Dellepiane: instalaron una nueva pasarela y hubo un corte total de 24 horas

La autopista estuvo cerrada en ambos sentidos durante el fin de semana largo para montar una estructura peatonal de 25 metros en Parque Avellaneda. La obra forma parte del plan para transformar la traza en una “Autopista Parque”, con un corredor exclusivo para colectivos, nuevas colectoras y un parque lineal de cuatro kilómetros.

La autopista Dellepiane volvió a quedar completamente cerrada durante 24 horas por una de las obras de infraestructura que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante en el suroeste porteño. Desde las 7 del sábado 10 de octubre hasta las 7 del domingo 11, el tránsito estuvo interrumpido en ambos sentidos a la altura de la calle Zinny, en Parque Avellaneda, para instalar una nueva pasarela peatonal destinada a mejorar la conexión entre los barrios de la zona.

El operativo requirió dos grúas de gran porte para levantar vigas de aproximadamente 150 toneladas cada una, una maniobra que obligó a suspender por completo la circulación sobre una de las autopistas más transitadas de la Ciudad, por la que pasan alrededor de 200.000 vehículos por día.

Los trabajos están a cargo de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), la empresa estatal porteña responsable de la administración de las autopistas. La nueva estructura tendrá 25 metros de largo y 4,5 metros de ancho y permitirá que los peatones crucen la Dellepiane por encima de la calzada, en un sector donde la traza constituye una barrera física entre distintas zonas residenciales.

La elección del fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural respondió a una cuestión operativa: aprovechar una jornada con menor circulación vehicular para realizar una intervención que no podía ejecutarse sin interrumpir el tránsito.

Los desvíos y las alternativas para circular

El cierre afectó a los conductores que se desplazaban tanto hacia el centro porteño como en dirección a la provincia de Buenos Aires. En sentido al centro, la interrupción se extendió entre la avenida Argentina y la avenida Lacarra, con desvíos por la colectora sur.

En dirección a la provincia, el tránsito quedó cortado desde el empalme con la autopista 25 de Mayo hasta Piedra Buena. Como alternativas, se recomendaron la autopista Perito Moreno, la avenida General Paz y la autopista Riccheri.

Durante el mismo operativo también estaba prevista la colocación de las vigas correspondientes al acceso de la futura parada Piedra Buena del corredor exclusivo para colectivos, conectada con la pasarela ubicada junto a esa estructura.

La intervención fue el tercer corte total de 24 horas realizado en la Dellepiane en menos de tres meses. El antecedente más reciente se remontaba al 5 de septiembre, cuando la circulación se interrumpió para montar otra pasarela peatonal a la altura de la calle White, en el marco de los trabajos que también involucran al arroyo Cildáñez. Antes, el 25 de julio, se había realizado un operativo similar entre la avenida Argentina y Escalada.

Una autopista que divide barrios

Más allá de las complicaciones temporales para los automovilistas, la instalación de las pasarelas apunta a resolver una dificultad cotidiana para miles de personas que viven, trabajan, estudian o utilizan servicios públicos en las inmediaciones de la autopista.

La Dellepiane atraviesa el suroeste de Buenos Aires y separa sectores de Villa Lugano, Parque Avellaneda y Flores. En ese contexto, los cruces peatonales son una infraestructura esencial para conectar barrios que quedaron divididos por la traza vial.

Según las estimaciones oficiales, la renovación beneficiará a unos 63.000 vecinos y contribuirá a mejorar los desplazamientos de aproximadamente 15.000 usuarios del transporte público.

Desde el Ministerio de Infraestructura porteño sostienen que las nuevas pasarelas serán más anchas, accesibles y elevadas que las anteriores. La mayor altura busca reducir el riesgo de impactos con camiones de gran porte, mientras que la conexión con las futuras paradas de colectivos permitirá integrar los cruces peatonales con el nuevo esquema de transporte.

De acuerdo con el cronograma informado por el Gobierno de la Ciudad, las pasarelas de Piedra Buena y Basualdo ya se encuentran habilitadas. En cambio, las de White y Albariño continúan en obra, mientras que la estructura antigua de Albariño está siendo demolida. El proyecto contempla la construcción de siete pasarelas nuevas a lo largo de la autopista.

El proyecto para convertirla en una “Autopista Parque”

La nueva pasarela forma parte del denominado Masterplan Dellepiane, un proyecto de transformación vial y urbana que busca modificar tanto la circulación vehicular como el uso del espacio que rodea a la autopista.

Uno de sus componentes principales será la construcción de un corredor exclusivo para colectivos en el centro de la traza, separado del resto del tránsito mediante barreras de hormigón. El recorrido se extenderá desde Piedra Buena hasta el Metrobús de la autopista 25 de Mayo y apunta a mejorar la conexión entre el sur porteño y otros puntos de la Ciudad.

El plan también incluye nuevas colectoras, la renovación de rampas y la creación de un parque lineal de cuatro kilómetros a ambos lados de la autopista, con espacios destinados a actividades deportivas y ciclovías.

Cuando presentó el proyecto, en febrero, el Gobierno porteño estimó que las intervenciones permitirían reducir hasta un 42% los tiempos de viaje durante las horas pico. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, definió la iniciativa como una obra de ingeniería que la Ciudad necesitaba desde hacía tiempo.

Sin embargo, el alcance del proyecto no se limita a la movilidad. El plan incorpora trabajos hidráulicos en la cuenca del arroyo Cildáñez, una zona del sur porteño que presenta problemas vinculados con las lluvias intensas y los anegamientos.

Las intervenciones previstas incluyen dos conductos de desagüe de 2.700 metros de longitud y la instalación de 247 nuevos sumideros. Según los datos oficiales, esas obras beneficiarán a más de 3.700 vecinos.

La infraestructura hidráulica adquiere especial importancia en un sector de la Ciudad donde la capacidad de los desagües y el comportamiento de los arroyos entubados forman parte de las preocupaciones recurrentes ante episodios de precipitaciones extraordinarias.

Sin fecha de finalización ni costo total informado

La transformación de la Dellepiane se suma a otras intervenciones impulsadas por el Gobierno porteño para reorganizar el transporte y priorizar los carriles exclusivos para colectivos. Entre ellas figura el proyecto del TramBus, que conectará el sur de la Ciudad con Aeroparque y que ya motivó cambios en las condiciones de estacionamiento en barrios como Caballito y Almagro.

Mientras avanzan los distintos frentes de trabajo, los cortes de tránsito y los desvíos seguirán formando parte de la rutina de quienes circulan por la zona cuando sean necesarias nuevas maniobras de montaje.

Por el momento, el Gobierno porteño no informó una fecha de finalización para el conjunto del Masterplan Dellepiane ni difundió el costo total de la obra. La ejecución por etapas permite avanzar con las distintas estructuras, pero también implica nuevas intervenciones sobre una vía clave para la circulación entre la Ciudad y el conurbano.

