Crisis en Vélez: Berlanga dejaría la presidencia tras la ruptura con los hinchas
El presidente del Fortín presentaría este jueves su renuncia ante la Comisión Directiva. El conflicto generado por el homenaje a Gustavo Quinteros terminó por profundizar una crisis política que abre interrogantes sobre el futuro institucional del club, pese al buen presente deportivo.
La vida institucional de Vélez Sarsfield atraviesa horas decisivas. Luego de varios meses de crecientes tensiones con socios e hinchas, el presidente del club, Fabián Berlanga, tendría tomada la decisión de presentar su renuncia durante la reunión de Comisión Directiva convocada para este jueves, una determinación que, de concretarse, pondrá fin de manera anticipada a una gestión iniciada a fines de 2023.
Aunque hasta el momento no hubo una comunicación oficial por parte de la institución, distintas fuentes vinculadas al club coinciden en que la salida del dirigente es prácticamente un hecho. De esta manera, Vélez se enfrenta a un nuevo escenario político en un momento en el que el equipo había logrado recuperar protagonismo dentro del campo de juego, pero no conseguía trasladar esa tranquilidad al plano institucional.
Berlanga asumió la presidencia en noviembre de 2023 en un contexto de extrema complejidad. Apenas días después de su llegada al cargo, el conjunto de Liniers logró evitar el descenso al imponerse en un encuentro decisivo frente a Colón de Santa Fe, resultado que marcó el inicio de una profunda reconstrucción deportiva.
Con el paso de los meses, la situación futbolística cambió radicalmente. Bajo la conducción técnica de Gustavo Quinteros, Vélez recuperó competitividad, volvió a pelear por los primeros puestos y consiguió sumar un nuevo título, consolidando un proyecto que devolvió la ilusión a los hinchas.
Sin embargo, mientras el rendimiento del equipo mejoraba, la relación entre la dirigencia y una parte importante de los socios comenzó a deteriorarse. Las diferencias por distintas decisiones institucionales fueron acumulando malestar hasta desembocar en un episodio que habría resultado determinante para el futuro del presidente.
El punto de mayor tensión se produjo durante el último partido disputado en el estadio José Amalfitani frente a Independiente. Antes del inicio del encuentro, la dirigencia organizó un homenaje para Gustavo Quinteros, actual entrenador del conjunto de Avellaneda y uno de los principales responsables del reciente éxito futbolístico de Vélez.
La iniciativa no fue bien recibida por un importante sector de los simpatizantes, que expresó su rechazo con silbidos e insultos dirigidos tanto al entrenador homenajeado como al propio Berlanga. Las manifestaciones continuaron incluso después del triunfo del equipo, reflejando un fuerte desgaste entre la conducción del club y las tribunas.
De acuerdo con la información difundida por el periodista partidario Hernán Poggi, la decisión del presidente sería irreversible y será comunicada formalmente durante la reunión de Comisión Directiva prevista para este jueves. La única alternativa para modificar ese escenario sería que el propio órgano de conducción rechazara la renuncia y solicitara su continuidad, una posibilidad que, por el momento, aparece como poco probable.
La eventual salida de Berlanga abre ahora una etapa de incertidumbre institucional. Según establece el estatuto de Vélez, la presidencia debería quedar en manos del vicepresidente primero, Augusto Costa. No obstante, su escasa participación en la actividad cotidiana del club durante los últimos meses genera dudas acerca de la viabilidad de esa transición.
En caso de que esa alternativa no prospere, el vicepresidente segundo, Nelson Pugliese, también aparece como una opción dentro de la línea sucesoria. Paralelamente, distintos espacios políticos ya comenzaron a analizar los pasos a seguir y no se descarta que la crisis desemboque en un adelantamiento de las elecciones, previstas originalmente para noviembre.
Mientras tanto, el desafío para Vélez será sostener el equilibrio entre la estabilidad deportiva alcanzada en los últimos meses y la necesidad de recomponer la conducción institucional. Con un plantel competitivo y objetivos importantes por delante, el club de Liniers deberá resolver rápidamente su situación política para evitar que la incertidumbre dirigencial termine afectando el proyecto construido dentro de la cancha.
Las próximas horas serán determinantes para conocer si la renuncia de Fabián Berlanga se confirma oficialmente y cuál será el camino que elegirá la Comisión Directiva para garantizar la continuidad institucional de una de las entidades más importantes del fútbol argentino. La resolución de ese proceso marcará el rumbo de Vélez en una etapa en la que la fortaleza deportiva contrasta con una profunda crisis política puertas adentro.

