Persecución y choque tras un intento de robo en Mataderos
Una madrugada marcada por el miedo, la tensión y una peligrosa persecución alteró la tranquilidad del barrio porteño de Mataderos, donde el dueño de una vivienda enfrentó a un grupo de delincuentes que intentó ingresar a su casa, los persiguió en automóvil durante varias cuadras y terminó protagonizando un violento choque. Los sospechosos lograron escapar, aunque abandonaron uno de los vehículos en los que se movilizaban.
El episodio ocurrió minutos antes de las 4 de la mañana en una vivienda ubicada en la intersección de Gregorio de Laferrere y Oliden. La familia descansaba cuando comenzó a escuchar ruidos extraños provenientes del techo de la propiedad. Lo que en un principio parecía un sonido aislado se transformó rápidamente en una situación desesperante.
Según relató Julio, propietario de la casa, los delincuentes habían accedido a la terraza y se desplazaban por los techos con la intención de ingresar al inmueble. Vestían ropa oscura y utilizaban pasamontañas para ocultar sus rostros.
“Escuché pasos en el techo y no entendía qué estaba pasando. Era una noche muy silenciosa. De repente mi mamá entró desesperada gritando que nos estaban robando. Salí y vi a los delincuentes saltando desde la terraza”, contó el joven al reconstruir los primeros momentos del intento de robo.
Lejos de quedarse inmóviles, los integrantes de la familia decidieron enfrentar a los intrusos. De acuerdo con el testimonio de la víctima, en medio de la confusión logró golpear a uno de los sospechosos, mientras que su madre también intentó impedir la fuga de otro de los delincuentes.
Sin embargo, el grupo consiguió escapar de la vivienda y abordar los vehículos en los que había llegado. Fue entonces cuando Julio tomó las llaves de su automóvil y comenzó una persecución por las calles del barrio con la intención de evitar que huyeran.
Los delincuentes se desplazaban en al menos dos vehículos: una camioneta Peugeot Partner y un Honda Civic. Además, la víctima aseguró que los investigadores manejan la hipótesis de que un tercer automóvil, un Renault Logan blanco, también habría participado del operativo delictivo.
La persecución se extendió durante aproximadamente seis cuadras y culminó en la esquina de la avenida Directorio y Miralla. En ese lugar, el conductor intentó cerrar el paso a la camioneta, pero el vehículo de los delincuentes lo embistió, provocando que perdiera el control de su auto.
Como consecuencia del impacto, el automóvil terminó subiéndose a la vereda luego de derribar un cartel publicitario, un semáforo y un árbol. La violenta secuencia finalizó frente a la fiambrería “Los Abuelos”, donde el vehículo quedó completamente destrozado.
La Peugeot Partner utilizada por los sospechosos también sufrió daños y fue abandonada a pocos metros del lugar del choque. Sus ocupantes escaparon corriendo antes de la llegada de la Policía y, hasta el momento, permanecen prófugos.
Los investigadores trabajan para determinar la identidad de los integrantes de la banda y establecer si el vehículo abandonado tenía pedido de secuestro o había sido utilizado en otros hechos delictivos. También intentan reconstruir el recorrido realizado por los delincuentes mediante el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona.
El caso volvió a poner en evidencia la preocupación de los vecinos por la modalidad de robos cometidos durante la madrugada, con grupos organizados que se movilizan en varios vehículos y aprovechan la escasa circulación de personas para desplazarse por los techos de las viviendas. Mientras continúa la búsqueda de los responsables, la familia afectada intenta recuperarse del violento episodio que, por fortuna, no dejó víctimas de gravedad, aunque sí importantes daños materiales y momentos de extrema tensión.

