Archives septiembre 2026

El tango vuelve a bailar en Mataderos

El Cine Teatro El Plata será escenario de dos nuevas jornadas de “Milonga en El Plata”, una propuesta que busca recuperar el espíritu de las tradicionales milongas de barrio. Habrá parejas de exhibición, DJ de milonga, la participación especial de la Orquesta del Plata y artistas invitados. La entrada será gratuita.

El Cine Teatro El Plata, uno de los espacios culturales emblemáticos de Mataderos, volverá a abrir sus puertas al tango con una propuesta que apunta directamente a una de las tradiciones más arraigadas de la identidad porteña. Durante dos viernes de septiembre se realizará “Milonga en El Plata”, un encuentro pensado no solamente para quienes disfrutan del baile, sino también para quienes encuentran en el tango una forma de reunirse, compartir y fortalecer los vínculos que caracterizan a la vida barrial.

La iniciativa tendrá lugar los viernes 18 y 25 de septiembre, a las 19, y contará con entrada gratuita. La coordinación estará a cargo de Poly Pérez, quien estará al frente de una programación que combinará baile, música en vivo y distintas expresiones vinculadas con la cultura del 2×4.

La propuesta parte de una idea sencilla, pero de fuerte contenido cultural: volver a poner al tango en el centro de la escena cotidiana de un barrio que históricamente tuvo una relación estrecha con las expresiones populares. Mataderos, con sus clubes, sus instituciones, sus calles y sus espacios culturales, conserva una identidad propia en la que la música y las actividades comunitarias ocupan un lugar destacado.

En ese marco, “Milonga en El Plata” busca recuperar la mística de aquellas reuniones en las que el tango era mucho más que un espectáculo. La milonga era —y continúa siendo— un lugar de encuentro, donde vecinos y visitantes comparten una pista, conversan, escuchan música y construyen vínculos alrededor de una expresión cultural que forma parte de la historia de Buenos Aires.

La propuesta presentada por el Cine Teatro El Plata pone el acento precisamente en esa dimensión social. La milonga aparece como un espacio donde el sentido de pertenencia y la sociabilidad barrial se encuentran en cada pareja y en cada tanda. No se trata únicamente de observar a quienes bailan, sino de recuperar una experiencia colectiva que durante décadas tuvo una presencia central en distintos barrios porteños.

El tango, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, tiene una relación particular con los barrios de Buenos Aires. Nació y creció ligado a los espacios populares, a los clubes, cafés, patios y salones donde las personas se encontraban para escuchar música y bailar. La milonga fue uno de los ámbitos privilegiados para esa transmisión cultural, y propuestas como la que ahora presenta El Plata buscan mantener viva esa tradición.

Durante las jornadas habrá parejas de exhibición, que tendrán a su cargo distintos momentos de baile para el público. También se contará con la presencia de un DJ de milonga, encargado de acompañar la actividad y sostener el clima característico de estos encuentros.

Uno de los atractivos principales será además la participación especial de la Orquesta del Plata, junto con artistas invitados. La presencia de músicos en vivo permitirá sumar otra dimensión a la propuesta y recuperar una característica fundamental de las milongas tradicionales: la convivencia entre quienes bailan y quienes hacen posible la música que acompaña cada movimiento.

La elección del Cine Teatro El Plata como escenario tampoco resulta menor. El histórico espacio de Avenida Juan Bautista Alberdi 5765 forma parte del patrimonio cultural de Mataderos y en los últimos años recuperó protagonismo como sede de distintas propuestas artísticas. Cine, teatro, música y actividades comunitarias encuentran allí un lugar de referencia para los vecinos de la zona.

La realización de una milonga en este espacio supone, de esta manera, llevar una tradición profundamente porteña a un ámbito cultural del propio barrio, generando un cruce entre la historia del tango y la recuperación de un teatro que tiene una fuerte identificación con Mataderos.

La actividad está pensada para públicos diversos. Los habitués de las milongas podrán encontrarse nuevamente con la pista y la música, mientras que quienes nunca participaron de una podrán acercarse para conocer de cerca una de las expresiones culturales más reconocibles de la ciudad.

El carácter gratuito de las funciones también apunta a ampliar la convocatoria. No será necesario pagar una entrada para formar parte de la propuesta, una decisión que favorece el acceso de vecinos de distintas edades y permite que el teatro se convierta durante esas noches en un punto de encuentro abierto para la comunidad.

La programación se desarrollará en dos fechas, lo que permitirá que la propuesta tenga continuidad y que quienes no puedan acercarse a la primera jornada tengan una nueva oportunidad el viernes siguiente. En ambos casos, el comienzo está previsto para las 19 horas.

Con parejas de exhibición, música, artistas invitados y la participación de la Orquesta del Plata, “Milonga en El Plata” propone que el tango vuelva a ocupar un lugar central en Mataderos, no como una pieza de museo ni como una tradición distante, sino como una práctica viva capaz de reunir a distintas generaciones.

En tiempos en los que muchas actividades culturales buscan recuperar los espacios de encuentro presencial, una milonga puede funcionar también como una forma de reconstruir comunidad. Una pista, una orquesta, una pareja bailando y un público compartiendo la misma música alcanzan para recrear una escena que forma parte de la memoria porteña.

Así, el viernes 18 y el viernes 25 de septiembre, el Cine Teatro El Plata volverá a vestirse de tango. La cita será a las 19, con entrada gratuita, en Avenida Juan Bautista Alberdi 5765. Una invitación a escuchar, bailar y reencontrarse con esa tradición que, en los barrios porteños, todavía conserva intacta buena parte de su mística.

Parque Avellaneda celebra las Danzas Circulares

El Espacio Cultural Chacra de los Remedios será escenario del 25° Encuentro de los Encuentros de Danzas Circulares, una propuesta que reúne música, baile y tradiciones de distintas comunidades. La jornada se realizará el sábado 12 y tendrá actividades durante toda la tarde, con entrada abierta para quienes quieran acercarse a compartir una experiencia colectiva.

Parque Avellaneda volverá a convertirse en un punto de encuentro para la cultura comunitaria con una nueva edición del Encuentro de los Encuentros de Danzas Circulares, una iniciativa que lleva décadas vinculada con la vida cultural del barrio y que este año alcanzará su 25° edición. La actividad se desarrollará en el Espacio Cultural Chacra de los Remedios, ubicado en la intersección de Avenida Directorio y Lacarra, con una programación que combinará danzas circulares, música y expresiones tradicionales de distintas comunidades.

La historia de esta propuesta se remonta a 1999, cuando comenzó el proyecto Danzas Circulares Espacio Branda, concebido como un actor cultural dentro de Parque Avellaneda. Desde entonces, el espacio fue construyendo una trayectoria vinculada con la difusión de expresiones culturales y, especialmente, con una forma de entender la danza como una actividad compartida, abierta y alejada de la competencia.