La colocación de la pasarela en Zinny representa otro avance concreto dentro de ese proceso. El desafío será completar las conexiones peatonales, poner en funcionamiento el corredor de colectivos y concretar las mejoras urbanas e hidráulicas anunciadas, sin que las obras prolonguen innecesariamente las dificultades cotidianas de los vecinos y usuarios de la autopista.

Nueva Chicago visita a Temperley con el objetivo de alejarse del descenso

El equipo de Mataderos jugará este domingo desde las 16 en el estadio Alfredo Beranger, en un partido clave para alejarse de la zona comprometida de la Primera Nacional. El encuentro contará con público de ambos clubes y un operativo especial de seguridad con 255 efectivos policiales, controles de ingreso y 4.000 localidades disponibles para los visitantes.

Nueva Chicago afrontará este domingo 11 de octubre una exigente prueba en el sur del conurbano bonaerense. Desde las 16, el conjunto de Mataderos visitará a Temperley en el estadio Alfredo Beranger, con la necesidad de sumar tres puntos que le permitan tomar distancia de la zona de descenso y afrontar con mayor tranquilidad el tramo decisivo del campeonato.

El compromiso tendrá un condimento especial por la actualidad de ambos equipos. Mientras Chicago necesita sumar para alejarse de la amenaza del descenso, el Gasolero atraviesa una campaña que lo mantiene entre los principales protagonistas de la Zona B, dentro de los puestos de clasificación al reducido y con posibilidades de pelear por un lugar en la final por el ascenso.

El desafío no será sencillo para el conjunto verdinegro. Temperley se hace fuerte ante su público y llega con objetivos importantes en la recta final del torneo. Para Chicago, en cambio, cada punto adquiere un valor determinante en una lucha en la que cualquier resultado puede modificar el panorama de las próximas fechas.

En ese contexto, el equipo de Mataderos buscará hacer un partido inteligente, sostener el orden defensivo y aprovechar las oportunidades que se presenten. Un triunfo como visitante representaría un impulso importante en la pelea por la permanencia, además de permitirle afrontar con otra perspectiva los compromisos que restan en el calendario.

Un operativo especial para recibir a las dos hinchadas

El encuentro contará con la presencia de ambas parcialidades y estará acompañado por un importante dispositivo de seguridad. El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, a través de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), informó que el operativo incluirá alrededor de 255 efectivos policiales, 36 agentes de seguridad privada y 37 trabajadores de UTEDYC.

Las puertas del estadio Alfredo Beranger se abrirán a las 14, dos horas antes del inicio del partido. Las autoridades recomendaron a los simpatizantes concurrir con anticipación para facilitar los controles y evitar demoras en los accesos.

Además, se informó que será obligatorio presentar la entrada física y el Documento Nacional de Identidad (DNI) para ingresar al estadio. También se utilizarán teléfonos inteligentes para realizar los controles correspondientes al derecho de admisión.

La organización del dispositivo contempla accesos diferenciados para las dos hinchadas, con el objetivo de ordenar la circulación de los simpatizantes y garantizar el desarrollo del encuentro en condiciones de seguridad.

Dónde se ubicará cada hinchada

Los simpatizantes de Temperley ocuparán la tribuna Biondi y las plateas Gilardoni y Pecorelli. El ingreso para estos sectores estará dispuesto por la zona de las calles 9 de Julio y Vicente López.

En el caso de los hinchas locales que lleguen desde el sector este del estadio, a través del bajo nivel, el acceso se realizará por la arteria interna ubicada junto al Colegio Manuel Belgrano.

Por su parte, la parcialidad de Nueva Chicago tendrá asignada la tribuna 9 de Julio y dispondrá de 4.000 localidades. El ingreso para los visitantes será por la calle Dorrego, desde la avenida Hipólito Yrigoyen.

La distribución de los accesos y la recomendación de llegar con tiempo forman parte de las medidas previstas para evitar aglomeraciones en las inmediaciones del estadio, especialmente durante las horas previas al encuentro.

Chicago, ante una prueba decisiva

Más allá del despliegue de seguridad y de la expectativa que genera la presencia de las dos hinchadas, el foco deportivo estará puesto en la necesidad de Chicago de conseguir un resultado positivo. El equipo sabe que no puede dejar pasar demasiadas oportunidades si pretende cerrar la temporada lejos de los puestos de descenso.

Del otro lado estará un Temperley que también tiene mucho en juego. Su ubicación en la Zona B y las posibilidades de acceder a la instancia decisiva del campeonato convierten al partido en una oportunidad importante para seguir sumando en la pelea por el ascenso.

El cruce reunirá, por lo tanto, dos realidades y dos objetivos diferentes: la urgencia de Nueva Chicago por asegurar su permanencia y la ambición del Gasolero de mantenerse en carrera por el salto de categoría.

Este domingo, desde las 16, Mataderos buscará dar un paso fundamental en el sur bonaerense. En un campeonato cada vez más exigente, Chicago necesita transformar la presión en puntos y encontrar en Temperley una victoria que le permita mirar el futuro con mayor alivio.

Arte y música por la salud mental en Parque Avellaneda

La Chacra de los Remedios será escenario de la segunda Jornada Cultural Marisa Wagner, un encuentro que reunirá bandas de reggae y ska, expresiones artísticas y actores sociales para visibilizar la salud mental, la identidad y el valor del arte como herramienta de expresión y transformación.

La música, la poesía y las distintas formas de expresión artística volverán a encontrarse en Parque Avellaneda durante la 2° Jornada Cultural Marisa Wagner, una propuesta que pone en el centro el debate sobre la salud mental y busca generar un espacio de participación, reflexión y encuentro comunitario. La actividad se realizará en el Espacio Cultural Chacra de los Remedios, ubicado en la avenida Directorio y Lacarra, con la participación de bandas musicales, artistas y colectivos vinculados con esta problemática.

La jornada lleva el nombre de Marisa Wagner, poeta cuya obra aborda las experiencias relacionadas con la locura, el sufrimiento y las contradicciones de la condición humana. A partir de su producción literaria, el encuentro propone acercarse a la salud mental desde una perspectiva que trasciende los límites de lo estrictamente médico para incorporar la cultura, la identidad y la expresión colectiva.

En ese marco, la iniciativa busca visibilizar las voces y las producciones artísticas que surgen de espacios vinculados con la salud mental, promoviendo una mirada que reconozca a las personas como protagonistas de sus propias experiencias y expresiones.

Arte para expresar lo que muchas veces no encuentra palabras

Uno de los ejes de la actividad será la participación del Taller Las Kahlo, un espacio radicado en el Servicio San Juan del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano, dedicado a la exploración y la producción artística en un sentido amplio.

