Reclamo por ratas en una escuela de Mataderos: familias exigen soluciones urgentes
La comunidad educativa de la Escuela N°3 del Distrito Escolar 13 “Eduardo Ladislao Holmberg”, ubicada sobre la avenida Larrazábal al 1500 en el barrio de Mataderos, volvió a manifestarse para denunciar la persistencia de una plaga de ratas dentro del establecimiento y reclamar medidas inmediatas al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La protesta se realizó el viernes 15 de mayo durante el horario de ingreso escolar y reunió a familias, docentes y vecinos frente a la institución educativa. Con carteles, consignas y distintas acciones de visibilización, los manifestantes expresaron su preocupación por las condiciones sanitarias en las que asisten diariamente niñas y niños.
Según señalaron desde la comunidad educativa, la presencia de roedores dentro de la escuela no es un hecho aislado sino un problema que se repite desde hace varios meses. A pesar de que se habrían realizado tareas de desratización en distintas oportunidades, las familias aseguran que la situación continúa y que los animales vuelven a aparecer en aulas y sectores comunes del edificio.
La protesta frente al establecimiento fue acompañada por una caravana hacia la sede de supervisión escolar del distrito, donde padres y docentes entregaron carteles y volvieron a exigir respuestas concretas por parte de las autoridades educativas porteñas.
Además, madres y padres iniciaron una campaña de recolección de firmas para respaldar el pedido de una desinfección y desratización integral. El objetivo es lograr una intervención urgente que garantice condiciones sanitarias adecuadas para toda la comunidad escolar.
“Los chicos no pueden estudiar en estas condiciones”, expresó una de las madres que participó de la manifestación. La preocupación principal de las familias está vinculada al riesgo sanitario que implica la presencia de roedores en espacios donde funcionan comedores, aulas y sectores de recreación.
En los últimos días, algunas familias decidieron no enviar a sus hijos a clases hasta que exista una solución definitiva al problema. La medida refleja el nivel de preocupación que atraviesa a la comunidad educativa y el temor ante posibles consecuencias para la salud de estudiantes y trabajadores de la escuela.
Docentes del establecimiento también manifestaron su malestar por la falta de respuestas efectivas y señalaron que la situación afecta el normal desarrollo de las actividades escolares. Aseguran que el reclamo viene realizándose desde hace tiempo y que hasta el momento no hubo una solución permanente.
La escuela, ubicada en una zona céntrica del barrio de Mataderos, recibe diariamente a decenas de estudiantes y forma parte del Distrito Escolar 13 de la Ciudad de Buenos Aires. El conflicto puso nuevamente en discusión el estado de mantenimiento e infraestructura de algunos establecimientos educativos porteños.
En paralelo al reclamo de las familias, distintas organizaciones barriales y sectores de la comunidad educativa cuestionaron la falta de respuestas oficiales frente a problemas vinculados con las condiciones edilicias y sanitarias de las escuelas públicas.
Las críticas también apuntaron a las prioridades de gestión del Gobierno porteño encabezado por Jorge Macri. Mientras en distintos barrios se desarrollaban operativos de seguridad y presencia policial, padres y docentes remarcaron que continúan sin resolverse situaciones básicas vinculadas con el funcionamiento cotidiano de las escuelas.
Desde la comunidad educativa remarcan que el reclamo no responde únicamente a una situación puntual, sino a la necesidad de garantizar espacios seguros y adecuados para estudiantes y trabajadores. En ese sentido, sostienen que continuarán impulsando medidas de protesta y acciones públicas hasta obtener respuestas concretas.
El conflicto en la Escuela N°3 de Mataderos volvió a poner sobre la mesa el debate por el estado de las instituciones educativas y las condiciones sanitarias en las que miles de alumnos concurren diariamente a clases en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras esperan una solución definitiva, familias y docentes aseguran que mantendrán la organización y el reclamo para exigir condiciones dignas dentro del establecimiento.