El primer Encuentro de los Encuentros tuvo lugar en septiembre de 2002 y contó en aquella oportunidad con el auspicio de la Dirección General de Derechos Humanos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de la Subsecretaría de Turismo porteña. La iniciativa volvió a realizarse entre 2003 y 2006 y, con el paso de los años, fue incorporando la participación de diferentes grupos representativos de colectividades y comunidades.

Ese recorrido permitió que el encuentro se transformara también en una manera de acercarse a las raíces culturales de distintas regiones del mundo. Las danzas y músicas de las comunidades son, en buena medida, la fuente de la que se nutre esta práctica, que toma esas expresiones tradicionales y las convierte en una experiencia colectiva en la que los participantes pueden bailar, aprender y compartir sin necesidad de contar con experiencia previa.

El espíritu de las Danzas Circulares del Mundo se encuentra precisamente en esa posibilidad de participar todos juntos. No se trata de una competencia ni de una actividad destinada exclusivamente a bailarines. La propuesta apunta a que personas de distintas edades puedan integrarse a través del movimiento, siguiendo ritmos y coreografías sencillas y encontrando en el grupo un espacio de acompañamiento.

En ese sentido, uno de los principales objetivos es recuperar el sentido social de bailar. La ronda funciona como un punto de encuentro en el que cada participante forma parte de un conjunto, sin que las diferencias de edad, experiencia o condición se conviertan en un obstáculo. La actividad propone disfrutar del baile, aprender junto a otros y desarrollar confianza en el grupo como soporte.

La nueva edición buscará recuperar ese espíritu de encuentro y celebración. A lo largo de la tarde habrá distintos momentos destinados a las danzas circulares, intercalados con presentaciones musicales y culturales que aportarán variedad a la jornada.

El programa previsto para el sábado 12 comenzará a las 15 horas con Danzas Circulares. A las 16.30 será el turno de Taikoi Daiko, con una presentación de percusión japonesa, una expresión musical caracterizada por la presencia de los tambores tradicionales de Japón. A las 17 volverán las Danzas Circulares, mientras que a las 17.30 se presentará Valle Miñor.

La programación continuará a las 18.30 con una nueva instancia de Danzas Circulares, cerrando una jornada pensada para sostener durante varias horas el intercambio entre música, movimiento y participación comunitaria.

La elección del Parque Avellaneda como escenario tampoco es casual. El barrio cuenta con una extensa tradición de actividades culturales y comunitarias desarrolladas en espacios públicos y centros culturales, donde las propuestas artísticas funcionan como lugares de encuentro entre vecinos. En ese marco, la Chacra de los Remedios vuelve a ofrecer su espacio para una actividad que combina patrimonio cultural, participación y recreación.

A 25 encuentros de aquella primera experiencia, la celebración representa también una oportunidad para mirar el camino recorrido. Las Danzas Circulares encontraron en Parque Avellaneda un espacio para crecer y sostener una propuesta que pone en primer plano el encuentro con otros, recuperando músicas y tradiciones de diferentes pueblos y transformándolas en una experiencia accesible para todos.

La convocatoria del sábado invita así a vecinos, familias y personas interesadas en conocer esta modalidad a acercarse y participar. No hace falta pensar la jornada únicamente como un espectáculo para observar: el sentido de la propuesta está en formar parte de la ronda, seguir los movimientos y compartir el momento con quienes se acerquen.

Con música, percusión, expresiones de colectividades y varias instancias de baile, el 25° Encuentro de los Encuentros se presenta como una celebración de la cultura compartida, pero también como una reivindicación de los espacios donde la comunidad puede reunirse, conocerse y disfrutar de una actividad sin competencia.

La cita será en el Espacio Cultural Chacra de los Remedios, Avenida Directorio y Lacarra, Parque Avellaneda, durante la tarde del sábado 12. Una nueva oportunidad para que la ronda vuelva a reunir a distintas generaciones y para que una experiencia nacida hace más de dos décadas continúe formando parte de la agenda cultural del barrio.

Dos detenidos por un intento de robo en Liniers

La Policía detuvo a dos hombres de 36 años que, según la investigación, intentaban forzar la persiana de una vivienda ubicada en José León Suárez y Tapalqué. Los sospechosos fueron encontrados con herramientas y elementos que podrían haber sido utilizados para ingresar a domicilios. La causa quedó en manos de la Justicia.

Dos hombres fueron detenidos durante la noche del viernes 4 de septiembre cuando, de acuerdo con la información policial, intentaban ingresar a una vivienda ubicada en la zona de José León Suárez y Tapalqué, en el barrio de Liniers. El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría Comunal 9, quienes se encontraban recorriendo el sector y detectaron movimientos que consideraron sospechosos.

El episodio ocurrió pocos minutos antes de la medianoche. Los agentes circulaban por Saladillo, entre Tapalqué y Bragado, cuando observaron a dos hombres que caminaban en medio de la oscuridad y que, según el parte del procedimiento, prestaban especial atención a las viviendas de la cuadra.

La actitud de los individuos llamó la atención de los investigadores. Al advertir la presencia del vehículo policial, que se desplazaba sin identificación visible, ambos cruzaron la calle y cambiaron el sentido de su marcha, intentando alejarse de la zona. Los efectivos decidieron continuar con la observación y dieron la vuelta a la manzana para verificar hacia dónde se dirigían.

Pocos minutos después volvieron a encontrarse con los dos hombres en la esquina de Tapalqué y José León Suárez. Esta vez, la situación era diferente: los sospechosos se encontraban junto a una vivienda y, siempre de acuerdo con la versión aportada por los investigadores, intentaban levantar por la fuerza la cortina de enrollar de una de las ventanas.

Ante esa situación, el personal policial activó las balizas y las sirenas del móvil. La reacción de los dos hombres fue inmediata. Al advertir que los efectivos descendían del vehículo para intervenir, intentaron escapar corriendo, aunque la maniobra duró pocos metros. Los agentes lograron interceptarlos y procedieron a identificarlos y demorarlos.

Los dos sospechosos tenían 36 años. Durante la requisa realizada posteriormente, los investigadores encontraron entre sus pertenencias distintos elementos que despertaron la atención del personal policial. Según se informó, llevaban un juego de llaves enceradas, pinzas, alicates, destornilladores de precisión y llaves de fuerza, además de precintos con forma de esposas.

La presencia de ese conjunto de herramientas fue incorporada a la investigación como parte de los elementos secuestrados durante el procedimiento. Para los investigadores, su hallazgo junto con la situación en la que fueron encontrados los sospechosos constituye un dato relevante para determinar cuál era el objetivo de ambos hombres en el lugar.