A través de la creación de murales y fanzines, el taller impulsa distintas formas de expresión que permiten compartir experiencias, construir identidad y desarrollar proyectos colectivos. Su presencia en la jornada representa una oportunidad para acercar al público el trabajo artístico que se realiza dentro de una institución de salud mental y poner en valor esas producciones fuera de sus ámbitos habituales.

La propuesta también incluirá una intervención artística inspirada en la obra de Wagner. Bajo el cruce simbólico entre la razón, la locura, la belleza y el horror, la expresión corporal y el recitado buscarán dar vida al poema Necesidades varias.

La interpretación apunta a representar aquello que muchas veces resulta difícil de explicar mediante las palabras convencionales. La poesía y el cuerpo funcionarán como vehículos para explorar las fronteras entre la belleza, el dolor y la locura, en una puesta que combina distintas disciplinas artísticas y convoca al público a reflexionar sobre experiencias humanas complejas.

Lejos de limitarse a una sucesión de espectáculos, la jornada plantea un diálogo entre el arte y los actores sociales comprometidos con la salud mental. La intención es generar un ámbito donde la música, la literatura y las expresiones visuales contribuyan a cuestionar prejuicios y a abrir nuevas formas de comprensión.

Tres bandas para una jornada de música y compromiso social

La programación musical tendrá como protagonistas a Por Algo Por el Estilo, Anacrusa y Nueva Luz Reggae, tres proyectos con recorridos diferentes, pero unidos por la presencia de los ritmos populares y una mirada que incorpora mensajes de reflexión y compromiso.

Por Algo Por el Estilo nació a mediados de 2021 en Villa Insuperable, a partir de la influencia del reggae y el ska. Su propuesta combina ritmos enérgicos con un mensaje centrado en la buena energía, el despertar de la conciencia y la empatía. La banda sostiene una convicción que atraviesa su identidad musical: la idea de que el amor puede imponerse frente a las dificultades.

Anacrusa, por su parte, cuenta con una trayectoria que comenzó en 1997 en Villa Madero. Con una propuesta que fusiona reggae y funk, el grupo acumuló más de mil presentaciones en escenarios compartidos con artistas reconocidos y referentes de la escena independiente nacional. Su recorrido refleja la continuidad de un proyecto que encontró en la música una forma de construir identidad y sostener un vínculo con el público.

La tercera presencia será la de Nueva Luz Reggae, formación que lleva 18 años de trayectoria y cuenta con tres discos editados. Desde el oeste del Gran Buenos Aires, el grupo extendió su actividad a distintos escenarios de la región, realizó giras por México y Uruguay y participó en grabaciones y colaboraciones con artistas de reggae de Argentina y otros países de Latinoamérica.

En sus canciones aparecen el amor, las reflexiones personales y las problemáticas sociales. La igualdad, el trabajo y la defensa de los derechos del pueblo forman parte de los temas que atraviesan su repertorio, en una propuesta que combina música y posicionamiento frente a la realidad.

Un encuentro para derribar prejuicios

La segunda Jornada Cultural Marisa Wagner se inscribe en una perspectiva que entiende a la cultura como una herramienta para construir vínculos, promover la participación y ampliar las conversaciones sobre la salud mental. La presencia de artistas, músicos y colectivos vinculados con esta temática permitirá reunir distintas experiencias en un mismo espacio.

En una sociedad donde los padecimientos psíquicos todavía están rodeados de estigmas y prejuicios, iniciativas de este tipo buscan contribuir a una discusión más abierta, en la que las personas y sus producciones no queden reducidas a un diagnóstico o a una etiqueta.

El encuentro propone, así, una combinación de música en vivo, poesía, expresión corporal y artes visuales que invita a compartir una tarde diferente en Parque Avellaneda. La apuesta es que cada disciplina aporte su propia mirada y que el intercambio entre artistas, organizaciones y vecinos permita reconocer el valor de la expresión cultural en la construcción de una comunidad más inclusiva.

La Chacra de los Remedios será el punto de encuentro para una jornada en la que el arte buscará abrir preguntas, acercar experiencias y poner en primer plano la salud mental, la identidad y los derechos. Una convocatoria que reúne distintas formas de creación con una idea en común: generar espacios donde la palabra, el cuerpo y la música puedan expresarse sin prejuicios.

Comuneros peronistas visitaron un centro de primera infancia en Liniers

El espacio Pequitas, ubicado en Esteves Sagui 19, brinda atención gratuita a niños y niñas desde los 45 días hasta los 2 años. Ya comenzó la inscripción para el ciclo lectivo 2027 y las familias pueden consultar por WhatsApp.

Comuneros del peronismo de la Ciudad de Buenos Aires visitaron el Centro de Primera Infancia (CPI) Pequitas, ubicado en Esteves Sagui 19, en el barrio de Liniers, donde conocieron el trabajo que desarrolla el equipo docente con niños y niñas de la primera infancia. La recorrida permitió poner el foco en la importancia de estos espacios para el cuidado, la educación y el acompañamiento de las familias durante los primeros años de vida.

El establecimiento brinda atención gratuita a chicos y chicas de entre 45 días y 2 años, a través de una propuesta que combina el cuidado cotidiano con actividades orientadas al desarrollo infantil. Además, el centro ya se encuentra en período de inscripción para el ciclo 2027, por lo que las familias interesadas pueden comenzar a realizar consultas para conocer las condiciones de ingreso y la disponibilidad de vacantes.

La visita fue compartida por los representantes comunales a través de un mensaje en el que destacaron la tarea que realizan diariamente los trabajadores de la institución. “Estuvimos en el Centro de Primera Infancias – CPI ‘Pequitas’, de Esteves Sagui 19, Liniers, donde diariamente los docentes realizan un gran trabajo con los niños y niñas de nuestra comuna”, señalaron.

El reconocimiento apunta a una labor que muchas veces transcurre lejos de la atención pública, pero que resulta fundamental para el funcionamiento de las redes de cuidado barriales. En estos establecimientos, los equipos educativos acompañan a los más pequeños durante una etapa clave de su crecimiento y ofrecen a las familias un espacio de atención y contención.

Qué son los Centros de Primera Infancia

Los Centros de Primera Infancia son instituciones destinadas a brindar atención integral, cuidado y educación inicial a niños y niñas desde los primeros meses de vida. Su función no se limita a garantizar un lugar donde permanezcan durante algunas horas, sino que comprende también el acompañamiento de su desarrollo, la socialización y la generación de experiencias adecuadas para cada etapa.

Estos espacios cumplen un papel especialmente importante para las familias que necesitan compatibilizar sus responsabilidades laborales con la crianza. A su vez, contribuyen a fortalecer las redes comunitarias y a promover el acceso a servicios de cuidado y educación en los barrios.

