera Nacional.
Después de la caída ante su clásico rival, Nueva Chicago enfrenta el desafío de reconstruir su fútbol y recuperar la confianza de una hinchada que volvió a expresar su fidelidad, pero que también reclama respuestas.