Una vez concretadas las detenciones, los efectivos intentaron localizar a los propietarios de la vivienda que habría sido el objetivo del ingreso. Sin embargo, nadie respondió al llamado de los agentes, por lo que no pudieron tomar contacto en ese momento con los moradores del domicilio.

El procedimiento se produjo luego de que vecinos de la zona manifestaran su preocupación por la presencia de personas desconocidas que, durante las horas de la noche, recorrían las calles y observaban las viviendas. Esos avisos contribuyeron a reforzar la atención policial sobre el sector y forman parte del contexto en el que se desarrolló la intervención.

La situación volvió a poner en el centro de la escena una preocupación frecuente entre los habitantes de los barrios residenciales: la presencia de personas que recorren las calles durante la noche y observan accesos y viviendas. En este caso, la intervención de los investigadores permitió detener a los dos hombres antes de que pudieran concretar el presunto ingreso al domicilio.

Tras el procedimiento tomó intervención el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 41, Secretaría N° 112, a cargo del doctor Horacio Álvarez. La Justicia dispuso la detención de ambos involucrados y el secuestro de los elementos encontrados durante la requisa.

La causa fue caratulada como “intento de robo en ausencia de moradores” y continuará ahora con las actuaciones judiciales correspondientes. Uno de los detenidos es de nacionalidad chilena y el otro argentino, según informaron fuentes vinculadas al procedimiento.

El caso quedó así bajo investigación judicial para establecer con precisión las circunstancias del episodio y determinar el destino que tenían los elementos secuestrados. Mientras tanto, los dos hombres permanecen a disposición de la Justicia.

La rápida intervención de los efectivos evitó que la situación pasara de un presunto intento de ingreso a un robo consumado. El hecho, ocurrido en plena noche y en una zona de viviendas, volvió a poner de relieve la importancia de los llamados de los vecinos y de la presencia preventiva de los equipos policiales, especialmente en horarios en los que el movimiento habitual del barrio disminuye y aumenta la vulnerabilidad de los domicilios sin moradores.

Los Perales recupera su memoria

En el marco de los 77 años de la fundación del barrio, este miércoles se realizará en Mataderos la restitución de la placa fundacional de Los Perales y se descubrirá otra en homenaje al doctor Emilio Siri, intendente porteño durante aquellos años. El acto contará con la participación de la historiadora Rosa Aboy, especialista en las políticas habitacionales impulsadas entre 1945 y 1955.

El barrio Los Perales, uno de los conjuntos habitacionales que forman parte de la historia social y urbana de Mataderos, se prepara para conmemorar sus 77 años con un acto que tendrá como eje la recuperación de su patrimonio y de la memoria de sus primeros tiempos. Este miércoles 9 de septiembre, a las 17, en el mástil de la Plaza Eleodoro Marenco, se llevará adelante la restitución de la placa fundacional del barrio y se colocará una segunda placa en homenaje al doctor Emilio Siri, quien se desempeñaba como intendente de la Ciudad de Buenos Aires en aquella etapa.

La convocatoria tiene un significado que excede la recuperación de dos elementos materiales. Se trata, fundamentalmente, de volver a poner en primer plano parte de la historia de un barrio construido bajo una concepción de vivienda popular que marcó buena parte de las políticas públicas de mediados del siglo XX.

Los Perales fue fundado en 1949, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, como parte de una política destinada a ampliar el acceso de los sectores trabajadores a una vivienda digna. Con el paso de las décadas, el conjunto habitacional se convirtió en una referencia de Mataderos y en uno de los testimonios urbanos de aquel período, cuando la construcción de viviendas formaba parte de una agenda estatal vinculada con las condiciones de vida de amplios sectores de la población.

La restitución de la placa fundacional busca recuperar precisamente esa dimensión histórica. Una placa no es solamente un objeto colocado en un espacio público: también funciona como testimonio de una época, de una decisión política y de una comunidad que comenzó a formarse alrededor de un proyecto habitacional determinado.

El acto incluirá además un reconocimiento al doctor Emilio Siri, cuya figura quedó vinculada a la administración de la Ciudad en los años en que se desarrollaban distintas iniciativas de infraestructura y vivienda. La colocación de una placa en su homenaje apunta a incorporar su nombre a la memoria colectiva del barrio y a reconstruir el contexto político y social en el que Los Perales fue creado.

Uno de los puntos destacados de la jornada será la participación de Rosa Aboy, arquitecta, doctora en Historia Moderna y profesora investigadora de la Universidad de Buenos Aires. Aboy es autora del libro Vivienda para el pueblo, una investigación que aborda las obras y las políticas habitacionales desarrolladas entre 1945 y 1955.

Su presencia permitirá aportar una mirada histórica sobre el proceso que acompañó la construcción de Los Perales y sobre el lugar que ocuparon los proyectos de vivienda dentro de las transformaciones urbanas de aquellos años. Su trabajo académico estudia precisamente el vínculo entre arquitectura, vivienda, políticas públicas y vida cotidiana, aspectos que resultan centrales para comprender el origen de este barrio de Mataderos.

La celebración de los 77 años de Los Perales se convierte así en una oportunidad para mirar hacia atrás, pero también para reflexionar sobre el significado que conserva el barrio en el presente. Quienes viven allí no solamente habitan un conjunto de viviendas: forman parte de una historia que se inició hace más de siete décadas y que atravesó distintas etapas políticas, económicas y sociales del país.

La recuperación del patrimonio barrial adquiere especial relevancia cuando se trata de espacios que forman parte de la identidad cotidiana de una comunidad. En Los Perales, calles, viviendas, plazas y lugares de encuentro constituyen una trama que fue construyéndose con el paso de las generaciones. Recuperar una placa fundacional supone, en ese sentido, restablecer un vínculo visible entre aquel momento de creación y los vecinos que hoy mantienen vivo el barrio.

El lugar elegido para la ceremonia tampoco es menor. El mástil de la Plaza Eleodoro Marenco constituye un espacio reconocible para la comunidad y permitirá que la actividad tenga carácter abierto y público. Allí se encontrarán vecinos, referentes barriales e invitados para compartir un momento destinado a recuperar nombres, acontecimientos y recuerdos que forman parte de la identidad de Los Perales.

La fecha también permite poner en discusión el valor de las políticas públicas de vivienda que marcaron una parte significativa de la historia de Buenos Aires. En un contexto en el que el acceso a una vivienda continúa siendo una preocupación para numerosas familias, la historia de Los Perales ofrece una referencia concreta sobre el impacto que puede tener una política habitacional sostenida y orientada a sectores populares.

A 77 años de su fundación, el barrio conserva las huellas de aquel proyecto. Sus habitantes y sus organizaciones comunitarias son quienes, con el paso del tiempo, fueron incorporando nuevas historias a una identidad que comenzó a construirse en 1949.