La primera infancia es un período decisivo para el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social. Por ese motivo, la presencia de instituciones que ofrezcan atención adecuada y gratuita representa un recurso relevante para la comunidad, en particular para los hogares que encuentran dificultades para acceder a alternativas privadas.

En el caso de Pequitas, la atención está dirigida a niños y niñas de hasta 2 años, de acuerdo con la información difundida sobre el establecimiento. La tarea cotidiana de sus docentes constituye el eje de una propuesta que busca acompañar a los chicos durante sus primeros pasos y brindar tranquilidad a sus familias.

Inscripción abierta para el ciclo 2027

Uno de los principales anuncios vinculados con la visita es que Pequitas ya inició el período de inscripción para el ciclo 2027. Las familias interesadas en obtener información sobre el funcionamiento del centro y el proceso de incorporación pueden comunicarse directamente con la institución.

Para realizar consultas, se encuentra disponible el siguiente número de WhatsApp: 11-3813-1361.

La recomendación es contactarse para conocer los requisitos, las edades contempladas y la disponibilidad de vacantes antes de completar el trámite.

La recorrida de los comuneros peronistas volvió a poner en agenda el trabajo que desarrollan las instituciones de primera infancia en la Comuna 9 y la necesidad de sostener espacios de cuidado accesibles para los vecinos.

En Liniers, el CPI Pequitas forma parte de esa red de atención destinada a los más chicos. Con la inscripción para el próximo ciclo ya en marcha, el centro se prepara para recibir nuevas consultas de familias que buscan una alternativa gratuita para el cuidado y la educación inicial de sus hijos.

Mataderos: el Bar 9 de Julio reabrirá sus puertas a mediados de octubre

El histórico bodegón de la avenida Larrazábal volverá a recibir a los vecinos entre el 10 y el 15 de octubre. Cuatro socios del barrio impulsan la recuperación del local, que conservará su nombre y su identidad tradicional, con propuestas gastronómicas y actividades culturales.

El tradicional Bar 9 de Julio, uno de los bodegones históricos de Mataderos, se prepara para reabrir sus puertas entre el 10 y el 15 de octubre, después de permanecer cerrado durante un tiempo. La noticia fue confirmada por la Comuna 9, que destacó el proyecto de recuperación del establecimiento, ubicado en avenida Larrazábal 1276, a pocos metros de Juan Bautista Alberdi.

La iniciativa está a cargo de cuatro socios vinculados al rubro gastronómico, todos vecinos de la zona, que decidieron apostar por la recuperación del comercio después de encontrarlo cerrado. Según relató uno de los integrantes del emprendimiento, la posibilidad de devolverle la vida al histórico bar surgió luego de conversar con Rodolfo, propietario del espacio, y avanzar en una propuesta que permitiera mantener en funcionamiento un lugar estrechamente ligado a la historia cotidiana del barrio.

Por estos días, el local atraviesa una etapa de puesta a punto. Los trabajos incluyen tareas de limpieza, obras generales y la renovación de la instalación eléctrica, con el objetivo de acondicionar las instalaciones antes de recibir nuevamente al público. La intención de los nuevos responsables es preservar el nombre Bar 9 de Julio y mantener el espíritu de bodegón que convirtió al establecimiento en un punto de referencia para generaciones de vecinos.

Café, gastronomía y cultura para recuperar el encuentro

La propuesta para esta nueva etapa contempla una oferta que acompañe distintos momentos del día. Según adelantaron los impulsores, habrá servicio de café durante la mañana, menú al mediodía y actividades culturales, con especial presencia del tango y el folklore.

La idea no se limita a recuperar un espacio comercial. Los nuevos responsables buscan que el bar vuelva a funcionar como lugar de encuentro, donde los vecinos puedan compartir un café, almorzar, conversar y participar de actividades vinculadas con las expresiones culturales populares.

En ese sentido, uno de los objetivos planteados es conservar la condición de Bar Notable y preservar la identidad histórica del establecimiento, en un contexto en el que la continuidad de los comercios tradicionales representa un desafío para numerosos barrios porteños.

La reapertura está prevista para la segunda semana de octubre, con una jornada especial para celebrar el regreso del bodegón. Aunque la fecha anunciada comprende el período entre el 10 y el 15 de octubre, el día exacto de la inauguración deberá ser confirmado por los responsables del emprendimiento.

Un reconocimiento cultural para la historia de Mataderos

La importancia del Bar 9 de Julio trasciende su actividad gastronómica. En noviembre de 2015, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo declaró de interés cultural, un reconocimiento que puso en valor su trayectoria y su lugar en la vida social de Mataderos.

Durante aquel acto participaron autoridades legislativas y comunales, entre ellas el entonces vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Ritondo; el legislador electo Daniel del Sol; el presidente de la Junta Comunal 9, Néstor Dinatale; Stella Maris Martellotta y Analía Palacios, además de vecinos y representantes de la comunidad.

En aquella oportunidad, Ritondo destacó la relación del establecimiento con la identidad barrial y la necesidad de proteger los espacios que forman parte del patrimonio porteño. “Es un lugar de reconocimiento permanente para los vecinos de Mataderos. Por eso se trata de lugares que deben estar protegidos. Tenemos una Ciudad que debe proteger su propio patrimonio cultural”, expresó.

El reconocimiento legislativo dejó asentado el valor del bar como parte de la memoria colectiva del barrio. Su ubicación sobre la avenida Larrazábal también contribuyó a consolidarlo como un punto identificable para quienes recorren esa zona de la Comuna 9.

La vuelta de un clásico barrial

El regreso del Bar 9 de Julio representa una oportunidad para recuperar una parte de la vida cotidiana de Mataderos. Los bares tradicionales no solo ofrecen un servicio gastronómico: también son espacios donde se construyen vínculos, se transmiten historias y se mantiene una relación particular entre los vecinos y su entorno.

Con las obras en marcha y la expectativa puesta en la inauguración, el proyecto busca combinar la actividad comercial con la preservación de una identidad que los impulsores consideran necesario mantener.

Si se cumplen los plazos previstos, el Bar 9 de Julio volverá a recibir al público a mediados de octubre, con café, comidas y propuestas culturales. La apuesta de los nuevos socios será devolverle movimiento a un lugar histórico sin perder aquello que lo convirtió en parte del patrimonio afectivo de Mataderos.

Vélez abrió el Amalfitani a una visita inédita de arquitectura

El estadio de Liniers participó por primera vez de Open House Buenos Aires. Cerca de 70 personas recorrieron sus instalaciones y conocieron los detalles del Plan Integral de Infraestructura V2045, que proyecta el desarrollo del club para las próximas dos décadas.

