El Instituto San Cayetano de Liniers celebra 150 años de historia y vocación educativa

El Instituto San Cayetano de Liniers, el colegio más antiguo de la zona, celebró 150 años de labor educativa y pastoral ininterrumpida. Fundado en 1875, la institución se consolidó como un pilar fundamental en la Ciudad de Buenos Aires, con una historia íntimamente ligada al origen y denominación del propio barrio de Liniers.

Su fundación remonta al entorno rural, cuando era conocido como el “Apeadero de las Monjas”. Fueron las hermanas de la Congregación Hijas del Divino Salvador quienes propusieron el nombre de Liniers en homenaje al virrey Santiago de Liniers, denominación que luego se extendió a la estación ferroviaria y al barrio.

Desde aquellos humildes orígenes, el Instituto evolucionó hasta convertirse en una institución educativa integral, actualmente con cuatro niveles de enseñanza, acompañando el crecimiento de la ciudad y el desarrollo de generaciones de familias. Para 1949 ya contaba con un importante número de alumnos y celebró el centenario en la década de 1970.

La identidad católica del San Cayetano está marcada por la figura de su fundadora, Santa María Antonia de San José, Mama Antula, impulsora del carisma ignaciano a través de los Ejercicios Espirituales. Su devoción por San Cayetano de Thiene inspiró la advocación de la primitiva capilla y escuela, cuya imagen —que perteneció a Mama Antula— aún es venerada en el colegio como la primera del barrio.

El 7 de noviembre se celebró la misa aniversario presidida por el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi SJ, el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, y el párroco Lucas Arguimbau. Durante la jornada se inauguró una imagen de Mama Antula, la primera santa argentina, que incluye una reliquia y una placa conmemorativa en el ingreso al instituto.

Fiel a su lema, “Todo para mayor gloria de Dios y el bien de las almas”, el Instituto San Cayetano reafirma su compromiso con una educación integral, solidaria y profundamente humana, inspirada en la espiritualidad ignaciana. Su misión sigue orientada a formar mujeres y hombres libres, responsables y solidarios, capaces de construir su propio proyecto de vida desde los valores evangélicos y el compromiso con los demás.

A 150 años de su fundación, el Instituto invita a la comunidad a reflexionar sobre su pasado con gratitud, a vivir el presente con pasión y a abrazar el futuro con esperanza, manteniendo vivo el espíritu que ha animado el colegio desde sus orígenes.