El acto de este miércoles será, por lo tanto, una celebración y al mismo tiempo un ejercicio de memoria. Restituir la placa fundacional significa recuperar una parte del relato que dio origen al barrio; homenajear a Emilio Siri supone reconocer a uno de los protagonistas institucionales de aquella etapa; y convocar a una especialista como Rosa Aboy permite vincular esa memoria vecinal con la investigación histórica.

Los Perales volverá así a encontrarse con su propia historia en el corazón de Mataderos, en una ceremonia que busca que el paso del tiempo no borre las huellas de su fundación y que las nuevas generaciones puedan conocer el significado que tuvo aquel proyecto de vivienda para el pueblo.

Mraida y Mosquera Fantoni, con vecinos en Mataderos

El presidente de la Comuna 9, Maximiliano Mosquera Fantoni, participó en Mataderos de un encuentro junto al ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, Gabriel Mraida, y vecinos de la zona. La reunión estuvo centrada en las principales preocupaciones sociales del barrio y en la necesidad de fortalecer las respuestas para quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.

La situación social y las demandas de los vecinos ocuparon el centro de una reunión realizada en Mataderos, de la que participaron el presidente de la Comuna 9, Maximiliano Mosquera Fantoni, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, Gabriel Mraida, y habitantes de la zona.

El encuentro tuvo como propósito generar un espacio de diálogo directo para conocer las inquietudes que atraviesan a los vecinos y recoger propuestas vinculadas con las distintas problemáticas sociales que se presentan en el territorio. La reunión se desarrolló con una mirada puesta especialmente en aquellas situaciones que requieren acompañamiento por parte del Estado y una articulación permanente entre las autoridades y la comunidad.

Durante la jornada, los temas sociales ocuparon un lugar central en la agenda, con especial atención a las políticas de inclusión y a la asistencia de las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Entre las cuestiones abordadas se destacó la problemática de las personas en situación de calle y la necesidad de avanzar hacia respuestas que contemplen no solamente la emergencia, sino también un acompañamiento integral.

La presencia de funcionarios del área de Desarrollo Humano y Hábitat junto a las autoridades comunales permitió trasladar al ámbito de la gestión algunas de las preocupaciones que los vecinos expresan cotidianamente. En ese sentido, el intercambio buscó poner en común experiencias y propuestas para mejorar las herramientas disponibles frente a situaciones sociales complejas.

La problemática de la calle constituye uno de los desafíos que demanda una intervención sostenida, particularmente cuando las personas atraviesan condiciones de extrema vulnerabilidad y necesitan acceder a distintos servicios y dispositivos de asistencia. El abordaje integral implica considerar las circunstancias particulares de cada caso y procurar que la intervención estatal no quede limitada a una respuesta momentánea.

Para las autoridades participantes, este tipo de encuentros también representa una oportunidad para conocer de primera mano las dificultades que se presentan en los barrios. La mirada de quienes viven diariamente en Mataderos permite incorporar una perspectiva territorial que resulta difícil de obtener exclusivamente desde las oficinas administrativas.

En ese marco, el diálogo con los vecinos aparece como una herramienta para identificar prioridades y pensar nuevas alternativas de gestión. Las demandas pueden variar según cada zona y, por ese motivo, el contacto directo con la comunidad constituye un elemento relevante a la hora de definir políticas públicas y establecer mecanismos de acompañamiento.

La reunión también permitió plantear la importancia de continuar trabajando de manera articulada entre la Comuna 9 y las distintas áreas del Gobierno de la Ciudad. Las problemáticas sociales, por su propia complejidad, requieren en muchos casos la intervención de diferentes organismos y una coordinación que permita evitar respuestas fragmentadas.

Mataderos, como parte de la Comuna 9, cuenta con una dinámica barrial propia y con organizaciones, instituciones y vecinos que participan activamente de la vida comunitaria. En ese contexto, la participación de los habitantes en las conversaciones sobre las políticas públicas constituye un componente fundamental para conocer las necesidades concretas del territorio.

El encuentro entre Mosquera Fantoni, Mraida y los vecinos se inscribió así en una búsqueda de mayor cercanía entre la gestión y la comunidad. Escuchar las preocupaciones, recibir propuestas y analizar posibles respuestas forma parte de un proceso que apunta a mejorar la intervención pública en los barrios.

Desde la perspectiva planteada durante la reunión, la construcción de una Ciudad más inclusiva requiere prestar especial atención a quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad. Esto supone fortalecer las políticas sociales y, al mismo tiempo, generar canales que permitan detectar las situaciones antes de que se profundicen.

La participación vecinal fue, en definitiva, uno de los aspectos destacados de la jornada. Las autoridades remarcaron el valor de las opiniones y experiencias aportadas por quienes conocen de cerca la realidad cotidiana del barrio. El objetivo es que ese intercambio pueda traducirse en nuevas iniciativas y en una mejor respuesta frente a las necesidades existentes.

La actividad dejó planteada la importancia de mantener abiertos estos espacios de diálogo en la Comuna 9, especialmente cuando se trata de cuestiones que afectan directamente la calidad de vida y las condiciones de integración social. Para los vecinos, contar con funcionarios y autoridades comunales dispuestos a escuchar constituye también una instancia para hacer visibles problemas que forman parte de la vida cotidiana del barrio.

En ese sentido, el encuentro en Mataderos buscó combinar escucha, participación y gestión, con la mirada puesta en mejorar las políticas destinadas a quienes más necesitan acompañamiento. La continuidad de estos espacios será clave para que las inquietudes expresadas puedan transformarse en respuestas concretas y sostenidas en el territorio.

Cardumen: movimiento e improvisación en Parque Avellaneda

Una propuesta de entrenamiento e improvisación al aire libre invita a explorar el movimiento colectivo, la escucha y la creatividad en un espacio emblemático de Parque Avellaneda. La actividad, coordinada por la profesora Mariana García Guerreiro, será gratuita y estará abierta a la comunidad.

El Parque Avellaneda será escenario de una nueva propuesta vinculada con las artes del movimiento y la experimentación corporal. Se trata de Cardumen, un entrenamiento e instancia de improvisación al aire libre que propone trabajar sobre la escucha, la relación con el entorno y las posibilidades creativas que surgen del movimiento grupal.

La iniciativa estará coordinada por la profesora Mariana García Guerreiro y se desarrollará durante seis encuentros, entre el miércoles 7 de octubre y el miércoles 11 de noviembre, de 10.30 a 12.30. Las actividades tendrán lugar en el Camarín del Tambo, dentro del Parque Avellaneda, y estarán destinadas a integrantes de la comunidad interesados en acercarse a una experiencia que combina herramientas de la danza, la voz y la improvisación.