El estadio José Amalfitani, uno de los grandes símbolos deportivos de la Ciudad de Buenos Aires, abrió sus puertas por primera vez a Open House Buenos Aires, el encuentro que invita a descubrir edificios, construcciones y espacios de relevancia arquitectónica, histórica y urbana. La iniciativa permitió que decenas de visitantes ingresaran al corazón de Vélez Sarsfield para conocer de cerca una infraestructura que forma parte de la identidad de Liniers y de la historia del fútbol argentino.

Durante la mañana y las primeras horas de la tarde, cerca de 70 personas participaron de las visitas guiadas, luego de inscribirse previamente a través de la plataforma oficial del evento. La convocatoria reunió a interesados en la arquitectura, el patrimonio y el urbanismo, que tuvieron la oportunidad de recorrer distintos sectores del estadio y conocer aspectos de su construcción, su evolución y su importancia para la institución.

La actividad estuvo a cargo del Departamento de Relaciones Públicas de Vélez, que acompañó a los participantes durante el recorrido y compartió información sobre el estadio, sus características y su vínculo con la comunidad. La apertura del Amalfitani representó una oportunidad para mostrar una faceta del club que va más allá de la competencia deportiva y poner en valor un edificio profundamente ligado al paisaje urbano del oeste porteño.

La inclusión del estadio en Open House Buenos Aires permitió acercar al público a un espacio que habitualmente está asociado a los partidos, los entrenamientos y las grandes convocatorias futbolísticas. En esta ocasión, la atención estuvo puesta también en su arquitectura, su infraestructura y las transformaciones que forman parte de la historia de Vélez.

El plan que proyecta al club para los próximos 20 años

Uno de los puntos centrales de la jornada fue la presentación del Plan Integral de Infraestructura V2045, una iniciativa que establece los lineamientos para organizar y proyectar el crecimiento edilicio de la institución durante las próximas dos décadas.

El arquitecto Matías Frazzi, responsable de liderar el Plan Director, fue el encargado de explicar a los visitantes los principales objetivos del proyecto y la perspectiva de largo plazo con la que se busca planificar las futuras intervenciones en las instalaciones del club.

El V2045 plantea una hoja de ruta destinada a ordenar las prioridades, definir las necesidades y establecer criterios para el desarrollo de la infraestructura. La propuesta apunta a que las obras y las mejoras se integren dentro de una planificación general, en lugar de responder únicamente a necesidades puntuales o inmediatas.

El proyecto contempla una modernización integral de cuatro grandes áreas de Vélez: la Sede Social y el Estadio, el Polideportivo, la Villa Olímpica y el Instituto Educativo. Cada uno de estos espacios cumple una función específica dentro de la vida institucional, desde la actividad deportiva y social hasta la formación educativa y el desarrollo de las distintas disciplinas.

La presentación del plan en el marco de Open House permitió compartir con los asistentes no solo el estado actual de las instalaciones, sino también la visión que orientará su evolución. De esta manera, el recorrido combinó la observación del patrimonio existente con una mirada sobre los desafíos de infraestructura que el club se propone afrontar en el futuro.

Arquitectura, identidad y vínculo con Liniers

La participación de Vélez en Open House Buenos Aires también tuvo una dimensión barrial. El José Amalfitani es mucho más que un escenario para los partidos: su presencia define parte de la identidad de Liniers y mantiene una relación histórica con los vecinos, los socios y quienes transitan habitualmente por la zona.

La apertura a visitantes interesados en la arquitectura permitió mostrar cómo un estadio deportivo puede convertirse, además, en un espacio de valor patrimonial y urbano. Su estructura, sus instalaciones y su trayectoria reflejan distintas etapas de crecimiento de una institución que ocupa un lugar destacado en la vida social y deportiva porteña.

En ese contexto, el Plan V2045 incorpora como uno de sus objetivos fortalecer la integración de Vélez con el barrio y con la Ciudad, de modo que las futuras transformaciones edilicias contemplen tanto las necesidades internas del club como su relación con el entorno.

La experiencia también permitió que personas que llegaron atraídas por la arquitectura conocieran la historia y la identidad de la institución. La recorrida ofreció así una perspectiva diferente sobre un lugar que, para miles de hinchas, está asociado a recuerdos deportivos, encuentros familiares y acontecimientos que forman parte de la memoria colectiva.

La primera participación del Amalfitani en Open House Buenos Aires dejó una imagen del club que combina pasado y futuro: la preservación de un patrimonio reconocido por su comunidad y la planificación de nuevas etapas de desarrollo. Con el V2045 como horizonte, Vélez busca proyectar sus instalaciones hacia 2045 sin perder el vínculo histórico que mantiene con Liniers, su gente y la Ciudad de Buenos Aires.

El precipicio llega a Mataderos: Leonor Manso y Paloma Contreras frente a la vejez y la muerte

La obra de Sofía Wilhelmi, protagonizada por Leonor Manso y Paloma Contreras, tendrá seis funciones en el Cine Teatro El Plata luego de su paso por el Teatro San Martín. La propuesta aborda con humor y sensibilidad la vejez, la muerte y los vínculos familiares.

Después de su aclamado paso por la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, la obra El precipicio llega al Cine Teatro El Plata, ubicado en avenida Juan Bautista Alberdi 5765, en el barrio de Mataderos. La pieza, escrita y dirigida por Sofía Wilhelmi, tendrá seis únicas funciones durante octubre y estará protagonizada por las reconocidas actrices Leonor Manso y Paloma Contreras, en una propuesta que combina humor, emoción y una mirada profunda sobre una de las grandes cuestiones que atraviesan la vida: la cercanía de la muerte.

Las funciones se realizarán los sábados 10 y 17 de octubre y los domingos 11 y 18 de octubre, a las 18, mientras que las últimas dos presentaciones serán el sábado 24 y el domingo 25 de octubre, a las 17. Se trata de una oportunidad para acercarse a una obra que propone detenerse frente a aquello que habitualmente se intenta evitar: el paso del tiempo, la vejez, la muerte y aquello que queda de nosotros en los demás.

La dramaturgia de Wilhelmi parte de una versión libre de Un día fui yo, de Lucía Miranda y Miguel Cuerdo, y construye un encuentro entre dos mujeres que se encuentran en diferentes momentos de un mismo recorrido. Una comienza a asomarse al abismo; la otra ya lo tiene delante. Entre ambas se establece un diálogo que no busca ofrecer respuestas definitivas, sino abrir preguntas sobre la existencia, los vínculos y la manera en que cada persona enfrenta el final.

La vejez y la muerte aparecen en escena sin solemnidad excesiva, atravesadas por el humor, la lucidez y una particular sensibilidad femenina. La obra encuentra en la relación entre sus protagonistas un territorio para hablar de aquello que muchas veces permanece oculto: los miedos, los recuerdos, la herencia emocional y las marcas que dejan los vínculos a lo largo del tiempo.

