Liniers se prepara para Luján

La 52ª Peregrinación Juvenil a Luján se realizará el 3 y 4 de octubre bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”. La caminata de 60 kilómetros tendrá este año un significado especial, ya que se desarrollará pocas semanas antes de la anunciada visita del papa León XIV a la Argentina y a la ciudad de Luján.

Septiembre ya está en marcha y con él comenzó la cuenta regresiva para una de las expresiones de fe popular más convocantes de la Argentina. El sábado 3 y el domingo 4 de octubre de 2026, miles de jóvenes, familias, grupos parroquiales, servidores y peregrinos volverán a ponerse en camino desde Liniers hacia la Basílica de Luján, en el marco de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján.

La tradicional caminata tendrá este año una particularidad que le dará un significado especial. Se realizará apenas unas semanas antes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, y tendrá entre sus destinos precisamente a la ciudad de Luján y al santuario de la Virgen, uno de los principales centros de devoción religiosa del país.

Bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, la peregrinación volverá a reunir a personas de distintas edades, aunque con una fuerte presencia juvenil. La propuesta, organizada por la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular de Buenos Aires, no se limita a una caminata de 60 kilómetros. Para sus participantes, el trayecto representa también un tiempo de encuentro, reflexión, oración y acompañamiento comunitario.

La coincidencia con la próxima visita papal le agrega una dimensión particular a la edición de este año. Luján será escenario de dos grandes momentos de fe popular separados por apenas unas semanas: primero, la llegada de cientos de miles de peregrinos que participarán de la caminata de octubre y, posteriormente, la visita del Santo Padre al santuario.

Para muchos de quienes participen de la peregrinación, el encuentro con la Virgen será también una forma de preparación para la llegada del Papa. La caminata permitirá poner en común expectativas, pedidos y agradecimientos, en un recorrido que año tras año conserva una característica central: la decisión de caminar juntos más allá de las diferencias y las dificultades personales.

Durante estas semanas, parroquias, comunidades religiosas, organizaciones y grupos de amigos se encuentran organizando la logística necesaria para afrontar el trayecto. Prepararse para la peregrinación implica no solamente entrenar físicamente para las horas de caminata, sino también organizar puntos de descanso, asistencia, alimentación y acompañamiento a lo largo del recorrido.

La partida será desde San Cayetano en Liniers

La salida oficial está prevista para el sábado 3 de octubre a las 10, desde el Santuario de San Cayetano, ubicado en Cuzco 150, en Liniers. El templo, estrechamente ligado a la devoción popular porteña, volverá a ser el punto de partida de miles de peregrinos que iniciarán allí el camino hacia Luján.

Como parte del espíritu solidario de la convocatoria, los organizadores solicitaron a quienes participen que lleven un alimento para donar a Cáritas. De esta manera, la peregrinación incorpora nuevamente una dimensión concreta de ayuda a quienes atraviesan situaciones de necesidad.

El recorrido hacia Luján se extenderá durante buena parte del sábado y las primeras horas del domingo. A lo largo del camino, los peregrinos encontrarán puestos de asistencia y espacios destinados a acompañar a quienes necesiten detenerse, descansar o recibir atención.

La llegada a la ciudad bonaerense tendrá como punto culminante el encuentro con la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina. Allí se concentrará buena parte de los peregrinos que hayan completado el trayecto y de quienes se acerquen para acompañar la llegada.

Dos celebraciones centrales

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, tendrá a su cargo dos de los principales momentos religiosos de la peregrinación. El primero será la misa arquidiocesana del sábado a las 23.30, que se celebrará mientras la caminata se encuentre en desarrollo y acompañará especialmente a quienes estén transitando los últimos tramos de la jornada.

La segunda celebración será la misa central del domingo a las 7, en el altar levantado frente a la Basílica de Luján. Será el momento destinado a recibir a los peregrinos que hayan alcanzado el santuario después de completar el recorrido.

La escena se repetirá, una vez más, con la llegada de grupos provenientes de distintos puntos de Buenos Aires y otras localidades. Algunos caminarán en familia; otros lo harán junto a compañeros de parroquia, colegios, movimientos juveniles o simplemente con amigos. También habrá quienes emprendan el camino de manera individual y terminen integrándose a la multitud durante el trayecto.

Año tras año, la peregrinación transforma la ruta hacia Luján en un enorme espacio de encuentro, donde se mezclan el cansancio, las conversaciones, los silencios, las oraciones y las historias personales de quienes deciden caminar.

La edición 2026 estará atravesada, además, por la expectativa que genera la próxima visita de León XIV. La misma ciudad que recibirá en octubre a los peregrinos será, semanas después, uno de los puntos centrales del recorrido del Papa por la Argentina.

Por eso, para muchos participantes, la 52ª Peregrinación Juvenil no será solamente el cumplimiento de una tradición. Será también una oportunidad para llegar a Luján, reencontrarse con la fe y compartir una experiencia colectiva antes de otro acontecimiento que ya ocupa un lugar destacado en la agenda religiosa del país.

Con septiembre como punto de partida de los preparativos, Liniers vuelve a mirar hacia Luján. Y, como sucede desde hace más de medio siglo, serán los pasos de miles de peregrinos los que volverán a marcar el camino hacia la Casa de la Madre.