Parque Avellaneda: Preocupación por el desmoronamiento de parte de la obra del Arroyo Cildañez
Un sector de la obra hidráulica que se ejecuta sobre el Arroyo Cildañez sufrió un desmoronamiento en las últimas horas y encendió la alarma entre los vecinos de Parque Avellaneda. El episodio ocurrió sobre la calle San Juan Bautista de La Salle al 2300, entre Presidente Derqui y Echeandia, donde parte de la vereda cedió a escasos metros de viviendas particulares.
“Se hundió la vereda a dos metros de la puerta de mi casa”, relató Ayelén Amorín, frentista de la cuadra afectada, en diálogo con este medio. Según detalló, los trabajos en ese tramo comenzaron hace poco más de dos meses, luego de la finalización de la primera etapa del proyecto de saneamiento del arroyo. Desde entonces, asegura, las intervenciones avanzaron con maquinaria pesada y movimientos de suelo constantes.
La obra es impulsada por el Ministerio de Infraestructura porteño y está a cargo de la empresa Centro Construcciones S.A., adjudicataria de un contrato que ronda los 12.986 millones de pesos. El emprendimiento comprende tareas en los ramales Zuviría y Martí II, en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de mejorar el escurrimiento pluvial y mitigar anegamientos históricos en el barrio.
Sin embargo, vecinos sostienen que en los últimos días percibieron ruidos inusuales que superaban la actividad habitual del obrador. Poco después, una porción de la vereda externa al perímetro de trabajo se desplomó varios metros, generando un cráter visible y el cierre casi total de la cuadra. “Abrieron la cloaca, la vaciaron y están desagotando hacia el arroyo. Hace un tiempo nos dijeron que hubo un error de cálculo y que la obra se iba a extender cuatro o cinco meses más. Este lunes amanecimos con el pozo frente a casa”, describió Amorín.
Tras el derrumbe, los responsables técnicos dispusieron reubicar las vallas de seguridad, acercándolas aún más a las entradas de las viviendas. Dentro del nuevo perímetro quedó un poste que concentra tendidos eléctricos y de telecomunicaciones, lo que incrementa la inquietud por eventuales afectaciones de servicios.
Los frentistas afirman haber realizado llamados a distintas dependencias, incluida Defensa Civil, sin obtener respuestas concretas. En la Comuna señalan que estos episodios suelen derivar en reclamos colectivos ante la falta de controles e inspecciones adecuadas. En ese sentido, apuntan a la responsabilidad de la Agencia Gubernamental de Control, organismo encargado de fiscalizar obras y condiciones de seguridad en el ámbito porteño.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste entre quienes viven en la zona. Temen que el terreno continúe cediendo y que el daño estructural se agrave. La obra, concebida para prevenir inundaciones, hoy es motivo de preocupación diaria para una cuadra que exige respuestas y garantías de seguridad.