El presente, en ese contexto, aparece como una forma de resistencia. También como una posibilidad de liberación. Las dos mujeres construyen un espacio en el que los límites entre realidad y ficción comienzan a desdibujarse y donde incluso aquello que provoca temor puede convertirse en materia teatral.

La puesta tiene una duración de 50 minutos y cuenta con un equipo creativo de amplia trayectoria. La escenografía está a cargo de Ariel Vaccaro y Paola Delgado, el diseño de vestuario corresponde a Mariana Seropian, la iluminación es de Facundo David y la música original y el diseño sonoro fueron realizados por Carmen Baliero.

La presencia de Leonor Manso y Paloma Contreras resulta además central para el espíritu de la propuesta. Ambas actrices aportan experiencia, sensibilidad y una particular capacidad para transitar momentos de gran intensidad sin perder el registro cotidiano que atraviesa la obra. El humor funciona como contrapunto de la gravedad del tema y permite que la reflexión sobre la muerte no se convierta en un ejercicio oscuro o distante.

La propia directora se pregunta qué sentido tiene asomarse al precipicio desde un escenario. Y encuentra precisamente en el teatro una posible respuesta: ese espacio donde es posible formular preguntas para las que la vida todavía no ofrece una respuesta definitiva.

Para Wilhelmi, acercarse a la muerte desde la escena también permite mirar de otra manera aquello que significa estar vivos. La ficción, sostiene la directora, puede mezclarse con la realidad hasta el punto de que ya no resulte tan importante establecer dónde termina una y comienza la otra. El escenario puede ser una casa, un ensayo, un juicio final o simplemente un lugar desde el cual dos personas se animan a mirar aquello que genera miedo.

En El precipicio, esa mirada está acompañada por la posibilidad de reír, emocionarse y compartir. La obra propone acercarse al final sin dejar de observar la belleza y la intensidad del presente, como si reconocer la fragilidad de la vida también permitiera valorar con mayor fuerza aquello que todavía está sucediendo.

Una directora con trayectoria

Sofía Wilhelmi nació en Lima, Perú, en 1983 y vive en Buenos Aires desde 1986. Es directora, dramaturga y autora. Licenciada en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes (UNA), comenzó su trayectoria en el teatro independiente como actriz y luego desarrolló una carrera vinculada con la escritura y la dirección escénica.

Entre sus trabajos teatrales se encuentran Baby Call, estrenada con apoyo de la Bienal de Arte Joven y nominada a los Premios Trinidad Guevara, además de Un nuevo continente y Clara. Sus obras fueron presentadas en distintos espacios culturales y participaron de festivales.

Su recorrido también se extendió al ámbito audiovisual. Wilhelmi fue creadora, guionista y productora de la serie Plan V, además de participar en la escritura de Días de gallos y Felices los seis, ambas reconocidas con premios de Argentores. También integró el equipo de la película Nahir.

Su producción continuará durante los próximos años con el estreno de Tiempo al tiempo y El amor es otra cosa, series de Netflix previstas para 2027 y de las que forma parte de los equipos autorales.

Mientras tanto, El precipicio propone una parada en Mataderos para mirar de frente uno de los grandes interrogantes de la existencia. Seis funciones, dos actrices frente a frente y una pregunta que permanece abierta: cómo mirar la muerte sin perder la hermosa inconsciencia de estar vivos.

Las entradas para las funciones en el Cine Teatro El Plata se encuentran disponibles a través de la plataforma del Complejo Teatral de Buenos Aires.

La Casona de los Olivera reune arte, memoria y creación colectiva en Parque Avellaneda

El espacio cultural de Parque Avellaneda presentó la muestra colectiva “Divino Tesoro”, una que se extenderá durante el mes corriente y noviembre, es una propuesta que combina distintas disciplinas y miradas sobre lo poético, la memoria y la capacidad de transformación. La programación también incluye cine, una muestra de arte infantil y una experiencia comunitaria.

La Casona de los Olivera, uno de los espacios culturales emblemáticos de Parque Avellaneda, volvió a convertirse en punto de encuentro para las artes visuales con una programación que reunió exposiciones, cine y actividades participativas. Durante las últimas semanas, el Centro de Exposiciones y Muestras de Arte Contemporáneo albergó la muestra colectiva “Divino Tesoro”, una propuesta que invitó a los visitantes a recorrer distintas formas de expresión y a detenerse en aquellos aspectos íntimos que, muchas veces, permanecen ocultos.

La exposición, que se desarrolla entre el 1 de octubre y el 13 de diciembre, reune trabajos atravesados por diferentes lenguajes y perspectivas. La propuesta tuvo como eje una exploración de lo poético y lo crítico, planteada como una suerte de expedición hacia los secretos individuales, aunque sin intentar descubrirlos o exponerlos de manera literal.

“Divino Tesoro” propuso iluminar aquello que permanece en el interior de cada persona sin profanarlo, dejando que su dimensión simbólica pudiera generar nuevas interpretaciones y resonancias colectivas. El recorrido busca así establecer un diálogo entre las obras y el público, apelando a recuerdos, emociones y experiencias personales.

La exposición esta integrada por diferentes proyectos y núcleos de producción, entre ellos “Pequeñas Colecciones. Colección N° 12 Divino Tesoro”, “Proyecto Cofres”, “El Regreso de la Vida Hecha a Mano” y “La materia que nos guarda”. Cada una de estas propuestas aporta una mirada particular sobre los objetos, la memoria, las materialidades y los procesos de creación.

El concepto general de la muestra se vincula con la idea de que aquello que cada individuo guarda puede adquirir nuevos sentidos cuando entra en contacto con otros. La experiencia artística funcionó, de este modo, como un territorio de reconocimiento y transformación, donde los elementos personales podían adquirir una dimensión colectiva.

La apertura de la exposición se realizó el jueves 1 de octubre, entre las 16 y las 19, y estuvo acompañada por una programación especial. Ese mismo día, el microcine de la Casona fue escenario de una proyección de cortometrajes, que amplió la propuesta hacia el lenguaje audiovisual y permitió sumar otra forma de aproximación a los temas planteados por la muestra.

La programación también incorporó una experiencia destinada a los más chicos. La 23ª Muestra del Jardín de Infantes del Instituto Vocacional de Arte “J. Manuel de Labardén”, sede Pío Collivadino, se presentó en una de las salas de la Casona y pudo ser visitada hasta el domingo 18 de octubre.

La exposición infantil permitió conocer producciones realizadas desde una perspectiva vinculada con la exploración y el descubrimiento. El acercamiento temprano a las artes visuales volvió a ocupar un lugar destacado dentro de la programación, poniendo en valor los procesos creativos de los niños y las distintas maneras en que pueden construir imágenes y representar su entorno.