El entrenamiento parte de una idea sencilla, pero de particular importancia para el trabajo colectivo: ampliar la capacidad de escucha y profundizar las relaciones entre quienes participan, el espacio que habitan y aquello que aparece durante la improvisación. Para ello se utilizará una serie de reglas simples de desplazamiento en grupo que permitirán investigar una premisa tomada de Lola Banfi: “dejarse llevar llevando”.

La propuesta apunta, de este modo, a correrse de las formas habituales de movimiento y de relación con el propio cuerpo. El objetivo será permanecer atentos a lo que sucede en cada momento, registrar los estímulos del entorno y responder desde el movimiento, sin perder de vista la presencia de los demás participantes.

Según la descripción de la actividad, Cardumen sucede “en red”, buscando poner en primer plano aquellas relaciones que condicionan y, al mismo tiempo, posibilitan el movimiento colectivo. La experiencia incorpora una dimensión lúdica y sensible, en la que la expresión individual no queda separada de la construcción grupal.

Uno de los aspectos centrales será precisamente esa búsqueda de un cuerpo en estado expandido, capaz de relacionarse con un espacio abierto desde una perspectiva diferente de la cotidiana. La propuesta no se limita a una práctica física, sino que procura generar un ámbito de exploración en el que la atención, la percepción y la creatividad tengan un papel determinante.

Durante los encuentros se trabajará con elementos provenientes de la danza, la voz cantada y la voz hablada, utilizando el espacio exterior como parte activa de la experiencia. La intención es que el terreno, los sonidos, los desplazamientos y la presencia de otras personas formen parte del proceso creativo.

La actividad tendrá un cupo máximo de 15 participantes y será sin cargo. En caso de que la cantidad de inscriptos supere las vacantes disponibles, se realizará un sorteo. Como colaboración para la cooperadora se propone un bono sugerido de $10.000, aunque la participación en el entrenamiento no tiene costo.

Desde la organización también se advierte que se trata de una actividad física que se desarrollará sobre terreno irregular, por lo que quienes participen deberán contemplar las características propias de una experiencia al aire libre. En caso de condiciones meteorológicas adversas, los encuentros podrán suspenderse o reformularse de acuerdo con las circunstancias.

Para participar será necesario completar los datos solicitados por la organización, entre ellos nombre y apellido, DNI y título secundario o certificado de título en trámite. La inscripción permanecerá abierta mediante formulario web hasta el miércoles 30 de septiembre a las 12 horas.

La propuesta se suma a las distintas actividades culturales, educativas y comunitarias que tienen al Parque Avellaneda como espacio de encuentro. En este caso, el objetivo pasa por recuperar el vínculo con el cuerpo y con los otros desde una práctica artística que pone el acento en la atención, la improvisación y la capacidad de responder colectivamente a lo que ocurre en el momento.

Más que aprender una secuencia determinada de movimientos, Cardumen propone investigar cómo moverse con otros, cómo escuchar y cómo intervenir sin perder la conexión con el conjunto. Una experiencia que encuentra en el espacio abierto un ámbito propicio para abandonar, aunque sea por unas horas, las formas habituales de desplazarse y relacionarse, y dar lugar a una experiencia corporal basada en la percepción y la creación compartida.

Las consultas pueden realizarse por correo electrónico a emad.seminariosyproyectos@gmail.com. La inscripción se realiza a través del formulario dispuesto por la organización.

Chicago volvió a ganar y tomó aire

Nueva Chicago derrotó 1-0 a Quilmes en Mataderos y puso fin a una racha de cinco derrotas consecutivas. Thiago Ocampo marcó el único gol de la noche. El partido terminó envuelto en polémica por dos decisiones del árbitro Juan Pafundi que perjudicaron al conjunto visitante, incluida la anulación de un gol en el último minuto de descuento.

Nueva Chicago consiguió algo más que tres puntos en la noche de Mataderos. El equipo verdinegro volvió a ganar después de una extensa seguidilla negativa y logró tomar aire en una campaña que venía complicándose fecha tras fecha. Con un ajustado 1-0 sobre Quilmes, el conjunto dirigido por Gastón Lotitto cortó una racha de cinco derrotas consecutivas, todas ellas sin poder convertir, y consiguió alejarse de los últimos puestos de la Zona B de la Primera Nacional.

El encuentro correspondiente a la fecha 28 tuvo un desarrollo cerrado, con pocas diferencias entre dos equipos que llegaron al estadio República de Mataderos necesitados de una victoria. Tanto Chicago como Quilmes arribaron al partido con 32 puntos y con la obligación de sumar para evitar que la parte baja de la tabla comenzara a convertirse en una amenaza todavía mayor.

La diferencia terminó apareciendo en el primer tiempo. A los 11 minutos, Thiago Ocampo encontró el camino hacia el gol y puso en ventaja al conjunto local. El tanto le permitió a Chicago afrontar el resto del encuentro con la tranquilidad que necesitaba después de una serie de resultados adversos que había generado preocupación entre sus hinchas.

Pero la ventaja mínima obligó al equipo de Mataderos a sostener el resultado hasta el final. Quilmes buscó el empate y tuvo sus oportunidades, aunque no consiguió transformar sus avances en el gol que le permitiera rescatar al menos un punto. El partido se hizo cada vez más tenso y terminó con una serie de acciones que dejaron al árbitro Juan Pafundi en el centro de todas las miradas.

La primera jugada cuestionada ocurrió cuando transcurrían 40 minutos del segundo tiempo. El delantero Bruno Palazzo protagonizó una acción dentro del área sobre Aaron Spetale que, de acuerdo con el relato del encuentro, debió ser sancionada como penal para Quilmes. Pafundi dejó seguir y el conjunto visitante protestó por una decisión que pudo haber modificado el desarrollo de los minutos finales.

Sin embargo, la situación más controvertida llegó prácticamente sobre el cierre. Quilmes consiguió marcar lo que parecía ser el empate, luego de un centro de Agustín Bindella que encontró a Spetale en posición para enviar la pelota al fondo del arco. Los jugadores del equipo visitante festejaron el tanto y todo parecía indicar que el partido terminaría 1-1.

La celebración duró apenas unos segundos. Pafundi decidió anular la conquista al sancionar una supuesta infracción de Spetale sobre el arquero Facundo Masuero. La decisión generó fuertes reclamos de los futbolistas de Quilmes, que entendieron que no había existido falta.

La particularidad de la jugada fue que Masuero terminó en el piso después de un choque con un compañero, situación que dejó todavía más dudas sobre la infracción señalada por el árbitro. Quilmes consideró que el gol había sido legítimo y que la decisión del juez le impidió alcanzar un empate que, por el desarrollo del encuentro, parecía estar al alcance.

El final fue entonces a pura discusión y protesta. Mientras los jugadores visitantes reclamaban por la decisión arbitral, los futbolistas de Chicago defendían una victoria que, más allá de las polémicas, significó un verdadero alivio después de varias semanas de malos resultados.

