Chicago reaccionó y rescató un punto
Nueva Chicago empató 1-1 ante Patronato en Mataderos por la fecha 30 de la Primera Nacional. El equipo entrerriano se puso en ventaja con un penal de Renzo Reynaga, pero el Torito reaccionó en el complemento y llegó a la igualdad a través de Tomás Rodríguez. El resultado mantiene a ambos equipos fuera de la zona de descenso directo, aunque todavía comprometidos en la pelea por la permanencia.
Nueva Chicago necesitaba una respuesta y, aunque no pudo quedarse con los tres puntos, consiguió evitar una derrota que podía complicar todavía más su situación en la lucha por la permanencia. En Mataderos, el Torito empató 1-1 ante Patronato, en un partido correspondiente a la fecha 30 de la Zona B de la Primera Nacional que tuvo todos los condimentos de un duelo entre dos equipos que miran de reojo la tabla del descenso.
El punto dejó sensaciones encontradas para el conjunto de Mataderos. Por un lado, Chicago volvió a sumar después de una serie de resultados adversos y logró reaccionar a tiempo. Por el otro, dejó escapar la posibilidad de quedarse con una victoria fundamental frente a un rival directo. En una instancia del campeonato en la que cada unidad tiene un peso especial, el empate terminó siendo un alivio para el local, aunque insuficiente para despejar las dudas.
Patronato fue superior durante buena parte del primer tiempo. El equipo entrerriano salió a jugar el encuentro con una postura definida: presionar, cortar los circuitos de juego del local y no permitir que Chicago pudiera manejar la pelota con comodidad. El planteo de Marcelo Fuentes dio resultado y durante varios pasajes el conjunto visitante consiguió llevar el partido hacia el terreno que más le convenía.
Chicago tuvo dificultades para encontrar espacios y generar peligro. Patronato, en cambio, encontró algunas vías para lastimar, especialmente por los costados. Valentín Pereyra fue una de las figuras del visitante durante esa etapa, mientras que Renzo Reynaga debió pelear prácticamente en soledad contra los defensores del Torito, aunque logró imponerse en varios de esos duelos.
El dominio visitante tuvo su premio a los 28 minutos. La jugada se inició dentro del área y, después de una serie de rebotes y disputas por la pelota, llegó la infracción que derivó en el penal sancionado por el árbitro Llobet. Renzo Reynaga se hizo cargo de la ejecución, abrió el pie y puso el 1-0 para Patronato.
La ventaja reflejaba lo ocurrido durante buena parte del primer tiempo. Chicago no encontraba respuestas y desde las tribunas comenzaron a escucharse reclamos hacia el equipo. El clima se volvió todavía más exigente con el correr de los minutos, en una cancha donde el público sabía perfectamente lo que estaba en juego.
El entretiempo sirvió para que el entrenador de Chicago, Andrés Lotito, moviera algunas piezas. Uno de los cambios más importantes fue el ingreso de Antunes, que permitió modificar el funcionamiento del equipo y reducir la influencia que había tenido Pereyra durante la primera etapa.
La modificación tuvo consecuencias. Patronato perdió profundidad, se retrasó algunos metros y Chicago comenzó a adelantarse en el terreno. El conjunto de Mataderos ya no sufrió con la misma intensidad y, aunque todavía estaba lejos de mostrar un fútbol fluido, comenzó a jugar con otra determinación.
La igualdad llegó a los diez minutos del segundo tiempo. Tomás “Colo” Rodríguez tomó la pelota fuera del área y sacó un fuerte remate. El disparo tuvo un desvío que modificó su trayectoria, generó una parábola complicada y terminó sorprendiendo al arquero Alan Sosa, que no pudo evitar que la pelota ingresara.
El 1-1 cambió definitivamente el partido. El encuentro se volvió más abierto, con espacios para los dos equipos y menos control en la mitad de la cancha. Chicago se animó a buscar el segundo y tuvo algunas posibilidades para dar vuelta el resultado, aunque Patronato también encontró caminos para atacar de contra y pudo haber vuelto a ponerse en ventaja.
El empate dejó un escenario incómodo para ambos, porque ninguno consiguió la victoria que necesitaba para tomar distancia de la zona baja. Sin embargo, el punto permitió que tanto Chicago como Patronato continúen, por el momento, fuera de los puestos de descenso directo.
En esa pelea, los principales beneficiados fueron otros. Chacarita y Güemes ocupan actualmente los lugares de descenso directo, mientras que el resultado registrado en Mataderos dejó al conjunto de San Martín más cerca de sus rivales en la lucha por escapar de esa zona.
Para Chicago, el empate representa principalmente la posibilidad de cortar una dinámica negativa y recuperar algo de aire. El Torito había perdido siete de sus últimas nueve presentaciones, una racha que había aumentado la preocupación alrededor del equipo. Por eso, después de un primer tiempo en el que Patronato lo superó, la reacción del complemento tuvo un valor especial.
La cuenta pendiente sigue siendo la misma: transformar la reacción en resultados. Chicago necesita sumar de a tres para dejar definitivamente atrás la amenaza del descenso, pero al menos consiguió evitar una caída que podía resultar todavía más complicada por tratarse de un rival directo.
El campeonato entra en su tramo decisivo y cada partido tendrá una importancia creciente. En Mataderos, Chicago no pudo festejar una victoria, pero tampoco terminó lamentando una derrota. Rescató un punto, mostró otra actitud en el segundo tiempo y mantiene abierta la pelea por la permanencia. Ahora deberá conseguir que esa reacción no quede solamente como un alivio pasajero, sino que se transforme en una respuesta sostenida en las fechas que quedan.

