Dellepiane: instalaron una nueva pasarela y hubo un corte total de 24 horas
La autopista estuvo cerrada en ambos sentidos durante el fin de semana largo para montar una estructura peatonal de 25 metros en Parque Avellaneda. La obra forma parte del plan para transformar la traza en una “Autopista Parque”, con un corredor exclusivo para colectivos, nuevas colectoras y un parque lineal de cuatro kilómetros.
La autopista Dellepiane volvió a quedar completamente cerrada durante 24 horas por una de las obras de infraestructura que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante en el suroeste porteño. Desde las 7 del sábado 10 de octubre hasta las 7 del domingo 11, el tránsito estuvo interrumpido en ambos sentidos a la altura de la calle Zinny, en Parque Avellaneda, para instalar una nueva pasarela peatonal destinada a mejorar la conexión entre los barrios de la zona.
El operativo requirió dos grúas de gran porte para levantar vigas de aproximadamente 150 toneladas cada una, una maniobra que obligó a suspender por completo la circulación sobre una de las autopistas más transitadas de la Ciudad, por la que pasan alrededor de 200.000 vehículos por día.
Los trabajos están a cargo de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), la empresa estatal porteña responsable de la administración de las autopistas. La nueva estructura tendrá 25 metros de largo y 4,5 metros de ancho y permitirá que los peatones crucen la Dellepiane por encima de la calzada, en un sector donde la traza constituye una barrera física entre distintas zonas residenciales.
La elección del fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural respondió a una cuestión operativa: aprovechar una jornada con menor circulación vehicular para realizar una intervención que no podía ejecutarse sin interrumpir el tránsito.
Los desvíos y las alternativas para circular
El cierre afectó a los conductores que se desplazaban tanto hacia el centro porteño como en dirección a la provincia de Buenos Aires. En sentido al centro, la interrupción se extendió entre la avenida Argentina y la avenida Lacarra, con desvíos por la colectora sur.
En dirección a la provincia, el tránsito quedó cortado desde el empalme con la autopista 25 de Mayo hasta Piedra Buena. Como alternativas, se recomendaron la autopista Perito Moreno, la avenida General Paz y la autopista Riccheri.
Durante el mismo operativo también estaba prevista la colocación de las vigas correspondientes al acceso de la futura parada Piedra Buena del corredor exclusivo para colectivos, conectada con la pasarela ubicada junto a esa estructura.
La intervención fue el tercer corte total de 24 horas realizado en la Dellepiane en menos de tres meses. El antecedente más reciente se remontaba al 5 de septiembre, cuando la circulación se interrumpió para montar otra pasarela peatonal a la altura de la calle White, en el marco de los trabajos que también involucran al arroyo Cildáñez. Antes, el 25 de julio, se había realizado un operativo similar entre la avenida Argentina y Escalada.
Una autopista que divide barrios
Más allá de las complicaciones temporales para los automovilistas, la instalación de las pasarelas apunta a resolver una dificultad cotidiana para miles de personas que viven, trabajan, estudian o utilizan servicios públicos en las inmediaciones de la autopista.
La Dellepiane atraviesa el suroeste de Buenos Aires y separa sectores de Villa Lugano, Parque Avellaneda y Flores. En ese contexto, los cruces peatonales son una infraestructura esencial para conectar barrios que quedaron divididos por la traza vial.
Según las estimaciones oficiales, la renovación beneficiará a unos 63.000 vecinos y contribuirá a mejorar los desplazamientos de aproximadamente 15.000 usuarios del transporte público.
Desde el Ministerio de Infraestructura porteño sostienen que las nuevas pasarelas serán más anchas, accesibles y elevadas que las anteriores. La mayor altura busca reducir el riesgo de impactos con camiones de gran porte, mientras que la conexión con las futuras paradas de colectivos permitirá integrar los cruces peatonales con el nuevo esquema de transporte.
De acuerdo con el cronograma informado por el Gobierno de la Ciudad, las pasarelas de Piedra Buena y Basualdo ya se encuentran habilitadas. En cambio, las de White y Albariño continúan en obra, mientras que la estructura antigua de Albariño está siendo demolida. El proyecto contempla la construcción de siete pasarelas nuevas a lo largo de la autopista.
El proyecto para convertirla en una “Autopista Parque”
La nueva pasarela forma parte del denominado Masterplan Dellepiane, un proyecto de transformación vial y urbana que busca modificar tanto la circulación vehicular como el uso del espacio que rodea a la autopista.
Uno de sus componentes principales será la construcción de un corredor exclusivo para colectivos en el centro de la traza, separado del resto del tránsito mediante barreras de hormigón. El recorrido se extenderá desde Piedra Buena hasta el Metrobús de la autopista 25 de Mayo y apunta a mejorar la conexión entre el sur porteño y otros puntos de la Ciudad.
El plan también incluye nuevas colectoras, la renovación de rampas y la creación de un parque lineal de cuatro kilómetros a ambos lados de la autopista, con espacios destinados a actividades deportivas y ciclovías.
Cuando presentó el proyecto, en febrero, el Gobierno porteño estimó que las intervenciones permitirían reducir hasta un 42% los tiempos de viaje durante las horas pico. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, definió la iniciativa como una obra de ingeniería que la Ciudad necesitaba desde hacía tiempo.
Sin embargo, el alcance del proyecto no se limita a la movilidad. El plan incorpora trabajos hidráulicos en la cuenca del arroyo Cildáñez, una zona del sur porteño que presenta problemas vinculados con las lluvias intensas y los anegamientos.
Las intervenciones previstas incluyen dos conductos de desagüe de 2.700 metros de longitud y la instalación de 247 nuevos sumideros. Según los datos oficiales, esas obras beneficiarán a más de 3.700 vecinos.
La infraestructura hidráulica adquiere especial importancia en un sector de la Ciudad donde la capacidad de los desagües y el comportamiento de los arroyos entubados forman parte de las preocupaciones recurrentes ante episodios de precipitaciones extraordinarias.
Sin fecha de finalización ni costo total informado
La transformación de la Dellepiane se suma a otras intervenciones impulsadas por el Gobierno porteño para reorganizar el transporte y priorizar los carriles exclusivos para colectivos. Entre ellas figura el proyecto del TramBus, que conectará el sur de la Ciudad con Aeroparque y que ya motivó cambios en las condiciones de estacionamiento en barrios como Caballito y Almagro.
Mientras avanzan los distintos frentes de trabajo, los cortes de tránsito y los desvíos seguirán formando parte de la rutina de quienes circulan por la zona cuando sean necesarias nuevas maniobras de montaje.
Por el momento, el Gobierno porteño no informó una fecha de finalización para el conjunto del Masterplan Dellepiane ni difundió el costo total de la obra. La ejecución por etapas permite avanzar con las distintas estructuras, pero también implica nuevas intervenciones sobre una vía clave para la circulación entre la Ciudad y el conurbano.
La colocación de la pasarela en Zinny representa otro avance concreto dentro de ese proceso. El desafío será completar las conexiones peatonales, poner en funcionamiento el corredor de colectivos y concretar las mejoras urbanas e hidráulicas anunciadas, sin que las obras prolonguen innecesariamente las dificultades cotidianas de los vecinos y usuarios de la autopista.