Para Nueva Chicago, el triunfo tiene un valor especial por el contexto. El equipo llevaba cinco derrotas consecutivas y no había logrado convertir durante esa serie, una situación que había generado preocupación por su ubicación en la tabla. Los tres puntos conseguidos frente a Quilmes le permitieron alcanzar los 35 y subir hasta el decimoquinto puesto de la Zona B.

La victoria también le permitió tomar distancia de los equipos que actualmente ocupan las posiciones de descenso. Chicago consiguió despegarse de Chacarita, que suma 27 unidades, y de Güemes de Santiago del Estero, que acumula 23. Aunque todavía resta un tramo importante del campeonato, el resultado conseguido en Mataderos representa una bocanada de aire para un equipo que necesitaba recuperar confianza.

El panorama es diferente para Quilmes. El Cervecero, que también llegó a este compromiso con 32 puntos, sufrió su tercera derrota consecutiva y quedó nuevamente obligado a reaccionar para evitar que la irregularidad complique sus aspiraciones en el torneo.

Más allá de los números, la derrota dejó un sabor especialmente amargo para el conjunto quilmeño por la forma en que terminó el encuentro. La falta no sancionada dentro del área y, fundamentalmente, el gol anulado en el último minuto de descuento quedaron como las imágenes centrales de una jornada en la que las decisiones arbitrales terminaron teniendo un peso considerable.

Para Chicago, en cambio, el análisis será necesariamente diferente. El equipo necesitaba ganar y lo consiguió. No le sobró nada y tuvo que resistir hasta el último instante, pero finalmente pudo celebrar una victoria que llevaba varias fechas buscando. En un campeonato en el que cada punto puede resultar determinante, el 1-0 ante Quilmes vale tanto por la posición en la tabla como por el golpe anímico que puede significar.

El calendario no da demasiado tiempo para festejos. Nueva Chicago volverá a presentarse este sábado, desde las 15, cuando visite a Colegiales por la 29ª fecha de la Primera Nacional. Será una nueva oportunidad para comprobar si el triunfo ante Quilmes representa un punto de quiebre o simplemente un alivio momentáneo.

Quilmes, por su parte, tendrá la posibilidad de recuperarse ante su público. El Cervecero recibirá el mismo sábado a San Martín de San Juan, desde las 17, con la necesidad de cortar la serie de tres derrotas consecutivas.

Así, la fecha 28 dejó sensaciones contrapuestas. Chicago volvió a sonreír, cortó una racha preocupante y consiguió separarse de la zona de descenso. Quilmes se fue de Mataderos con una nueva derrota y con el enojo por dos decisiones arbitrales que, especialmente en el tramo final, terminaron marcando el partido. En un torneo tan parejo, ambos saben que deberán recuperarse rápidamente.

Indignación en Mataderos por el ataque a una mujer en situación de calle

Tres adolescentes que circulaban en bicicleta habrían rociado con aerosol a una mujer que dormía en la vereda y escaparon entre risas. La víctima sufrió una fuerte crisis nerviosa y debió ser trasladada al Hospital Santojanni, en Liniers. El episodio volvió a poner en el centro de la escena la violencia contra las personas que viven en la calle.

Un episodio de extrema crueldad generó indignación entre vecinos del barrio porteño de Mataderos, luego de que una mujer en situación de calle fuera atacada mientras se encontraba descansando en la vereda. Según la información difundida sobre el hecho, tres adolescentes de entre 12 y 13 años que se desplazaban en bicicleta se acercaron hasta donde estaba la víctima y la rociaron con un aerosol antes de alejarse del lugar.

La mujer, sorprendida mientras dormía, habría quedado profundamente afectada por la agresión. La situación le provocó una fuerte crisis nerviosa, por lo que tuvo que recibir asistencia y posteriormente ser trasladada al Hospital Santojanni, ubicado en el barrio de Liniers, donde fue atendida por profesionales de la salud.

El episodio provocó preocupación y rechazo entre quienes tomaron conocimiento de lo ocurrido. Más allá de las circunstancias particulares que rodearon la agresión, el hecho expone nuevamente la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentran quienes no cuentan con una vivienda y deben pasar las noches en espacios públicos, muchas veces expuestos a las inclemencias del tiempo, la inseguridad y distintos tipos de violencia.

La escena resulta particularmente dolorosa por la condición de la víctima. La mujer se encontraba en una situación de indefensión, descansando en la vía pública, cuando fue sorprendida por un grupo de jóvenes que, de acuerdo con el relato difundido, decidió convertir su vulnerabilidad en motivo de una agresión.

El uso de un aerosol durante el ataque también generó preocupación por las posibles consecuencias que este tipo de sustancia puede ocasionar, especialmente cuando es utilizada contra una persona que se encuentra desprevenida. A esto se suma el impacto psicológico que puede producir una situación de violencia inesperada, particularmente en alguien que ya atraviesa condiciones de vida extremadamente difíciles.

Uno de los aspectos que más indignación generó fue la actitud atribuida a los adolescentes después de la agresión. Según lo informado, los jóvenes escaparon riéndose, una conducta que profundizó el rechazo entre quienes conocieron el episodio. La reacción fue interpretada como una muestra de desprecio frente al sufrimiento de una persona que no se encontraba en condiciones de defenderse.

El caso también abrió interrogantes sobre el modo en que los menores comprenden las consecuencias de sus actos y sobre la responsabilidad de los adultos y de la sociedad frente a hechos de violencia protagonizados por adolescentes. Más allá de las actuaciones que eventualmente correspondan, el episodio plantea la necesidad de abordar desde edades tempranas el respeto por los demás, la empatía y las consecuencias que pueden tener determinadas conductas.

En este sentido, organizaciones sociales y vecinos suelen advertir que las personas en situación de calle no solamente enfrentan la falta de vivienda, sino también una multiplicidad de situaciones de discriminación, hostigamiento y violencia. Dormir en una vereda implica quedar expuesto durante horas a la mirada y al comportamiento de terceros, sin contar con un espacio seguro donde refugiarse.

La agresión ocurrida en Mataderos vuelve a poner de manifiesto esa problemática en un barrio donde conviven realidades sociales muy diferentes. Mientras buena parte de la actividad cotidiana transcurre con normalidad, en distintas calles de la Ciudad hay personas que deben afrontar cada jornada sin las condiciones básicas de seguridad y protección que debería garantizar una sociedad.

La intervención del Hospital Santojanni permitió que la víctima recibiera atención luego de la crisis sufrida. El centro de salud de Liniers se convirtió así en el lugar donde pudo ser asistida tras una situación que, según la información conocida, no solo tuvo consecuencias inmediatas sobre su estado emocional, sino que también pudo dejar secuelas vinculadas con el temor y la inseguridad.

