Dura derrota de Vélez en Liniers lo dejó afuera del torneo
La noche del domingo dejó un clima de frustración en Vélez Sarsfield. En el estadio José Amalfitani, el conjunto de Liniers cayó 1-0 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata y quedó eliminado del Torneo Apertura 2026 en un encuentro cargado de tensión, polémicas y oportunidades desperdiciadas.
El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto no logró romper el sólido planteo defensivo del conjunto platense y terminó despidiéndose del certamen ante su público, que colmó las tribunas con la expectativa de avanzar a la siguiente instancia.
El único gol de la noche llegó temprano, a los 13 minutos del primer tiempo. Tras una infracción dentro del área cometida por Joaquín García sobre Marcelo “Chelo” Torres, el árbitro Andrés Gariano sancionó penal para la visita. El delantero tomó la responsabilidad de la ejecución y convirtió con un remate cruzado que ingresó luego de impactar contra el palo derecho defendido por Álvaro Montero.
La jugada representó la primera llegada clara del “Lobo” y terminó siendo decisiva. A partir de ese momento, Vélez asumió el protagonismo y comenzó a adelantar líneas en busca del empate, aunque chocó permanentemente con una defensa ordenada y un esquema visitante que priorizó cerrar espacios.
El conjunto platense mostró firmeza en la última línea con actuaciones destacadas de Germán Conti, Mateo Seoane y el arquero Nelson Insfrán, figuras claves para sostener la ventaja. Vélez, en tanto, intentó generar peligro mediante centros y jugadas preparadas desde el balón detenido. Lucas Robertone y Manuel Lanzini fueron protagonistas en la ejecución de tiros de esquina, pero el local nunca logró transformar el dominio territorial en situaciones realmente claras.
En el complemento, el encuentro ganó dramatismo. A pocos minutos del reinicio, Enzo Martínez vio la tarjeta roja luego de una dura infracción sobre Lanzini, dejando a Gimnasia con diez jugadores durante más de media hora. La expulsión parecía abrir una oportunidad para el conjunto de Liniers, que incrementó la presión y encerró a la visita cerca de su área.
El entrenador del equipo platense reorganizó rápidamente el esquema defensivo con los ingresos de Matías Melluso y Renzo Giampaoli, buscando reforzar el fondo y sostener el resultado. Del otro lado, Barros Schelotto apostó por variantes ofensivas con las entradas de Diego Valdés y Matías Pellegrini, intentando darle mayor profundidad a un ataque que nunca encontró precisión en los metros finales.
Con superioridad numérica y empujado por su gente, Vélez acumuló llegadas durante el tramo final del partido. Florián Monzón, Lisandro Magallán y Tobías Andrada tuvieron oportunidades para igualar el marcador, aunque la falta de eficacia volvió a condenar al equipo local.
El VAR también tuvo protagonismo en una noche de nerviosismo creciente en el Amalfitani. En una acción que generó desconcierto entre los hinchas, la tecnología anuló una anotación de Gimnasia por posición adelantada previa de Torres antes del gol finalmente validado. La situación derivó en protestas y momentos de incertidumbre dentro del estadio.
La eliminación representa un duro golpe para Vélez, que llegaba al tramo decisivo del torneo con aspiraciones importantes y el respaldo de su público en Liniers. El equipo mostró voluntad ofensiva, pero volvió a exhibir dificultades para definir los partidos decisivos y terminó pagando caro un descuido defensivo en el inicio.
Mientras Gimnasia celebra una clasificación trabajada y de gran valor anímico, en Vélez comienza un período de análisis y cuestionamientos de cara a lo que viene. La derrota dejó preocupación entre los hinchas y abrió interrogantes sobre el futuro futbolístico del plantel en una temporada que prometía mucho más para el Fortín.