La jornada del jueves 8 de octubre incluye además una presentación especial de esta muestra, realizada a las 10 en la Sala 1 de la Casona de los Olivera. La actividad formó parte de una agenda que buscó ampliar el acceso a las producciones artísticas y generar vínculos entre las instituciones educativas y los espacios culturales públicos.

Otro de los momentos destacados de la experiencia artística comunitaria que se esta desarrollando incluye el domingo 18 de octubre, entre las 16 y las 18. La actividad invitó a los visitantes a dejar una posición meramente contemplativa para convertirse en participantes del proceso creativo.

La propuesta esta orientada a explorar distintas materialidades y diferentes maneras de crear imágenes artísticas. La coordinación estuvo a cargo de la ESEA en Artes Visuales “Rogelio Yrurtia”, Nivel Terciario, que propuso un espacio de experimentación abierto al público.

El encuentro permitió que personas de diferentes edades se acercaran a los materiales y probaran procedimientos sin necesidad de contar con conocimientos previos. La creación apareció como una experiencia compartida, basada en la exploración y no solamente en el resultado final de una obra.

Esta característica se vincula directamente con el espíritu general de “Divino Tesoro”, donde el arte fue presentado como una herramienta capaz de recuperar recuerdos, activar preguntas y generar nuevas formas de mirar aquello que forma parte de la vida cotidiana.

La programación desarrollada en la Casona de los Olivera vuelve a poner en valor el papel de Parque Avellaneda como uno de los polos culturales del sur de la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, la actividad del espacio no se limitó a la presentación de exposiciones, sino que incorporó propuestas destinadas a distintos públicos y edades.

Con la combinación de arte contemporáneo, producciones infantiles, cine y participación comunitaria, la agenda buscó acercar las artes visuales a los vecinos y visitantes desde diferentes perspectivas. La Casona funciona así no sólo como sala de exposición, sino también como lugar de encuentro, experimentación y construcción colectiva.

“Divino Tesoro” encontró en ese contexto un escenario acorde para desarrollar su propuesta: un espacio histórico de Parque Avellaneda transformado en centro de producción y circulación cultural. Entre objetos, imágenes, materiales y experiencias, la muestra plantea una invitación a mirar hacia adentro y, al mismo tiempo, a compartir aquello que puede adquirir un nuevo significado cuando se transforma en experiencia artística.

La programación deja como resultado una agenda diversa, abierta y participativa, en la que la creación individual convive con el trabajo colectivo y donde el público tiene la posibilidad de acercarse al arte desde diferentes lenguajes.

Rock, barrio y solidaridad: el Club Rock Festival volvió a llenar de música a Sol de Mayo

La nueva edición del Club Rock Festival se realizó el sábado 3 de octubre en el Club Sol de Mayo de Mataderos. La iniciativa reunió a músicos, familias, artesanos y vecinos con un objetivo concreto: recaudar fondos para que 80 chicos puedan participar de un torneo interprovincial en Gualeguaychú.

El rock volvió a encontrarse con el barrio y la solidaridad en Mataderos. El sábado 3 de octubre se realizó una nueva edición del Club Rock Festival, una propuesta impulsada desde el Club Sol de Mayo que tuvo como principal objetivo reunir fondos para una causa concreta: lograr que 80 chicos y chicas de la institución puedan viajar a Gualeguaychú para participar de un torneo interprovincial y representar los colores del club.

La jornada combinó música, encuentro comunitario y compromiso con una institución que tiene una característica particular: Sol de Mayo es un club recuperado por sus propios vecinos, autogestivo y sostenido por una Comisión Directiva voluntaria. En ese contexto, cada actividad adquiere una dimensión que va mucho más allá de lo recreativo, porque los recursos obtenidos vuelven directamente a la institución y permiten sostener proyectos para sus socios y, especialmente, para los chicos que forman parte de sus actividades deportivas.

El Club Rock Festival nació precisamente con esa mirada. La propuesta buscó acercar el rock al club de barrio, recuperando el espíritu de los encuentros culturales y musicales como una herramienta para fortalecer la vida comunitaria. En lugar de pensar el recital solamente como un espectáculo, la iniciativa lo convirtió en una forma de colaborar con una institución que pertenece a los vecinos.

En esta edición, el objetivo fue claro desde el comienzo: reunir el dinero necesario para trasladar a 80 chicos y chicas hasta Gualeguaychú, donde tendrán la posibilidad de participar de un torneo interprovincial. Para quienes integran el club, el viaje representa mucho más que una competencia deportiva. Es también una experiencia de integración, compañerismo y representación de la institución fuera de su barrio.

El festival convocó a músicos, familias, artesanos, vecinos y colaboradores, que participaron de una jornada en la que la música funcionó como punto de encuentro. La respuesta de la comunidad permitió sostener una iniciativa que tiene detrás una lógica sencilla: generar actividades que puedan aportar recursos y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos entre quienes forman parte de la institución.

El carácter autogestivo de Sol de Mayo ocupa un lugar central en este tipo de propuestas. La institución es coordinada y sostenida por una Comisión Directiva voluntaria, y los recursos que ingresan tienen como destino el propio club. Esa modalidad de funcionamiento hace que cada evento, cada colaboración y cada aporte tengan un impacto directo sobre las actividades que se desarrollan durante el año.

La jornada del sábado volvió a poner en escena esa forma de construir comunidad. El festival no fue solamente una sucesión de presentaciones musicales. También implicó una importante tarea colectiva detrás del escenario: personas encargadas de preparar el espacio, recibir a los asistentes, montar y desmontar equipos, atender las distintas necesidades y colaborar para que todo pudiera desarrollarse.

Familias enteras participaron de la convocatoria, mientras que los artesanos también ocuparon un lugar dentro de la propuesta. De esta manera, el encuentro sumó distintas expresiones de la vida barrial y permitió que quienes se acercaron pudieran disfrutar de una jornada que combinó cultura, deporte y solidaridad.

Desde la organización expresaron un especial agradecimiento a quienes participaron y colaboraron con el evento. Músicos, familias, artesanos y cada una de las personas que ayudaron en el armado, el desmontaje, el cuidado del espacio y la organización fueron parte fundamental de la jornada.

Ese reconocimiento tiene un significado especial en una institución donde gran parte del trabajo cotidiano se sostiene de manera voluntaria. El funcionamiento de un club de barrio requiere no solamente recursos económicos, sino también tiempo, esfuerzo y compromiso. En ese sentido, cada festival representa una oportunidad para fortalecer una red comunitaria que se construye a partir de la participación.

El objetivo deportivo que motivó esta edición del Club Rock Festival le dio además un sentido particular a la convocatoria. Detrás de cada entrada, cada colaboración y cada actividad hubo una meta concreta: que 80 chicos puedan viajar a competir y vivir una experiencia junto a sus compañeros.