El episodio deja, además, una discusión que excede a sus protagonistas. La violencia contra una persona en situación de calle no puede ser naturalizada como una simple travesura ni quedar reducida a una anécdota del barrio. La condición de vulnerabilidad de la víctima vuelve todavía más grave cualquier conducta destinada a humillarla, intimidarla o provocarle daño.

Mientras se aguardan mayores precisiones sobre lo ocurrido y las eventuales actuaciones que correspondan, el ataque ya generó un fuerte repudio. En Mataderos, la agresión volvió a instalar una pregunta incómoda pero necesaria: qué está ocurriendo cuando la vulnerabilidad de una persona puede transformarse en entretenimiento para otros.

La mujer que fue atacada necesitó asistencia médica después de una agresión que, según lo informado, comenzó mientras dormía en la calle. El caso representa una situación que difícilmente pueda ser considerada menor. Detrás de la escena hay una persona que sufrió miedo, angustia y una crisis nerviosa, y que además atraviesa una situación de extrema precariedad.

El repudio expresado por quienes conocieron el episodio apunta precisamente a evitar que hechos de estas características sean naturalizados. La violencia, cualquiera sea la edad de quienes la ejercen, deja consecuencias. Y cuando la víctima es una persona que ya se encuentra en una posición de absoluta vulnerabilidad, la responsabilidad de la comunidad debería ser todavía mayor: proteger, asistir y no mirar hacia otro lado.

La Ciudad forma a sus primeros agentes penitenciarios

Los primeros 120 aspirantes comenzaron su capacitación en el Instituto Superior de Seguridad Pública de Parque Avellaneda. Integrarán el nuevo Servicio Penitenciario y de Reintegración Social de la Ciudad y estarán a cargo de la custodia de detenidos alojados en las alcaidías porteñas.

La Ciudad de Buenos Aires dio un nuevo paso en la puesta en marcha de su propio sistema penitenciario con el inicio de la formación de los primeros 120 aspirantes a agentes penitenciarios. Los jóvenes comenzaron las clases en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), ubicado en el barrio de Parque Avellaneda, donde también reciben instrucción los futuros integrantes de la Policía de la Ciudad y del Cuerpo de Bomberos.

La incorporación de estos primeros cadetes constituye una nueva etapa para el denominado Servicio Penitenciario y de Reintegración Social de la Ciudad, creado a fines del año pasado con el objetivo de asumir progresivamente la custodia de las personas detenidas que se encuentran alojadas en las alcaidías porteñas. La iniciativa forma parte del esquema integral de seguridad impulsado por la administración de Jorge Macri y se vincula, además, con el proceso de consolidación de la autonomía porteña en materia de seguridad y administración penitenciaria.

Los aspirantes, hombres y mujeres de entre 18 y 29 años, debieron contar con el secundario completo y atravesar las diferentes instancias previstas en el proceso de selección y admisión. A partir del comienzo de la capacitación, tendrán por delante un recorrido académico y práctico diseñado específicamente para las tareas que deberán desarrollar una vez incorporados al nuevo servicio.

La carrera elegida es la Tecnicatura Superior en Seguridad y Tratamiento Penitenciario, una formación que permitirá a los estudiantes egresar inicialmente con el grado de oficial penitenciario y completar posteriormente los estudios necesarios para obtener el título de técnico superior.

El esquema de capacitación contempla un primer año con régimen de internado, durante el cual los cadetes recibirán una preparación intensiva. Una vez finalizada esa primera etapa podrán desempeñarse como oficiales penitenciarios. El segundo año tendrá un régimen diferente, con una jornada de cursada semanal destinada a completar la tecnicatura.

La propuesta académica busca que los futuros agentes no se limiten exclusivamente a las tareas de vigilancia y custodia. El programa incorpora contenidos relacionados con seguridad, prevención y gestión de riesgos, pero también contempla aspectos vinculados con los derechos humanos, la mediación y la resolución de conflictos.

La formación incluye además herramientas para la comunicación y la desescalada de situaciones de tensión, junto con contenidos sobre el uso racional y proporcional de la fuerza. También se aborda la reintegración social y el respeto por la dignidad y los derechos de las personas privadas de la libertad.

El diseño de la carrera apunta, de esta manera, a preparar agentes para desempeñarse en un ámbito particularmente complejo, donde las tareas de seguridad conviven con la necesidad de administrar situaciones de conflicto, preservar la integridad de las personas detenidas y garantizar el cumplimiento de los protocolos establecidos.

El inicio de las clases fue presentado por el Gobierno porteño como un avance significativo dentro de su política de seguridad. Durante el acto realizado en el ISSP, Jorge Macri estuvo acompañado por funcionarios de distintas áreas vinculadas con la seguridad y la Justicia, entre ellos el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; los ministros de Seguridad y de Justicia, Horacio Giménez y Gabino Tapia; los secretarios de Seguridad y de Justicia, Maximiliano Piñeiro y Francisco Quintana, y el fiscal general de la Ciudad, Martín López Zavaleta.

En ese contexto, el jefe de Gobierno destacó la creación de la nueva fuerza y sostuvo que los agentes tendrán la responsabilidad de custodiar a los detenidos alojados en las dependencias porteñas. Su discurso estuvo marcado por una fuerte reivindicación de la política de ley y orden y por la decisión de avanzar en un sistema propio de seguridad penitenciaria.

Desde el Ejecutivo porteño remarcaron que la creación del servicio permitirá que la Ciudad cuente, por primera vez, con una estructura específicamente destinada a la custodia de personas privadas de la libertad. Hasta ahora, las funciones relacionadas con el alojamiento y la custodia de detenidos se encontraban atravesadas por un esquema institucional en el que intervenían distintas fuerzas y organismos.

El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, señaló que el nuevo servicio busca conformar una fuerza profesional y moderna, dotada de herramientas tecnológicas y respaldada por la formación que brinda el Instituto Superior de Seguridad Pública. La profesionalización de los agentes aparece así como uno de los principales ejes de la nueva estructura penitenciaria.

El desafío será trasladar esa preparación académica a una realidad cotidiana que puede presentar situaciones de alta complejidad. Las alcaidías porteñas reciben personas detenidas a disposición de la Justicia, por lo que quienes trabajen en ellas deberán afrontar tareas que demandan capacitación específica, capacidad de intervención y un estricto cumplimiento de las normas.

La incorporación de contenidos sobre mediación, comunicación y resolución de conflictos busca precisamente dotar a los futuros oficiales de herramientas que permitan prevenir situaciones violentas y actuar de manera adecuada cuando los conflictos no puedan evitarse. A la vez, la inclusión de conceptos relacionados con la reintegración social procura que la nueva fuerza no quede limitada a una función exclusivamente custodial.

