PFA desarma red de cuevas cambiarias ilegales en Liniers y Pilar: incautan más de 180 millones en divisas

La Policía Federal Argentina (PFA) dio un golpe clave contra el mercado negro de divisas al desmantelar una banda que manejaba operaciones millonarias sin control legal. Los allanamientos en Liniers, barrio porteño icónico, y en locales de un shopping en Pilar dejaron un botín impresionante: más de 180 millones de pesos, unos 115.000 dólares, 75.170 euros y 39.856 reales brasileños, junto con computadoras y papeles comprometedores.

Todo arrancó con una pesquisa minuciosa del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA, enfocado en delitos fiscales. Usando inteligencia de campo, vigilancia callejera y patrullajes digitales, los agentes mapearon los movimientos de la organización. Los focos estaban en un departamento de Liniers, punto neurálgico para transacciones rápidas, y dos negocios en Pilar que servían de vidriera para disimular el lavado de dinero.

Estos “arbolitos” modernos no se limitaban a cambiar pesos por dólares: facilitaban envíos al exterior, cobraban cheques dudosos y hasta ofrecían paquetes para turistas que querían esquivar el cepo cambiario oficial. La Justicia intervino con mano firme. El juez Rafael Caputo, del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 7, y su secretaria Hernán Vicente lideraron las órdenes, con aval del Juzgado Federal de Campana, donde opera el doctor Adrián González Charvay y su secretaria Máximo Castrillo.

En los rastrillajes, cayeron cuatro sospechosos: tres hombres y una mujer, todos apuntados como piezas clave de la estructura. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) se hizo cargo de los fondos y equipos decomisados, sellando todo bajo custodia judicial. “Esto frena una operatoria que alimentaba la economía informal y afectaba la estabilidad financiera”, comentaron fuentes policiales cercanas al caso.

La pesquisa sigue abierta para cazar posibles ramificaciones. No es la primera vez que Liniers y Pilar salen en los radares por cuevas: la zona, con su flujo comercial intenso, atrae a estos grupos que lucran con la brecha entre el dólar oficial y el blue. Expertos en economía paralela advierten que operaciones así erosionan la confianza en el sistema y facilitan lavado de activos.