El viaje a Gualeguaychú se convirtió así en el horizonte de una jornada que tuvo al rock como protagonista, pero que encontró su razón de ser en una necesidad del club. La música permitió reunir a personas que quizás no participan habitualmente de las actividades deportivas y acercarlas a una institución que tiene en sus vecinos uno de sus principales motores.

La experiencia también mostró el valor que pueden tener los espacios culturales dentro de los clubes. El rock, lejos de quedar limitado a los escenarios tradicionales, encontró en Sol de Mayo un lugar para mezclarse con la vida cotidiana del barrio y contribuir directamente con un proyecto comunitario.

Para Mataderos, este tipo de iniciativas representan además una manera de mantener vivo el espíritu de los clubes de barrio como espacios de encuentro. Son lugares donde conviven generaciones, disciplinas deportivas, actividades culturales y vínculos que muchas veces trascienden el ámbito estrictamente institucional.

La edición del sábado 3 de octubre dejó así una postal que excedió a la música: un club recuperado y sostenido por sus vecinos, una comunidad reunida y un objetivo compartido en torno a los chicos que representan a la institución.

Con el eco de las guitarras todavía presente y el viaje a Gualeguaychú como próxima meta, el Club Rock Festival volvió a demostrar que una banda, una familia, un artesano, un vecino o un voluntario pueden formar parte de una misma causa. En Sol de Mayo, el rock volvió a sonar, pero esta vez con una finalidad concreta: que el esfuerzo colectivo se transforme en una oportunidad para 80 chicos y chicas de Mataderos.

Nueva Chicago perdió en Mataderos y quedó al borde del abismo en la Primera Nacional

El Torito cayó 1-0 ante Deportivo Maipú por un gol de Juan Pablo Gobetto y quedó a apenas tres puntos de la zona de descenso. A cuatro fechas del final, el panorama se complicó y la última jornada tendrá un partido decisivo ante Chacarita.

Nueva Chicago dejó pasar una oportunidad que podía resultar determinante en su pelea por mantener la categoría. El Torito perdió 1-0 frente a Deportivo Maipú en Mataderos, por una nueva fecha de la Primera Nacional, y quedó todavía más comprometido en la zona baja de la tabla. El equipo mendocino consiguió el triunfo sobre el tramo final del partido, aprovechó una de las pocas situaciones claras que tuvo y se llevó tres puntos que, además, le permitieron meterse en zona de playoffs.

Para Chicago, en cambio, la derrota tuvo un peso mucho mayor que el de un simple resultado negativo. El conjunto de Mataderos no pudo hacer valer la localía en un encuentro clave y terminó la jornada apenas tres puntos por encima de la zona de descenso, cuando restan solamente cuatro fechas para el cierre del campeonato.

La situación se volvió todavía más delicada por los resultados que se dieron en la misma jornada. El triunfo de Chacarita frente a Patronato permitió que el conjunto de San Martín recortara distancias en la lucha por la permanencia y dejara a Chicago cada vez más cerca de una zona que hasta hace algunas fechas parecía algo más lejana.

El partido ante Deportivo Maipú tuvo un desarrollo cerrado, con pocas oportunidades claras frente a los arcos y con dos equipos que sabían lo que estaba en juego. Chicago necesitaba sumar de a tres para tomar oxígeno, mientras que el conjunto mendocino buscaba una victoria que le permitiera fortalecer sus aspiraciones de ingresar a los playoffs.

El Torito tuvo una ocasión inmejorable para ponerse en ventaja, pero la pelota terminó encontrando el palo. Lucas Ambrogio apareció en una posición favorable y conectó un cabezazo cuando el arco parecía quedar a disposición, aunque el remate no terminó en la red. Esa jugada pudo haber cambiado la historia de un encuentro que, hasta ese momento, se mantenía equilibrado.

Chicago no consiguió transformar esa oportunidad en ventaja y el partido comenzó a entrar en su tramo decisivo con la tensión propia de dos equipos que tenían objetivos diferentes, pero necesitaban sumar. El reloj avanzaba y el empate parecía encaminarse como resultado, hasta que Deportivo Maipú encontró el espacio para dar el golpe.

A los 34 minutos del segundo tiempo, Juan Cruz Giacone protagonizó una buena acción por la banda y envió un centro al área. Allí apareció Juan Pablo Gobetto, quien aprovechó la oportunidad y definió ante Facundo Masuero para establecer el 1-0. El delantero mendocino no perdonó y convirtió una de las situaciones más importantes del partido en el gol que terminó inclinando la balanza.

El tanto fue un golpe duro para Nueva Chicago. El equipo necesitaba reaccionar, pero el tiempo restante no alcanzó para encontrar el empate. La derrota dejó al conjunto de Mataderos con las manos vacías justamente en uno de los partidos que aparecían como fundamentales para tomar distancia de la zona de riesgo.

Con este resultado, Chicago quedó 15° en la Zona B, con 36 puntos, apenas por encima de Patronato, que suma 34. Más abajo aparecen Chacarita, con 33, y Güemes, con 23. La diferencia con el conjunto de San Martín, que ocupa uno de los lugares comprometidos, es de solamente tres unidades.

El escenario obliga al Torito a mirar no solamente su propia campaña, sino también lo que sucede con los equipos que pelean por permanecer en la categoría. Cada punto comienza a tener un valor especial y cualquier tropiezo puede modificar rápidamente la parte baja de la tabla.

La preocupación aumenta porque Nueva Chicago tendrá que enfrentar a Chacarita en la última fecha del campeonato, en un partido que podría adquirir una enorme trascendencia dependiendo de cómo lleguen ambos equipos. El duelo en San Martín aparece desde ahora como uno de los encuentros que pueden definir buena parte del futuro inmediato del Torito.

Pero antes de llegar a esa instancia, Chicago todavía tendrá tres jornadas para intentar recuperar terreno y evitar que la definición del torneo lo encuentre obligado a jugarse la permanencia en un solo partido. Para eso deberá mejorar su producción futbolística, recuperar confianza y, sobre todo, empezar a sumar.

La caída frente a Deportivo Maipú volvió a instalar un clima de preocupación en Mataderos. El Torito necesitaba una victoria para tomar aire y terminó recibiendo un golpe que lo dejó demasiado cerca del descenso, justo cuando el campeonato entra en su etapa definitiva.

Del otro lado, el equipo mendocino festejó una victoria que vale doble: le permitió avanzar hacia la zona de playoffs y, al mismo tiempo, profundizó la incertidumbre de un rival que pelea por no perder la categoría.

Para Nueva Chicago comienza ahora una cuenta regresiva. Quedan cuatro fechas, 12 puntos en juego y apenas tres unidades de diferencia con Chacarita. El margen de error es cada vez más pequeño y el Torito deberá encontrar respuestas rápidamente si quiere llegar al cierre del campeonato con la permanencia en sus propias manos.