El proyecto también representa un nuevo capítulo en el proceso de autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. La administración porteña sostiene que disponer de una fuerza penitenciaria propia permitirá asumir responsabilidades que históricamente estuvieron vinculadas con organismos nacionales y avanzar hacia un sistema de seguridad diseñado y administrado desde la jurisdicción porteña.

Los 120 jóvenes que comenzaron ahora su formación serán los primeros integrantes de una estructura que todavía se encuentra en proceso de construcción. Su preparación en Parque Avellaneda marca, por lo tanto, el comienzo de una experiencia inédita para la Ciudad.

Mientras avanza la capacitación, el Gobierno porteño deberá definir y poner en funcionamiento los distintos aspectos operativos del nuevo servicio, desde la asignación de personal hasta los protocolos de actuación y la articulación con las restantes fuerzas de seguridad y con el Poder Judicial.

La formación de los primeros agentes penitenciarios porteños abre así una nueva etapa en el sistema de seguridad de la Ciudad. El objetivo oficial es contar con personal especializado para custodiar a los detenidos, pero también con agentes preparados para intervenir ante conflictos y contribuir a procesos de reintegración social. El resultado de esta primera experiencia será determinante para evaluar el funcionamiento de una fuerza que, por primera vez, tendrá bajo su responsabilidad una tarea penitenciaria propia dentro de la estructura de seguridad porteña.

Castraciones gratuitas en Parque Avellaneda

Este lunes 7 de septiembre se realizará una nueva jornada de castraciones gratuitas para perros y gatos en La Casona de los Olivera, dentro del Parque Avellaneda. La atención será exclusivamente con turno previo y los cupos son limitados. La agenda comenzó a habilitarse el viernes 4 de septiembre a través de un formulario online.

Los vecinos de Parque Avellaneda tienen una nueva oportunidad para acceder a un servicio gratuito destinado al cuidado y la salud de sus animales de compañía. Este lunes 7 de septiembre se llevará adelante un operativo de castraciones gratuitas para perros y gatos en La Casona de los Olivera, uno de los espacios emblemáticos del Parque Avellaneda.

La jornada forma parte de las acciones de atención veterinaria que buscan facilitar el acceso de los vecinos a una práctica que cumple un papel importante tanto en la salud de los animales como en la tenencia responsable. La intervención está destinada a machos y hembras y requiere, como condición indispensable, contar con un turno asignado previamente.

La organización recordó que no se atenderán animales que concurran sin turno, debido a que los cupos disponibles son limitados y la jornada se estructura a partir de una agenda previa. Por ese motivo, quienes estén interesados en acceder al servicio deben completar el procedimiento de inscripción y aguardar la confirmación correspondiente.

La agenda de turnos online se habilitó el viernes 4 de septiembre a las 10. Para solicitar la atención, los vecinos deben ingresar al formulario destinado a las castraciones, seleccionar la opción correspondiente según se trate de un perro o un gato y completar los datos solicitados.

Una vez realizada la inscripción, es necesario esperar la confirmación de la operación. Las indicaciones relacionadas con la intervención serán enviadas por correo electrónico, por lo que se recomienda revisar la casilla informada al momento de completar el formulario y seguir cuidadosamente las instrucciones recibidas.

La castración es una intervención quirúrgica que impide la reproducción de perros y gatos, tanto machos como hembras. Además de contribuir al control responsable de la reproducción, puede colaborar en la prevención de determinadas enfermedades y favorecer mejores condiciones de vida para los animales.

La iniciativa también apunta a acompañar a los vecinos que tienen dificultades para afrontar los costos de una intervención veterinaria en el ámbito privado. Al tratarse de un servicio gratuito, permite que más familias puedan acceder a una práctica vinculada con la salud y el bienestar de sus animales.

Para quienes obtuvieron un turno, existen además una serie de recomendaciones destinadas a facilitar el desarrollo del operativo. Una de las principales es no faltar a la cita y concurrir con puntualidad. La organización solicita especialmente respetar el horario asignado para evitar demoras y permitir que la jornada pueda desarrollarse de acuerdo con la agenda prevista.

En el caso de los perros, deberán ser trasladados con collar, correa y chapita identificatoria. Estos elementos son importantes no solamente para el traslado hasta el lugar del operativo, sino también para garantizar condiciones adecuadas de seguridad durante la permanencia del animal en el espacio de atención.

Los gatos, en tanto, deberán ser llevados en su transportadora correspondiente. La recomendación busca evitar escapes y situaciones de estrés o riesgo durante el traslado y la espera previa a la intervención.

Otro aspecto destacado por los organizadores es que los operativos no se suspenden por lluvia. Por lo tanto, las personas que hayan obtenido un turno deberán concurrir en la fecha y horario establecidos aun cuando las condiciones meteorológicas sean adversas.

La actividad tendrá lugar en La Casona de los Olivera, en el Parque Avellaneda, un espacio que habitualmente concentra distintas propuestas culturales, sociales y comunitarias para los vecinos de la zona. En esta ocasión, el predio será sede de una jornada vinculada específicamente con la salud animal y la tenencia responsable.

El operativo representa también una oportunidad para reforzar la importancia de asumir el cuidado de perros y gatos como una responsabilidad permanente. La atención veterinaria, la identificación, el control reproductivo y las condiciones adecuadas de traslado forman parte de las medidas básicas que permiten mejorar la convivencia entre los animales y la comunidad.

Para quienes todavía no hayan gestionado un turno, el principal requisito es realizar la inscripción correspondiente y verificar si quedan cupos disponibles. La atención será exclusivamente con turno previo, por lo que no resulta conveniente trasladarse hasta el lugar sin contar con una confirmación.

La jornada de este lunes se suma a las distintas acciones que se desarrollan en los barrios porteños para acercar servicios veterinarios gratuitos a los vecinos. En Parque Avellaneda, la propuesta permitirá que perros y gatos puedan acceder a una intervención sin costo, mientras que sus responsables contarán con la posibilidad de recibir las indicaciones necesarias para completar correctamente el proceso.

En tiempos en los que los gastos vinculados con la atención de los animales representan un esfuerzo significativo para muchas familias, este tipo de operativos adquiere una importancia particular. La gratuidad del servicio, la cercanía territorial y la posibilidad de solicitar el turno de manera online facilitan el acceso de los vecinos a una prestación que contribuye al cuidado responsable de sus animales.

La convocatoria, además, pone el acento en un aspecto fundamental: la organización previa. Respetar el turno, llegar a horario y cumplir con las condiciones indicadas permite aprovechar mejor los cupos disponibles y evita demoras innecesarias.

Este lunes 7 de septiembre, La Casona de los Olivera será entonces el punto de encuentro para una nueva jornada de atención veterinaria en Parque Avellaneda. Perros y gatos podrán acceder a castraciones gratuitas, siempre que sus responsables cuenten con un turno previamente confirmado y respeten las indicaciones establecidas para el operativo.