Lorena Crespo clama “Patria sí, colonia no” en emotivo acto por los 67 años de la Toma del Frigorífico Lisandro de la Torre

Con banderas flameando y voces unísono gritando “Patria sí, colonia no”, Mataderos revivió este fin de semana la épica resistencia de 1955 en el Frigorífico Nacional Lisandro de la Torre. Lorena Crespo, referente barrial, lideró el 17° homenaje consecutivo en la esquina de José E. Rodó y Lisandro de la Torre, justo en el portón por donde irrumpieron hace 67 años dos tanques Sherman para sofocar la huelga obrera. “Esta gesta no es solo historia, es un faro para pelear hoy por soberanía, laburo y contra toda represión”, declaró Crespo ante cientos de vecinos.

El acto, cargado de emoción y militancia, recordó cómo los trabajadores del frigorífico plantaron cara al bombardeo y la proscripción política, defendiendo sus puestos y la independencia nacional. “Conmemorar el Lisandro es comprometerse con el presente de nuestro pueblo”, enfatizó Crespo, vinculando aquella lucha a las batallas actuales por derechos laborales y contra políticas coloniales. Familias de los huelguistas, como los Borro, compartieron anécdotas vivas, mientras estudiantes de universidades públicas presentaron trabajos sobre esta página gloriosa de la historia argentina.

No faltaron invitados, como la diputada Vanesa Siley, los legisladores Andrés Lablunda y Noemí Geminiani, junto a dirigentes como Aníbal Torretta, Fabián Ochoa y Marcelo Uhrich. Organizaciones territoriales, comuneros y clubes barriales de Mataderos se sumaron para mantener viva la memoria. “Gracias a todos por no dejar que se apague esta llama de dignidad obrera”, agradeció Crespo, cerrando con un estentóreo “¡Vivan para siempre la lucha del Lisandro y sus trabajadores!”.

Este evento anual refuerza la identidad de Mataderos como bastión de la memoria popular. En un contexto de debates sobre soberanía alimentaria y empleo industrial en la Argentina de 2026, la toma del Lisandro de la Torre sigue inspirando. Datos históricos de la CGT y archivos del barrio confirman: esa huelga de nueve días dejó un legado imborrable, con decenas de caídos y una lección de resistencia.