Nueva Chicago no levanta cabeza

El Torito cayó 1-0 ante Colegiales en Munro por la fecha 29 de la Primera Nacional. El único gol del partido llegó a los 57 segundos y fue un verdadero golazo de Rodrigo Monserrat, que sorprendió al arquero Facundo Masuero con un remate desde casi mitad de cancha. El equipo de Mataderos quedó cada vez más comprometido con la pelea por la permanencia.

Nueva Chicago volvió a recibir un duro golpe en su intento por alejarse de la zona baja de la Primera Nacional. Por la fecha 29 de la Zona B, el conjunto de Mataderos perdió 1-0 frente a Colegiales en Munro y sumó otra derrota que lo obliga a mirar cada vez con mayor preocupación la tabla de posiciones. El partido tuvo una particularidad difícil de olvidar: el único gol llegó cuando apenas habían transcurrido 57 segundos y fue una definición espectacular desde casi la mitad de la cancha.

El protagonista de la tarde fue Rodrigo Monserrat, quien aprovechó una pelota que quedó suelta luego de una acción desafortunada de la defensa de Chicago. El futbolista de Colegiales no dudó, tomó el balón de primera y sacó un potente remate de derecha que encontró adelantado al arquero Facundo Masuero. La pelota pasó por encima del guardameta y terminó en el centro del arco para poner rápidamente el 1-0.

Fue prácticamente una jugada de laboratorio convertida en una definición inesperada. El ataque comenzó con Franco Ziccarelli, que ganó en el juego aéreo y cabeceó hacia el centro. La pelota quedó a merced de Monserrat después de una pifia de un jugador de Nueva Chicago. Sin tiempo para acomodarse ni pensar demasiado, el volante sacó el disparo que terminó sorprendiendo a todos.

Ni siquiera había pasado un minuto y Colegiales ya estaba arriba en el marcador. Para Chicago, en cambio, el comienzo fue un anticipo de una tarde complicada. El equipo de Mataderos intentó reaccionar, pero nunca encontró los caminos suficientes para llegar con claridad al arco rival y terminar remontando un encuentro que, con el correr de los minutos, se volvió cada vez más cerrado.

El gol de Monserrat rápidamente trascendió el resultado. La espectacularidad del remate y la distancia desde la que fue ejecutado hicieron que la conquista comenzara a circular por las redes sociales apenas finalizada la jugada. Incluso algunos usuarios se animaron a mencionarlo como candidato al Premio Puskás, el reconocimiento que entrega FIFA al mejor gol de la temporada.

Para Colegiales, el tanto tuvo además un valor enorme desde lo deportivo. El equipo dirigido por Leonardo Fernández necesitaba sumar para mantenerse en carrera por un lugar entre los ocho mejores de la Zona B, posiciones que permiten acceder al Reducido por el ascenso a la Liga Profesional. Con la victoria ante Chicago, el conjunto de Munro llegó a los 40 puntos y alcanzó la línea de Deportivo Maipú, aunque permanece por debajo debido a una diferencia de gol menos favorable.

En el otro extremo de la tabla aparece una realidad muy diferente para Nueva Chicago. El equipo de Mataderos acumula 32 puntos y quedó nuevamente involucrado en la pelea por la permanencia. La situación puede complicarse todavía más dependiendo de los resultados de los rivales directos, especialmente porque Patronato tiene un partido pendiente y Chacarita, que se encuentra en zona de descenso, suma 27 unidades y todavía debe disputar su encuentro frente a Midland.

El escenario obliga al conjunto verdinegro a reaccionar cuanto antes. A esta altura del campeonato, cada punto tiene un peso diferente y las derrotas empiezan a ser mucho más difíciles de recuperar. Chicago no sólo necesita mejorar su producción futbolística, sino también comenzar a sumar con regularidad para evitar que la presión de la tabla termine condicionando las últimas fechas.

La derrota ante Colegiales volvió a mostrar las dificultades que viene atravesando el equipo. Un gol recibido antes del primer minuto condicionó todo el desarrollo, pero la falta de respuestas ofensivas terminó siendo otro de los problemas de una jornada que dejó poco margen para el análisis positivo.

En Munro, el conjunto local supo cuidar la ventaja conseguida prácticamente desde el vestuario. Chicago tuvo que asumir la obligación de buscar el empate, pero no logró transformar esa necesidad en situaciones claras y terminó marchándose con las manos vacías.

Mientras Colegiales celebra tres puntos que lo mantienen con expectativas de entrar al Reducido, Nueva Chicago vuelve a Mataderos con la preocupación puesta en la permanencia. La diferencia con los equipos que pelean por evitar el descenso todavía permite pensar en una recuperación, pero el margen de error es cada vez menor.

El campeonato entra en una etapa decisiva y el Torito deberá encontrar rápidamente una respuesta. Las próximas jornadas serán determinantes para definir si consigue recuperar terreno y alejarse de los últimos puestos o si, por el contrario, deberá afrontar el tramo final de la temporada con la permanencia como única prioridad.

Por ahora, el dato es contundente: Chicago volvió a perder, no pudo convertir y quedó obligado a mirar hacia abajo. Del otro lado, Colegiales se llevó una victoria que quedará asociada para siempre con aquel remate de Monserrat, un gol que tardó apenas 57 segundos en convertirse en uno de los grandes protagonistas de la fecha 29.