Parque Avellaneda: Comerciantes que intentan sobrevivir a la pandemia
Esta es la historia de uno entre tanto pequeños comerciantes que intentan sobrevivir a la pandemia y a la crisis económica que atraviesa el país y que se agrava debido a la situación generada por el Coronavirus, en este caso es una parrilla ubicada en la calle Mariano Acosta al 1200 del barrio del Parque Avellaneda. Minutouno.com habló con el dueño de una parrilla que, además de aggionarse a la “nueva realidad”, decidió apostar por el país e invertir sus ahorros de años en un nuevo negocio que genere empleo e ingresos. El propietario Alejandro Lezcano, hace once años, que lo lleva adelante, cuenta que estaba sin trabajo y decidió ponerse una parrilla hogareña en la puerta de su casa. Durante seis meses vendió choripanes, hamburguesas y bondiolas en la calle hasta que pudo adaptar su propia vivienda para brindar más servicios y comodidad, gracias a créditos y a su esfuerzo se ampliaron, hasta que el convulsionado 2015, un año electoral muy malo y los siguientes que fueron peores”, el flujo de clientes disminuyó significativamente. “La gente trabajadora es mi clientela, son los primeros eslabones del trabajo y hubo mucha gente con empleo informal que se quedó sin sus changas”, expresa sobre los años del gobierno de Mauricio Macri. Ahora en plena pandemia el dueño de la parrilla de Parque Avellaneda cuenta su experiencia ante la crisis en la gastronomía y apuesta a invertir en un nuevo rubro para generar empleo y sobrevivir, por eso ab rio un nuevo local al lado de la parrilla una peluquería construida con sus ahorros de años. La parrilla sobrevive gracias al delivery y el nuevo negocio está en marcha, cuenta Lezcano que contrataron a dos peluqueros para generar empleo e inauguraron el sábado pasado “confiando en que esto va a mejorar”. Finalmente, Lezcano y su novia a corgo del nuevo emprendimiento afirmaron “Somos gente de trabajo que pone la plata a trabajar”, describe Lezcano. “Las medidas tomadas por el Gobierno nos hace creer y apostar a que la gente va a estar mejor”, asegura y resalta que “los días que se cobran las asignaciones familiares o el IFE son los que más se trabaja porque la gente se compra comida, se da un gustito. Esas medidas macro y microeconómicas nos hacen pensar en que vamos a mejorar. Ya caímos y pensamos en un buen rebrote para cuando pase la pandemia”.

