Legislatura: Reclaman explicaciones por el cambio de recorrido de la línea 7

La modificación del recorrido de la línea 7 de colectivos continúa generando repercusiones en Parque Avellaneda. Luego de la protesta realizada días atrás por vecinos y usuarios del servicio, el bloque Fuerza por Buenos Aires presentó un proyecto de resolución en la Legislatura porteña para solicitar al Gobierno de la Ciudad un informe detallado sobre el proceso que derivó en la eliminación de un tramo del recorrido y las consecuencias que la medida tendrá para quienes utilizan diariamente ese transporte público.

La iniciativa parlamentaria busca que el Poder Ejecutivo brinde respuestas, en un plazo máximo de 30 días, acerca de los criterios técnicos, administrativos y de participación ciudadana que se tuvieron en cuenta para autorizar la modificación del trayecto, especialmente en el sector que rodea el Parque Nicolás Avellaneda.

Entre los principales puntos del pedido, los legisladores solicitan conocer de qué manera fue difundida la convocatoria al Foro de Participación Ciudadana, instancia previa a la aprobación del cambio. Según sostienen en el proyecto, la convocatoria habría tenido una difusión limitada, restringida a una publicación en el sitio oficial del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, lo que habría reducido la participación de los vecinos interesados. Además, el bloque reclama información sobre los fundamentos técnicos y normativos utilizados para eliminar el tramo final del recorrido A de la línea 7.

En ese sentido, también pide que se informe cuántos pasajeros utilizan actualmente ese sector, cuál fue la metodología aplicada para calcular la demanda y qué estudios respaldaron la decisión adoptada. Otro de los interrogantes planteados apunta a la participación de los usuarios en el proceso de evaluación.

El proyecto consulta si se realizaron encuestas, relevamientos o consultas previas entre vecinos antes de considerar la propuesta presentada por la empresa NUDO S.A., concesionaria de la línea, y si se analizaron alternativas que evitaran mayores complicaciones para quienes deberán modificar sus desplazamientos habituales.

Los legisladores también solicitaron precisiones sobre la situación operativa de la línea 7, especialmente respecto del parque móvil disponible y las acciones previstas para garantizar la utilización de todas las unidades habilitadas.

Asimismo, pidieron conocer si antes de aprobar la modificación se evaluaron los reclamos presentados por los usuarios ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), relacionados principalmente con problemas de frecuencia que, según sostienen, afectan al servicio desde hace varios años.

Otro aspecto central del proyecto está vinculado con las conclusiones surgidas del Foro de Participación Ciudadana convocado mediante la Resolución 93/SECT/26. De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, los resultados de esa instancia no habrían sido reflejados en la resolución definitiva que autorizó el nuevo esquema operativo.

Por ese motivo, el bloque también consulta si el Gobierno analiza convocar a una nueva instancia participativa con una mayor difusión para garantizar una representación más amplia de los vecinos. En los fundamentos del proyecto, Fuerza por Buenos Aires destaca que la línea 7 presta servicio en Parque Avellaneda desde 1950 y constituye uno de los principales medios de conexión interna del barrio.

El recorrido permite vincular distintos sectores con escuelas, hospitales, centros de salud, comercios y organismos públicos, por lo que consideran que la eliminación de parte del trayecto afectará la movilidad cotidiana de miles de personas. Los legisladores también cuestionan que el argumento de la baja demanda utilizado para justificar el recorte del recorrido no contempla las deficiencias en la prestación del servicio registradas durante los últimos años.

A su entender, la disminución de pasajeros estaría directamente relacionada con la irregular frecuencia de los colectivos y no con una falta de necesidad del recorrido.

Desde el bloque sostienen que la modificación obligará a numerosos usuarios a realizar dos o incluso tres combinaciones para llegar a destinos que actualmente alcanzan con un solo colectivo, lo que implicará mayores tiempos de viaje, incremento en los costos de traslado y una menor conectividad dentro de Parque Avellaneda.

El proyecto ya ingresó formalmente en la Legislatura porteña y deberá ser analizado por las comisiones correspondientes. Mientras tanto, vecinos y usuarios continúan manifestando su preocupación por una medida que, según afirman, podría alterar significativamente el acceso al transporte público y a servicios esenciales en uno de los barrios más extensos de la zona oeste de la Ciudad de Buenos Aires