Sol Aulita cuestionó las declaraciones de Clara Muzzio sobre la Educación Sexual Integral
La integrante de la Junta Comunal 9 y miembro de la Comisión de Mujeres, Géneros y Diversidad, Sol Aulita, expresó un fuerte rechazo a las recientes declaraciones de la vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, sobre la Educación Sexual Integral (ESI). La dirigente sostuvo que las afirmaciones de la funcionaria porteña representan un retroceso en materia de derechos y deslegitiman una política pública respaldada por la legislación nacional.
A través de un pronunciamiento público, Aulita manifestó su preocupación por las expresiones atribuidas a Muzzio, quien calificó a la Educación Sexual Integral como una “trampa mortal” y una “ideología siniestra”. Para la comunera, ese tipo de definiciones no solo generan desinformación, sino que también ponen en cuestión una herramienta educativa destinada a garantizar derechos y promover entornos escolares más seguros e inclusivos.
“Como funcionaria, integrante de la Junta Comunal 9 y miembro de la Comisión de Mujeres, Géneros y Diversidad, repudio los aberrantes dichos de la vicejefa de Gobierno porteño”, expresó Aulita al fijar su posición frente a la polémica generada por las declaraciones de la funcionaria del Ejecutivo porteño.
En ese marco, señaló que las palabras de Muzzio contrastan con posiciones públicas que la vicejefa había sostenido en años anteriores, cuando integraba el gabinete de la Ciudad y participaba de actividades vinculadas a la Semana del Orgullo. Según Aulita, ese cambio de postura evidencia una contradicción respecto de políticas que anteriormente contaban con respaldo institucional.
La dirigente de la Comuna 9 sostuvo además que cuestionar la Educación Sexual Integral implica desconocer el marco normativo vigente y minimizar el impacto positivo que la política educativa ha tenido en las escuelas desde su implementación.
En su pronunciamiento, recordó que la ESI constituye una herramienta orientada a brindar información adecuada para cada etapa del desarrollo, promover vínculos basados en el respeto y prevenir distintas formas de violencia y discriminación.
Entre los aspectos que destacó, Aulita mencionó que la Educación Sexual Integral contribuye a fomentar la igualdad de trato, reducir situaciones de bullying vinculadas con la orientación sexual, la identidad de género o la apariencia física y fortalecer el respeto por la diversidad en los ámbitos educativos.
Asimismo, remarcó que la propuesta educativa impulsa el cuidado del propio cuerpo y el respeto hacia los demás, al tiempo que brinda contenidos relacionados con la prevención de embarazos no intencionales en la adolescencia, la prevención del abuso sexual infantil y las infecciones de transmisión sexual mediante información científica y herramientas de cuidado.
Otro de los ejes señalados por la comunera fue la promoción de la autonomía de niños, niñas y adolescentes, entendida como la posibilidad de acceder a información que les permita tomar decisiones responsables sobre su salud y sus vínculos personales, siempre de acuerdo con la edad y el marco previsto por la legislación vigente.
Aulita también advirtió que los discursos que desacreditan la Educación Sexual Integral pueden contribuir a profundizar situaciones de discriminación hacia la comunidad LGBT+, además de generar confusión respecto del contenido real que contempla la ley que regula su enseñanza en los establecimientos educativos.
Finalmente, reafirmó su compromiso con la defensa de esta política pública y aseguró que continuará impulsando acciones en favor de su implementación. “Como juntista voy a seguir defendiendo la Educación Sexual Integral porque los derechos conquistados no se discuten, se garantizan”, afirmó.
Las declaraciones se producen en un contexto de debate sobre distintas políticas educativas en la Ciudad de Buenos Aires, donde diversos sectores políticos y sociales mantienen posiciones contrapuestas respecto de la implementación de contenidos vinculados con la Educación Sexual Integral. Mientras continúa la discusión pública, el tema vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política y educativa, con repercusiones tanto en el ámbito institucional como entre organizaciones vinculadas a los derechos de las mujeres, las diversidades y la comunidad educativa.

