Liniers: buscan homenajear a El Ferroviario por sus 20 años de historia
Un proyecto presentado en la Legislatura porteña propone conmemorar el vigésimo aniversario de una de las parrillas más emblemáticas de la Ciudad de Buenos Aires mediante la colocación de una placa recordatoria en su sede de Liniers. La iniciativa destaca su aporte a la gastronomía, la identidad barrial y el turismo.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires analiza un proyecto de resolución que propone rendir homenaje a la tradicional parrilla El Ferroviario al cumplirse 20 años de su inauguración. La iniciativa contempla la colocación de una placa conmemorativa en el establecimiento ubicado sobre la avenida Reservistas Argentinos 219, en el barrio de Liniers, como reconocimiento a su trayectoria y al aporte realizado a la cultura gastronómica porteña.
La propuesta fue presentada por la legisladora Patricia Inés Glize y cuenta con el acompañamiento de Francisco Loupias. El texto establece que la placa lleve la inscripción: “La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires conmemora el 20° Aniversario de su fundación. El Ferroviario. 2006-2026”.
En los fundamentos del proyecto se destaca que, desde su apertura en 2006, El Ferroviario logró consolidarse como uno de los restaurantes más representativos de Buenos Aires, convirtiéndose en un referente de la cocina tradicional argentina y en un símbolo de la identidad de la zona oeste de la Ciudad.
La historia del establecimiento está estrechamente ligada al Club de Personal Jerárquico del Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento, donde comenzó funcionando como un buffet destinado a socios y vecinos. En sus primeros años ofrecía meriendas y platos sencillos, aunque con el paso del tiempo amplió de manera sostenida su propuesta gastronómica hasta desarrollar una carta que supera los 150 platos, con las carnes asadas como principal especialidad.
Actualmente, El Ferroviario recibe a más de 800 comensales por jornada, una cifra que lo ubica entre las parrillas de mayor capacidad y convocatoria del país. Su reconocimiento trascendió el ámbito barrial y hoy es un punto de encuentro habitual tanto para vecinos como para visitantes provenientes de distintos puntos de la Argentina y del exterior, atraídos por la calidad de su cocina y por el estilo tradicional que caracteriza al lugar.
El proyecto también pone de relieve el valor simbólico del restaurante dentro de la historia ferroviaria de Buenos Aires. Su nombre constituye un homenaje a la actividad ferroviaria y al club en el que desarrolla su actividad, manteniendo viva una parte de la memoria vinculada al crecimiento del sistema ferroviario nacional y a su influencia en el desarrollo de los barrios del oeste porteño.
Los autores de la iniciativa sostienen además que la ubicación del restaurante, en el entorno de Liniers y Mataderos, fortalece ese vínculo con la identidad local, una zona donde conviven la tradición ferroviaria, la cultura del trabajo y la reconocida historia de la carne argentina. A pesar de su crecimiento y de la importante afluencia de público que registra diariamente, el establecimiento conservó el espíritu de bodegón tradicional, con un ambiente familiar y popular que reúne a generaciones de vecinos, trabajadores y turistas.
Otro de los aspectos resaltados en los fundamentos es el reconocimiento obtenido por El Ferroviario a través de publicaciones especializadas nacionales e internacionales, que lo posicionaron entre las parrillas más recomendadas de la Ciudad de Buenos Aires. Esa visibilidad también contribuyó a fortalecer el turismo gastronómico porteño y a potenciar la actividad económica del sector oeste de la Capital Federal.
En caso de recibir el respaldo del cuerpo legislativo, la resolución permitirá que la Legislatura porteña oficialice el reconocimiento por las dos décadas de trayectoria del restaurante mediante la instalación de una placa conmemorativa en su sede de Liniers, destacando su aporte a la gastronomía argentina, al patrimonio cultural de la Ciudad y a la identidad de uno de sus barrios más tradicionales.

